Capítulo 7

1593 Words
Capítulo 7 Esa mañana Ayla jamás se imaginó que un simple papelito le cambiaría la vida. “¿Te gusta escribir?¿Te gusta crear historias y hacer sentir un centenar de emociones a tus lectores? ¿Este es tu sueño? ¿No te gustaría materializarlo? Entonces este es el concurso que tanto esperabas ¿Que tan lejos puede llevarte tu imaginación?¡¡¡ La editorial “Universo de Letras”   te está buscando!!! Si tienes entre 18 y 50 años y te gusta escribir, entonces no debes ocultarle al mundo tu gran talento. Durante el mes de Mayo la editorial mas importante del país, estará recibiendo tu historia para ser evaluadas por nuestro equipo de edición y el honorable directorio para hacerte ganador o ganadora de la suma de U$s 150.000, la edición, impresión, distribución y publicidad de tu obra y además, un contrato exclusivo para trabajar con la editorial durante un año (con probabilidades de continuar) así que, no te podes perder este concurso. Bases y condiciones en www.UniversodeletrasArg.com.ar” Fue por cosa del destino, que el viento le trajera a sus pies aquel folleto y aunque en principio no le había dado mucha importancia, fue su amiga la que al encontrarlo en su bolso, le ver que quizás podría tener chances de ganar aquel concurso. -          No lo sé, Victoria. – dudo varios minutos al leer y relee el folleto. -          ¿Por qué no? -ella quería saber los motivos por el cuál se sentía incapaz de crear algo capaz de conquistar a las grandes personalidades de la editorial y hacerla ganadora. -          Porque yo no tengo experiencia en escribir novelas. De echo solo he redactado algunas escenas sueltas y realmente no estoy convencida de que con esa pueda ganar ningún concurso. – Ayla no estaba convencida porque la trama en sí no le cerraba. Además, había leído las bases y condiciones y la novela que intentaba escribir si bien era de género dramático, no tenía nada de romance, más bien se había convertido en una de misterio y policial. -          Y cámbiala. – dijo encogiéndose de hombros, pero justo cuando Ayla iba a decir algo se detuvo a pensar que a lo mejor algún cambio podía hacerle y no quedaría tan mal. -          Quizás tengas razón. – y toma de su cartera aquel primer borrador, aquel mapa que por alguna razón llevaba en su billetera, luego de que su amiga lo descubriera entre sus cosas, por extraño que parezca, lo había escondido entre sus pocos billetes y se había olvidado de el. -          ¿Dónde vas? – dijo Vicky confundida al ver qué ella, luego de sacar aquel papel de su cartera, se dirigía hacía el comedor, donde cogió una silla y se sentó en ella junto a la mesa, apoyo el papel sobre la misma y luego de pedirle prestada un bolígrafo comenzó hacer tachaduras y agregar otras cosas. Hora más tarde ya tenía la trama resulta. -          ¡Bingo! – dice tomando con ambas manos “su mapa” y besando la hoja. -          A ver. – dijo curiosa quitándole de las manos el bosquejo. – Alina Thompson, dos hermanos huérfanos gracias a un accidente donde perdió a sus padres. Marco Whitsen, testigo del abuso y muerte de su hermana de once años en manos de su padre, heredero de Luna Modelos, agencia de modelos. Romance con su socia Jesica Winkellman. Amor a protagonistas victimas de engaños y traiciones… … - continuó leyendo cada recuadro, intentando hilar cada acción y pese a no entender mucho la secuencia de la historia le pareció bastante interesante… excepto por algo. - alternativo… Muerte de uno de los protagonistas. – levanto su mirada molesta y elevó una ceja. - ¿Enserio? – pregunto cruzándose de brazos. -          Si ¿Qué tiene de malo? – pregunta inocentemente. -          No digo que sea un final tipo “y vivieron felices por siempre y tuvieron cien hijos… bla, bla, bla y bla. “ – esto, sobre los hijos, la hizo reír tanto que Vicky tuvo que dar un gritó tan fuerte que hasta los azulejos de la cocina temblaron y cuando iba a reprochar su actitud se dio cuenta de algo que no ocurría hace muchísimo tiempo. Ayla, estaba riendo. – te estas riendo. – le tomó unos segundos comprender sus palabras e hilarlas con los hechos y lo cierto es que hacía mucho no se sentía así, divertida. -          No me interesa ese tipo de finales, porque la vida real no es así … - pero su amiga no estaba de acuerdo con ese punto de vista. -          Ese es el punto, no se trata de la vida real, es una novela, es ficción. Es