Era un domingo soleado, Serena y Magnus, apoyados por Damián, habían decidido esa misma mañana hacer una barbacoa en su jardín, en familia. Después de tantos problemas y malos ratos, les pareció apropiado celebrar unidos. Estaban los Scott, los Williams y los Carusso, ellos eran los abuelos maternos de Bastian. Diana había invitado a Joseph, pero no pudo asistir debido a que tenía sus propios compromisos familiares; también le hizo la invitación a Harper y con ella charlaba sin parar poniéndose al día con todos aquellos acontecimientos de los que no habían hablado por teléfono a detalle. —Has cumplido el gran sueño de toda la vida Joseph, aceptando ser su novia. —Comentó Harper divertida. —Nunca pensé decir cursilerías y andar en las nubes por alguien, pero me encanta ese chico. —Admit

