XLIII La mansión se vistió de gala. Lala deseaba que la chica que iban a presentar a Kyle como candidata para esposa se sintiera lo mejor posible cuando la rechazaran, por eso la cena tendría que ser exquisita, así como los entremeses. No tenía idea de cuántos invitados iban a ser, por eso si sobraba los empleados comerían sabroso por días. Kyle estaba algo confundido con el afán de la señora de la casa en hacer esos preparativos, él deseaba solo enviar un comunicado a la familia y ya, no obstante, ella creía que debían seguir la farsa, nada que pudiera levantar una sospecha. —Exageras. Yo dejé claro en esa reunión del infierno que no iba a conocer a ninguna posible esposa. —También tu abuelo te dijo que hablaras con ella. Es mejor por ahora obedecer en eso. Kyle miró a Lala organiza

