Capítulo 8

1591 Words
Capitulo 8 Victoria había invitado a Ayla a almorzar a uno de sus restaurantes favoritos , para tratar de calmar la ansiedad de estar esperando a saber qué novela es coronada como ganadora por Universo de Letras. Ella era así, ansiosa y últimamente le había dado por limpiar una y otra vez su casa para tratar de calmarse, aunque eso era en vano. - Ya, amiga cálmate. – le dice la morena al ver que la pelicastaña le sacaba brillo a los cubiertos. - Es que estoy nerviosa. – dice sin dejar de limpiar un tenedor. – la ansiedad me está matando. – se detiene y levanta la mirada encontrando una sonrisa en sus labios. – no te rías de mí. Me estoy muriendo ¿Por qué demoran tanto en notificar el libro ganador? – y la amiga nos ojo nada, sólo soltó una fuerte carcajada y se llevó la copa de agua a la boca. - Amiga, cuánto más ansiosa te pongas, peor es.- vuelve a darle un sorbo a su agua y continua hablándole. – tu tienes que estar tranquila y confiar en que te escogerán a ti.- y luego de una regalarle una gran sonrisa, se pone de pie para ir al tocador de damas, no sin antes encargarle lo que quería que pidiera por ella. – por cierto, si el mozo viene, te agradecería si puedes pedirme dos croquetas de pollo con ensalada mixta sin cebolla. – sonrió y se marchó. Había algo que Vicky y Ayla desconocía y eso era que el sitio donde habían escogido para ir a almorzar y justamente la mesa, junto a la ventana, en la cual se sentaron era una de las privilegiadas de uno de los clientes más importantes de Sabor a Tu Corazón, por eso, cuando aquel hombre se acercó a la mesa de las chicas Ayla lo primero que pensó fue que se trataba del mesero y como tal, le hizo sus pedidos. - Señorita. – la llamó el desconocido, de pie, junto a ella que se encontraba distraída mirando su celular. - Oh – se sorprendió y apagó las notificaciones. – lo siento. ¿Puede traernos dos croquetas de pollo y ensalada mixta sin cebolla para cada una y de beber un agua con gas y un vino tinto. – finalizó de explicarle el pedido y le sonrió amablemente, pero el muchacho no se corría de allí y ella lo notó segundos después. – ¿Ha escuchado? – preguntó tímidamente al creer que quizás no había escuchado algún detalle, por lo que le volvió a repetirle el pedido. – oh, claro… dos croquetas de pollo con ensalada mixta sin cebolla, vino tinto y agua con gas. Gracias. – y dedicó su atención a su teléfono nuevamente, pero ese hombre se mantenía de pie, con sus brazos cruzados a un lado de ella. - ¿Qué le hace creer a usted que puede venir a ocupar este sitio y tratarme como si fuera un simple e insulso mesero. – le dijo enfadado y extendiendo le su mano para hace runa señas ofensivas. – vamos, anda. Vete, retírate. – Ayla abrió su boca en un estado de confusión y asombro ¿Cómo puede existir un ser humano tan mal educado. - ¿Es así como trata a las personas? -dijo realmente molesta y poniéndose de pie. – usted es un mal educado. ¿Acaso sus padres no le han enseñado a dirigirse con educación con las personas?(– le reprochó cruzando sus brazos. El otro también cruzó sus brazos y se acercó lo más cerca a su rostro que pudo y completamente serio es que le volvió a pedir que se retire, pero esta vez dejándole en claro quien era él. - En primer lugar estás hablando con el dueño de la mitad de todo esto. – a él no le gustaba ostentar sobre sus otras propiedades, de echo nadie sabía que era parte de la dirección del restaurante. En realidad el solo había puesto el capital faltante para que, su amigo, pudiera obtener el lugar, más nunca le interesó dejarle en claro a alguien que también era el dueño, pero por alguna razón, busco que a Ayla le quedase bien claro. Si había algo que ella detestaba en las personas con dinero era que se tomen de él para hacerse alarde de Eli que tienen y maltratar a las personas que, a su lado, eran pobres. Este hombre había tenido una manera de tratarla bastante ofensiva, por lo que no se iría a quedar callada, así sea el mismísimo sueño de Sabor a tu corazón. - Mira, que tu seas el dueño no te dan el derecho a qué me trates de mala manera. En todo caso póngase de acuerdo con su socio y determine de este lugar “la zona vip”. – dijo e último