Bastian cenaba con su familia en casa de sus padres, los puso al día con respecto a la situación de Anne. Magnus y Serena ya sabían que había ocurrido en su pasado porque Emilia se los confesó cuando le pidió empleo para ella, pero no sabían que el hombre estaba con vida, lo cual les generó inquietud por el bienestar de Anne. —Tienes que hacer algo, hijo. Tenemos entendido que ella ha sufrido mucho con eso. —Le sugirió Serena. —Estoy trabajando en eso, el malnacido no se saldrá con la suya. —Manifestó con irritación. —Por lo que veo ya estas haciendo uso de los contactos que te dio abuelo. —Comentó Diana con una sonrisa ladeada y maliciosa. —Así es… —Bastian le dio la misma sonrisa. —¡Momento! ¿Cuáles contactos? —Objetó Magnus. —Ay papá, te cuento que abuelito tiene los mejores

