Camila abre los ojos y deja salir un fuerte suspiro de frustración al ver que todo lo que me ocurrió anoche es real. Se levanta de mala gana de la cama, arrastrando los pies hasta entrar al baño, se acerca al lavamanos, inclina el rostro y se lava la cara. Levanta de nuevo su rostro, agarra una toalla que está al lado e inicia a secarse las gotas de agua. Mira su reflejo en el espejo y todo lo que ve le desagrada. Tiene unas enormes ojeras y los ojos completamente hinchados de tanto llorar. Y es que recuerda que anoche que se fue ese hombre intentó idear un plan para escapar, pensó en escapar por la ventana, pero como lo haría si está en el último piso de este maldito edificio y la única forma de salir es por el elevador. Sin embargo, está segura que no la dejarán ni acercarse. Así q