una simple historia creada por tu imaginación donde los hechos y sus personajes existen solo ahí… existen y se expresan solo ahí. – tomó una gran bocanada de aire para continuar su justificación. – no te enojes, pero que tu vida amorosa haya resultado una tragedia también deban serlo las historias que escribes. Eres buena sacando tus sentimientos y expresarlos a través de la escritura, no hagas que se transformen en una cárcel donde no puedas salir nunca más. – Ayla se quedó pensativa y terminó por darle la razón a su amiga. Quizás hacer de su obra de arte un reflejo de su propia vida no es una buena opción. De todos modos, es una novela de drama y romance y el final que le redacte será, ante todo, diferente y estará a la altura. Ella sabía que debía ser rápida, dado que estaban transitando la primera semana de mayo y por lo que informaban en la página web es que la notificación del concurso había sido lanzada el primero de enero del corriente y que sería el ocho de junio en el que anunciarían al gran ganador en un banner, no solo en la página oficial, sino en publicidad en las calles. Así era Universo de Letras, ostentosa con sus escritores como ninguna otra. Tres semanas fue lo que demoró en terminar de escribir la novela. La primera parte ya que, en principio tenía pensado una secuela que, dependiendo en cómo le fuera a ir, lo estiraría a una tercera entrega, pero por el momento solo serían dos partes y se concentraría en esta, en la que presentó para el concurso. -          Listo. – Días y noches sin dormir, sintiendo que sus ideas se caían en el mismo momento en el que intentaba darle una forma. Ha llorado, se ha sentido frustrada, pero al fin, tenía su obra maestra terminada. Quizás no era la mejor novela que se haya escrito, quizás leerían historias mucho mejor que la de ella y ganar el concurso estaría lejos de lo que de verdad podía lograr con su obra, pero ella estaba conforme con ella, realmente amó escribir cada línea de “Desátame” y no veía la hora de imprimirla para llevarla a la editorial. Finalmente, y a solo unas horas de cerrar la competencia Ayla no tarda en llevar personalmente el sobre a la oficina central de la editorial y aunque la chica de recepción en principio no quería recibirlo por no haber sido enviado vía correo, como se pedía, pero gracias a una mujer que se encontraba presente en el lugar le dio la oportunidad de hacer una excepción. -          Graciela, deja que yo la atiendo. – dice la mujer rubia tan flaca y alta que impresionaba. Se cruza de brazos y luego de mirar el sobre entre sus manos le realiza tres preguntas. – entiendo que deseas ingresar tu libro violando uno de las clausulas del concurso. – Ayla avergonzada comenzó a negar, pero esa mujer elevó un dedo e hizo un gesto que hizo que ella dejara de escusarse. – gracias. No te juzgo y dejare que tu novela ingrese siempre y cuando sepas convencerme de por qué tu historia deba estar en este concurso y para hacer esto más interesante, tienes tan solo un minuto. – Ella se puso nerviosa, y más de una vez comenzó con su justificación, pero la vergüenza no le permitía decir más de dos palabras, pero cerró los ojos y luego de darse unos cortos segundos para tranquilizarse, tomar una gran bocanada de aire para continuar. -          No puedo decir que mi novela es la mejor que se presentará al concurso, pero escribir me salvó en el peor momento de mi vida y Alina es la mujer que siempre he querido ser y su final es el que yo he deseado para mi historia personal. Muchas mujeres podrán identificarse con ella, con el amor y la fuerza con el que lucha por sacar a sus hermanos adelante y mantenerlos a los tres juntos. Como Marco lucha contra sí mismo y sus fantasmas para poder perdonarse por lo que no pudo hacer por la hermana y como el amor puede cambiar a las personas. – la mujer sonrió y pese a que habían pasado dos minutos, quedó más que convencida con lo que dijo. -          Gracias. – sin decirle nada, tomó de sus manos el sobre y Ayla quedo con su boca abierta. – y mucha suerte. – giró sobre su eje y se marchó. Ella no lo podía creer. Dos minutos con una persona, quién resultó ser parte de los directores del concurso y ella no lo sabía,  la consagrarían, llevando a su obra maestra “Desátame” a ser galardonada como la gran ganadora del concurso de “Universo de Letras”
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD