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1740 Words
A todos mis nuevos demonios, bienvenidos al rincón del infierno jajaa Abigail será una bruja con huevos y verán su evolución poco a poco ❤️ Feliz Lectura… Llegó a casa después de las nueve de la noche porque me la pasé todo el día de mi sábado en el Podium ayudando a mi tía Louise a limpiar cada bendita estantería de la biblioteca principal del edificio más viejo de la ciudad. Mi padre está sentado en el sofá con un chocolate caliente que mi madre debió hacerle antes de que yo llegará. Sus ojos van a mí y sólo recibe una sonrisa de mi parte, una que no es tan amplia como suele ser cuando no vengo de pasar todo el día con mi tía. —¿Cómo está Louise? —Bien—respondo antes de caminar al comedor—, supongo que feliz de que mamá haya aceptado ser la nueva Supervisora de Varitas. Papá bufa desde su lugar mientras le cambia al televisor, creo que sigue molesto porque mamá nunca quiso ese empleo en el Podium, pero mi tía y abuela la convencieron de hacerlo y tristemente mi madre no tuvo de otra cuando mi abuela amenazó con casarme con uno de los hijos de alguien importante en el Podium. —Odio que traten a tu madre de esa forma sólo porque se casó conmigo—ladeó los labios tomando el panque que mi madre dejó para mí ayer en la mañana —. Y en ocasiones también lamento… —Que yo haya nacido—termino por él, pero niega muchas veces. —No por lo que eres—una bruja como mi madre—. Si por el género con el que naciste. Muerdo el panque encaminado mis pasos a su lado, después me siento sobre sus piernas como cuando era una niña, y le ofrezco panque que muerde después de regalarme una de esas sonrisas que me gustan mucho. Me quedo con mi padre por un rato cuando mamá llega y maldice antes de ir a la cocina, se escuchan trastes, luego agua y al final que azota el refrigerador. Papá no dice nada en lo absoluto, así que dejamos que mi madre haga sus rabietas en la cocina. —¡Ese malnacido me las pagará!—gruñe mi madre de malas. —¿Qué sucedió?—intenta averiguar mi padre aunque no pueda resolver nada en el mundo de las brujas. Mi padre es abogado aquí en Nueva York y trabaja en una de las firmas más importantes de la ciudad, siempre lo veo con un traje y los domingos de día libre con un shorts deportivo y una camisa del mismo material. Ante los humanos y compañeros de mi padre, mi madre se dedica a la venta de sus pastelitos caseros y han criticado eso porque mi padre gana miles de dólares la mes y mi madre no. —Arthur fue hoy a verme—escuchamos que mamá enciende la estufa—, el hijo de puta quiere que Cameron se comprometa con Abigail como si fueran los ochocientos. Cameron es el hijo menor de Arthur Wilson, uno de los pocos brujos con nivel de poder suficiente para llegar ha donde está en la escalera de magia y orden dentro del Podium. Aunque el Podium es donde los cazadores se encuentran. Y digamos que el Podium es el comisariado en nuestro mundo, pero en Nueva York. —¿Y qué le dijiste exactamente? —Que se fuera al infierno que más se sienta cómodo—papá no dice nada cuando mamá se sienta frente a nosotros con una botella de whisky y media orden de panquesitos de crema—. Abigail no es un puto trofeo. —Es nuestra hija. Mamá asiente despacio antes de que se escuche el menear de una cazuela y con eso queda claro que uso encantamientos para que sea lo que sea que quiera de comer se haga solo de nuevo. Lo hace cuando está estresada y siente que no podrá si está de malas. Por eso ahora que trabaja en el Podium me toca a mí hacer de comer y yo le llevo antes de que mi tía me arrastre a la biblioteca para acomodar los libros que necesita que organice. La comida de mi madre se sirve unos cuantos minutos después de que se comenzó a preparar. Son salchichas fritas con papas, la comida se pone frente a nosotros y es cuando mamá capta donde estoy sentada. —Abby, bájate de las piernas de tu padre, por favor—le doy un beso a papá antes de sentarme en el sillón individual que no es el favorito de papá—. Gracias. Comienzo a comer la comida que se hizo sola, mi madre ve a su Vigía y luego le dice que se vaya que no tiene tiempo de escuchar sus patrañas. Un Vigía es como un guardián dado por uno de los infiernos y te es leal a ti siempre, puedes darle órdenes o entrenar encantamientos con él para cambio de color o tamaño dependiendo del animal que sea, por eso siempre funcionan ambos porque depende mucho de la capacidad de la bruja para que el animal se transformé. El compañero de mi madre es un perro n***o totalmente y mi madre se enseñó a hacer muchos hechizos con él. Yo no he invocado a mi Vigía porque me da miedo el hechizo que se hace para conseguirlo y digamos que en la casa no tenemos el espacio para que pueda abrirse un portal del cual salga un demonio y pueda escoger un animal. —¿Meterás papeles para Harvard?—mi madre me mira con curiosidad. No le hemos contado que planeo convertirme en abogada como papá, y si lo hago enviarían a un cazador a cuidar que no haga algo estúpido por falta de Vigía. —No sabía que querías estudiar en la universidad de tu padre—puedo ver cierto eje de decepción en sus ojos. —Quiero estudiar algo y no sólo quedarme con la magia—simplifico. Está por responderme cuando se escucha algo en la planta alta, mi padre maldice porque sabemos quién es la única mujer que entra a la casa sin tocar y utiliza la magia para entrar pasando los encantamientos de mi madre. Sus pasos se escuchan mientras baja las escaleras, y en lo que ella baja, mamá transforma las frituras en trozos de tarta, sé que es sólo un glamour, pero a ella le salen muy bien y puede engañar hasta el diablo con ellos. La figura femenina y grande de edad observa a mi madre y luego pasa su vista a mi padre que no se muestra contento de verla como cada que ella viene. —¿Qué haces aquí, madre? —Vine a ver porque rechazaste la oferta de Arthur. —Abigail es libre de decidir lo que quiere para su vida—gruñe mi padre sin esperar a que mi madre de una respuesta—. Y eso no debe ser decisión tuya, Freya. —Mamá—mi madre me mira y suspira. —Ve a tu habitación, Abby. Asiento y subo rápido por las escaleras sin entrar a mi recámara, sólo abro la puerta con magia y la cierro de la misma forma. Me quedo ha escuchar lo que suceda. —Abigail es una mujer que debe ser comprometida antes de que su período lunar llegué. El Período Lunar es el que define tu poder de magia y para el mío quedan al menos unas cuatro semanas. Y una vez llegando el período la magia quedará a cierto nivel, hay brujas que nacieron con un buen poder y crecieron con él, pero llegó su Período Lunar y todo valió caca. —Madre, Abigail quiere estudiar en la universidad—gruñe mamá—, no le quitaré eso, sólo porque quieres una alianza política con Patrick. Patrick es el abuelo de Cameron, y creo que en su tiempo querían casar a mi madre con Arthur, pero mi mamá conoció a mi padre y se casaron a escondidas cuatro meses después, al año de casados nací yo. —Deje qué tu estupidez afectará a mi familia una vez—la voz de la abuela suena firme—. Dos veces no, Abigail estará comprometida con Cameron Wilson dentro de una semana y más te vale decirle que no tiene opción. —¡No voy a permitir que mi hija esté en medio de tus putas alianzas!—ese es mi padre enojado—. Abigail hará su examen para ir a Harvard, te guste o no, Freya. No lo evitarás aunque quieras, y largo de mi casa. —¡Esa no es forma de hablarle a una bruja del alto Concejo! —Y tampoco eres parte de mi familia para decidir por los que estamos aquí—estoy segura de que la abuela le hará algo malo a mi padre—. Así que largo. —Por eso me caíste bien siempre—la abuela debe ser masoquista—. Pero esto es algo que no cambiarás… —Según tengo entendido la familia Wilson es perteneciente al infierno de la avaricia—me quedó muda cuando mi padre dice aquello—, tu familia pertenece al infierno de la envidia, y según tengo entendido los Príncipes del Infierno de esas no apoyan los matrimonios entre sus miembros. —¿Cómo carajos sabes eso?—gruñe la abuela de malas. —Soy tu yerno y abogado, pongo atención a la letra pequeña, Freya. Vaya que me encantaría aprender de mi padre cuando me pongan a hacer mis prácticas profesionales. La abuela se queda en silencio por varios minutos antes de reír de forma divertida. —Pero ya no se me olvida, Peter—el tono da miedo—. Díganle a mi nieta que quiero a su Vigía dentro de dos semanas o de verdad la casare con Cameron les guste o no, y dejaré que haga su examen para la universidad, debe pasar o la comprometeré. Y en una semana tenemos la cena con los Wilson por la graduación de Ethan, los quiero presentes a los tres y sería bueno que vea dos Vigías esa noche. Me está gustando esta nueva protagonista y esperense que todavía nos falta el demonio que está esperando salir para su actuación. ❤️❤️❤️
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