Capítulo 12 - Empezando el segundo año con citas.

1423 Words
Pronto volvería a Hogwarts para cursar mi segundo año y este año por fin podría presentarme a las pruebas de quidditch, había conseguido convencer a mi padre para comprarme una escoba con la que participar en las pruebas. Me encontraba mirando el escaparate de la tienda de quidditch donde se exhibía el último modelo de escoba salido al mercado hacía unos días, la Nimbus 1001. Su mango caoba bien cuidado, sus largas ramas rectas, sus detalles dorados, todo en ella me decía que tenía que ser mía. Al terminar el día tenía mis nuevos libros y mi nueva escoba, la misma que había visto en el escaparate horas antes. Al día siguiente nos aparecimos en los alrededores de la estación donde entramos con nuestros baúles y lechuzas a la estación 9 y ¾ que, a estas horas, 10 minutos antes de salir el tren, estaba completamente lleno de padres con sus hijos. Cargué mis cosas en un compartimento vació y tras asegurarme que mi padre se había ido empecé a buscar a Lily. Vi su cabellera pelirroja desde el otro lado de la estación, sonreí y empecé a correr hacia ella esquivando a mascotas, alumnos y padres con rapidez. Al llegar prácticamente me tiré encima de ella, abrazándola. — ¡Hola Lily! — exclamé abrazándola con fuerza y zarandeándola — ¿Qué tal las vacaciones? oh... eh... hola — dije tímidamente al ver a sus padres sonriendo con amabilidad y a su hermana oculta tras su madre. — Tú debes de ser Éride ¿verdad? Lily nos ha hablado mucho de ti — dijo su madre con amabilidad. — Sí, encantada señora Evans — dije sonriente. — Mis vacaciones han estado bien, fuimos a la playa ¿y las tuyas? — Mi padre reunió a sus amigos esos tan majos — dije con ironía — y ¿Adivina quién vino con ellos? — ¿Sirius? — preguntó con horror. — Y James, y todos los de Slytherin, pero al final terminó más o menos bien, lancé con un hechizo a Sirius por el aire y mi hermano mayor terminó vomitando babosas — susurré lo último haciendo que Lily se riera. — Eso no está bien — me recriminó Lily intentando no reírse. — Ya lo sé, pero Sirius me encerró en el cuarto de baño y mi hermano me mojó al completo y estropeó mi libro nuevo — me quejé — yo solo se la devolví...oh ¿Es tu hermana? Hola, soy Éride, encantada Petunia, espero que seamos amigas — le dije sonriéndole y extendiendo la mano que estrechó tras un rato en silencio analizando la situación. — ¡Nos vemos en vacaciones de navidad! ¿Vamos? — Me preguntó Lily — Hay que encontrar un vagón, y odio que sea al final o al principio... — Ya he cogido un vagón en el centro para nosotras, no te preocupes por eso — le respondí marchándonos tras despedirnos de sus padres. Durante el trayecto a Hogwarts se oyó un estruendo y un rayo de luz verde en la puerta de nuestro compartimento, Lily y yo nos miramos antes de asomarnos con precaución. Miramos preocupadas a Severus, tirado en el suelo con las piernas unidas por un hechizo y vomitando babosas. Lily miró furiosa a James y Sirius, que se encontraban riéndose con sus otros dos amigos. — Eres un bruto sin miramientos — le espetó Lily enfrentándole mientras yo finalizaba los encantamientos de Severus y le ayudaba a incorporarse. — ¿Estas bien? Entra al compartimento, esto se va a poner feo — le dije ayudándole a entrar a nuestro compartimento y sentándole para darle algo de comer y de beber para salir, cerrando la puerta tras de mí, y situándome a un lado de Lily. — Por favor, solo es un bicho raro, además de Slytherin — sentenció James con burla mirando a Lily — Si quieres que deje de molestarle solo tienes que salir conmigo. — ¡Antes que salir contigo salgo con el calamar gigante del lago! — exclamó Lily con orgullo. — ¿No vas a decir nada al respecto? — me preguntó Sirius. Lo miré fijamente. — ¿Quieres salir volando otra vez? — dije con una tranquilidad que no iba del todo con la amenaza haciendo que James y Sirius se callaran por un momento. — No serias capaz somos cuatro contra dos — exclamó James con burla haciéndome entrecerrar los ojos. — Sois dos contra una, vuestros dos amigos no tienen pinta de querer entrar en esta discusión y a Lily no pienso meterla en esto — espeté — además me basto y me sobro para tumbaros cuando queráis. — Nos bastamos y nos sobramos para tumbaros — Espetó Lily cabreada a mi lado — No quiero que toquéis a mi amigo. — Lo que tú digas princesa, seguro que te hacemos caso — respondió James ignorando su petición por completo y alejándose entre risas. Al contrario que el año anterior en el que fuimos en barcas este año nos iríamos en carrozas con el resto de alumnos. — ¡Vaya! Las carrozas andan solas — exclamó Lily con asombro. Severus y yo nos miramos extrañados de que no viera los enormes caballos con aspecto cadavérico de brillantes ojos que tiraban de los carros. — Lily... los carros son tirados por una especie de caballos... — le dije subiéndonos a una carroza los tres juntos. — Pues yo no los veo ¿Porque tú sí? ¿Tú los ves Severus? — preguntó Lily haciendo que el asintiera. — Son Thestral — dijo un joven de rasgos asiáticos con el uniforme de Hufflepuff — Son unos animales que solo los que han visto la muerte pueden ver. — Oh... por eso no los ves, mi madre murió cuando yo nací por eso los veré — dije pensativamente — ¿Porque los ves tu Severus? — Mis padres murieron cuando era pequeño, vivo en un orfanato — respondió Severus encogiéndose de hombros ante mi mirada de horror. — ¡¿Y no me lo has dicho?! ¡Eres de Slytherin! Mi padre estaría encantado de que un amigo de esa casa viniera a pasar las vacaciones, no pondría ningún problema, además así no tendría que estar sola con mis hermanos, es horroroso — sentencié. Miré al chico por un momento, ni siquiera nos había mirado, seguía leyendo un libro de misterio, nada que ver con asuntos mágicos. — Por cierto, yo soy Éride Lestrange encantada — dije extendiéndole al chico mi mano sonriéndole. El chico me miró en silencio por un momento, sonriéndome, era guapo, muy guapo. — Yo soy Jay Lee, encantado — respondió estrechándome la mano más tiempo del necesario. Al bajar de la carroza Lily me miró alzando las cejas. Me había pasado todo el camino hablando con el chico de Hufflepuff y hasta habíamos quedado el sábado siguiente para pasar un rato juntos cerca del lago en los terrenos de Hogwarts. — ¿Qué? — pregunté haciéndome la tonta. — ¿Cómo que que? — preguntó Lily cuando nos sentamos en la mesa — ¡Acabas de llegar y ya tienes una cita con un chico! — exclamó Lily riéndose. — No creo que sea una cita — respondí encogiéndome de hombros intentando atender a la selección de los de primero. — Si claro, al chico le ha faltado darte un beso en los labios, ¡hasta te cogía de la mano! — exclamó Lily con diversión — no puedes negarlo porque estas más roja que las franjas rojas de tu corbata. Me reí negando con la cabeza. — No se te escapa una amiga — respondí mirándola y haciendo como si me quitara un sudor inexistente de la frente. — Eres tonta — dijo Lily empujándome levemente en broma antes de empezar a cenar. — Ey, Lestrange ¿Ya tienes nuevo novio? ¿Quién es? ¿Otro de tercero del equipo de quidditch? — preguntó en broma James. Lily y yo nos miramos mientras pensábamos que James debía ser adivino o algo así. James se calló dejando de reírse. — Espera ¿Es de tercero y del equipo de quidditch? — preguntó James intentando cotillear. — ¿Has vuelto con el imbécil de Axel? — preguntó Sirius con el entrecejo arrugado. — Hay más chicos de tercero en los equipos de quidditch, no he dicho que sea de Gryffindor, además no es mi novio — respondí para ignorarles. — Por el momento — sentenció Lily ganándose que la mirara con los ojos entrecerrados.
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