haciéndole burla. – así nos quita el desagrado de tener que soportar un destrato cómo es suyo y usted puede tener su mese y su silla exclusiva para usted solo. – dicho esto último se sentó y fijo su mirada a la ventana. Él solo tuvo que irse a sentar a otro sitio. Cuando su amiga volvió del tocador y ella le contó lo sucedido se sorprendió por su actitud, comenzar a reírse, a desarmarse a carcajadas. Tal es así que algunos presentes en el local le indicaron que guarde silencio. - ¿Qué es lo gracioso? – dijo molesta Ayla. - Nada, nada. ¿Al final vino el verdadero mozo? – Vicky apretaba sus dientes para no romper en risas, es que confundir al dueño con un empleado y mandarlo a cocinarte el almuerzo no es algo que se ve todos los días. - No, pero fui yo hasta la barra e hice el pedido. Calculo que en una hora más o menos ya comemos. – dijo y se pudo a mirar sus r************* . – oh, mira. – dijo toda emocionada extendiendo el celular para que lo vea. - Está a tan solo dos horas y treinta y cinco minutos de conocerse al ganador del concurso. ¡Qué nervios! – concluyó con al ansiedad a mil. - Tienes que ganar amiga. – dijo aparentando su mano y sonriéndole. – y estoy segura que así será. – y ambas sonrieron, para luego separar sus manos porque llegaba el mozo con sus platos. Cuando Bruno regresó a la oficina y vio “el circo” que sus empleados habían montado en honor al cumpleaños de uno de ellos le dio tanto coraje que tuvo que estrellar la torta contra el suelo sin pensar un segundo en cómo se vería esa actitud ante todo el personal. Pero lo único que le importaba era hacerles ver qué las cosas no eran como cuando su abuela era el presidente de Universo de Letras y que si querían conservar sus puestos de trabajo tenían que acatar las reglas. Luego de poner en su lugar a uno de sus empleados rebeldes regreso a su despacho, para chequear los finalistas del concurso y determinar el orden de los ganadores. Particularmente los jurados tenían a su libro ganador, y aunque no lo creyera, todos coincidieron con el mismo, Desátame y el leer el resumen de los capítulos le hizo dar cuenta de la excelente elección que habían echo su equipo de trabajo. Por eso, cuando tuvo la seguridad de quién debía ocupar cada puesto de ganador, tomo el teléfono hizo los honores. - Tercer lugar: Te amaré por siempre. Segundo lugar, Vivirás en mí corazón y primer lugar Desátame. – dijo con una sonrisa. El año y diez meses que habían pasado desde su llegada a la editorial y todo lo que aprendió en ella le había dado un buen ojo y criterios para seleccionar la buena literatura, por lo que no dudo en su elección. Todas las novelas, las tres eran fantásticas, pero algo lo seducía con Desátame y fue eso que lo llevo a elegirla como el primer puesto. Luego de que dio el ok y pasando cinco minutos es que ya el banner con los ganadores estaba en toda la web y la publicidad electrónica en las calles ayudaron a qué la noticia se hiciera eco en todas partes. Todos querían conocer a la autora, quién había no había utilizado su verdadero nombre y la publicación se haría bajo el seudónimo escogido: Mayra Gisel. Nadie conocía el por qué Ayla había escogido que su libro llevase un nombre ajeno al suyo, lo cierto era que muy en el fondo, temía que su hermana le robara hasta ese sueño. Cuando Ayla se enteró de que su libro había ganado, se puso tan feliz que las lágrimas le brotaron solas de sus ojos y miró al cielo y comenzó a tirarle besos a la nada misma, pero su amiga, que aún la acompañaba comprendió que estaba festejando ese logro con las tres persona demás importantes de su vida, sus padres y su pequeño hijo. - Gracias. – susurró con una sonrisa y sus ojos cerrados abrazándose a sí misma. Ahora solo le quedaba lo siguiente, la entrevista en Universo de Letras. Ella no lo sabía pero por más extraño que parezca, Bruno tenía tanta ansiedad por conocerla que jamás podría imaginarse que la chica que lo trato tan descortés mente en el restaurante de su amigo, del que además tiene sociedad, no era otra que ella misma y que el conocerse personalmente y tratarse de ahora en adelante les ayudaría a reconstruir sus vidas nuevamente.
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