EVA
Esta todo oscuro, cuando se fue Ninfa acabe de limpiar mi habitación y me dormí, estaba tan cansada que ni cuenta me di, ni sé que hora es.
Bajo las escaleras para buscar algo de comer yo siempre me estoy muriendo de hambre entro en la cocina y encuentro un jugo de naranja y un pedazo de pan, estoy feliz de la vida comiendo el pan cuando veo a Damian solo con un jeans, ¡Jesús de Veracruz! Tiene un escultural cuerpo, bien marcado, esos son;uno,dos,tres,cuadro,cinco y SEIS...cuadros, ¡Tiene un Six pack! Y no precisamente el six pack que a Ninfa le gusta , Dios si que esta bueno mi cuñado y tan solo tiene 29 años, ¡Eva es el esposo de tu hermana! me auto regaño.
-cierra la boca te van a entrar moscas.
Se sirve un vaso de agua y se me queda viendo.
-¿A...acaso no tienes camisas..?
-Si pero esta sucia, por Dios Eva parece que nunca has visto un hombre sin camisa
Me sonrojo porque nunca he visto a un hombre sin camisa, es más ni desnudo si lo admito tengo 18 años y ¡SOY VIRGEN!
-espera ¿no has visto a ningún hombre sin camisa?
-claro que si- le evito la mirada
-¿otro que no sea yo?
- okay si solo a tí ¿contento?
-¿De verdad? ¿has tenido novio?- muerde un pedazo de mi pan y no sé porque esa simple acción me provocó algo en el estómago.
-Amm no
-no puede ser, estas muy guapa, debe de a haber un chico por ahí.
-No, ninguno, ¿Y Kathia?- le pregunto para cambiar de tema
-En el trabajo como siempre
-¿Y tú no trabajas?
-Si pero yo trabajo en casa- pone sus brazos en la mesa -practicamente solo tú y yo vamos a vivir en esta casa, ya que tu hermana pasa casi todo el tiempo en su trabajo.
Tiene una mirada que no entiendo, no sé si está molesto o triste y no sé porque quiero consolarlo, pero si practicamente solo vamos a estar en la casa él y yo y si anda paseando por la casa sin camisa que Dios se apiade de mi.
-entonces, ponte una camisa que me lastimas mis bellos ojos.
-te gusta lo que ves y lo sabes pero para que tus bellos ojos no se lastimen me pondré una camisa.
Sonríe mientras sale de la cocina, me quedo parada en mi pan a medio comer y sé que no me gusto ver ese lavadero que tiene como estómago, sino que me encantó y sé que eso está mal, Diosito apiádate de esta alma en pena porque creo que estaré en serios problemas.
Me siento en el sofá sin mirar al lo qué hay en la televisión, cuando me doy cuenta que es “Masacre en Texas” ya es demasiado tarde, este genero no me gusta pero ya me había picado y seguí viéndola.
-No sabía que te gustaban estas películas.
Pego el brinco de mi vida, por eso no veo películas de terror, estaba concentrada y de la nada me hablan, odio que hagan eso en especial con este género de películas.
-Dios Mio Damián, un día de esos me matarás de un susto.
-No es mi culpa- se ríe - ni ha empezado lo bueno y ya te asustaste.
-Me asustó fácilmente y si ves que estoy concentrada leyendo los subtítulos no me hables que asustas.
Damián levanta las manos y se acerca más al sillón, Gracias al cielo que se puso la camisa así no habrán distracciones para ver la película en paz.
-¿Quieres palomitas?- no me había dado cuenta que tenía un tazón lleno -usualmente me gusta mirar películas antes de dormir.
-tienes un gusto especial para escoger películas antes de dormir.
-elijo cualquier película, estaba pasando los canales y está me llamo la atención.
- ¿Qué hora es?
-Son las…- mira su reloj- Son las 8:00 pm.
Abro los ojos y me levanto - ¿Dormí toda la tarde- Damián asiente- ¿Por qué no me despertaron?, cuando duermo mucho se me es difícil conciliar el sueño después.
Me siento y suspiro, odio que pase eso, desde pequeña si me quedaba dormida en la tarde después no me podía dormir en la noche, por eso mi mamá jamás me dejaba tomar una pequeña fiesta.
-Tratamos de hacerlo pero duermes como una roca, ni un terremoto te despertaría.
-Ya me han dicho eso, pero no es mi culpa, lo heredé de mi padre.
Sonrió con tristeza, mi mamá siempre me decía que el sueño profundo lo heredé de mi padre, no había ser humano que lo despertará mientras dormía y ahora está en un sueño profundo el cual nunca despertará.
-¿Los extrañas?
-Mucho- lo miro- Todo pasó tan rápido que… todavía no asimilo que ya no están aquí, que nos han dejado.
-No te preocupes, no te diré que lo superaras porque nunca lo harás, pero con el tiempo dolerá menos y siempre tendrás un recuerdo de ellos.
Me sonríe y me acaricia mi mejilla, se siente tan bien, su mano quedo caliente en mi cara, lo mire a los ojos y sentí que me veía el alma, suspiré y supe que esos ojos serian mi perdición.
-Siento que no pase el tiempo suficiente con ellos, todo por ir a ese tonto internado.
-¿No eras feliz ahí?
-No me mal interpretes, era maravilloso estar ahí pero- suspiro- yo no quería irme, no lo veía necesario pero ellos insistieron, querían que vaya al mejor colegio que pudieran encontrar, era su bebé y querían que mi futuro sea brillante.
-Eso es lo que todos los padres quieren para sus hijos.
Mis padres siempre me exigían en el estudio, eran los mejores padres que pude tener pero cuando se trataba de la escuela eran un peligro, sé que también Kathia vivió eso y lo hacían porque querían lo mejor para nosotras y eso siempre se lo voy a agradecer.
No volvimos a hablar del tema y nos concentramos en la película en silencio, pegaba unos gritos cada determinado tiempo y Damián solo se reía de mí después de terminar la película me fijé en la hora ya eran las 10:30 pm y mi hermana no aparece.
-¿Normalmente Kathia llega muy tarde del trabajo?- me preocupa que esté tan noche en la calle.
-usualmente llega como a la 10:00pm, pero hoy ya se atrasó.
Se levanta y agarra su celular y frunce el ceño, teclea algo y se coloca el celular en el oído, espera unos minutos y vuelve a colgar.
-¿Qué pasa Damián?
-Tu hermana me mando un mensaje hace media hora que estaba en camino pero no ha llegado, le marque y su teléfono está apagado.
-¿Le pasó algo?- no puedo imaginar que algo le suceda, primeros mis padres y ahora ella, -¡Contesta Damián!-
-Cálmate Ev
-No me pidas eso, ¡No me puedo calmar!- Camino de un lado para el otro- Lo mismo pasó con ellos, llegaron tarde y no contestaban el celular.-
-Cálmate- Me abraza- Estoy seguro que no le pasó nada, puede que solo se le haya complicado el trabajo.
Lo miro y no se ve seguro, sé que me está mintiendo para calmarme, no quiero que le pase nada, ella es la única familia que tengo.
-Damián, por favor márcale de nuevo.
-Haremos algo mejor- Me toma de la mano -Vamos a irla a buscar-
Agarra las llaves de su auto y cuando estábamos apunto de salir la puerta se abre y suspiro de alivio.
-¡Kat!- la abrazo- ¿En dónde estabas?, ¿Estás bien?, ¿Por qué no contestabas el celular?, pensé lo peor.
-Cálmate Ev, estoy bien- me abraza
-¿Estás bien amor?
Se acerca Damián y la mira preocupado, me alejo para que él la abrace.
-No pasó nada, cálmense los dos- Nos sonríe -Se poncho una llanta del coche y tuve que hablar a un mecánico para que lo componga.
-¿Y por qué no me avisaste?
-Porque pensé que era algo insignificante, pero el mecánico tardó 1 hora en llegar y cuando te iba a avisar noté que mi cel estaba apagado, me quede sin pila.
-No me vuelvas a asustar así, por favor- Le suplico, no sé qué haría sin ella.
-No te preocupes mi niña, prometo que si vuelve a suceder a los primeros que llamaré serán ustedes.
-Eso espero- le dice Damián mientras la abraza y le da un beso largo.
-Ajam, Ajam- Niego con la cabeza-Bueno me iré a mi habitación por si tenían el pendiente.
-Buenas noches Ev- me dice Kathia mientras sonríe y le devuelvo la sonrisa y me dirijo a mi habitación.
Suspiro de alivio por ver qué Kathia está bien, ella es la única familia que me queda y no la quiero perder, no sé qué me pasaría sin ella, ella es mi todo no soporto la idea de perderla y juro por mi vida que haré todo lo posible para que eso nunca suceda.