El día siguiente ha llegado, como de costumbre, Víctor se ha ido a la empresa dejando a Selene encargada de todo y es que hoy vendrá una modista a ponerle el vestido a Camila. Amabas mujeres suben hasta la habitación de la castaña. Selene toca y Camila abre la puerta viendo que son ellas les permite la entrada. La castaña se quita toda sus prendas quedando en ropa interior y la mujer de cabello azul le ayuda a ponerse el vestido. Entre Selene y la modista se encargan de abrocharlo y agarrarle para que quede a la medida. Al final le ponen el velo que cae por el rostro de Camila. La modista hace que se pare frente al espejo para que pueda ver lo bella que se ve dejando a la castaña sorprendida y es que nunca se había imaginado que se miraría tan bien en vestido blanco. —Qué hermosa

