Simplemente, me es insoportable las horas en las que tengo que escuchar gente mayor enseñando cosas que no van a servir en el día a día, ¿Quién necesita saber de la historia para vender pan en una panadería? ¿Es necesaria la biología para arreglar una tubería?
Sé que no quiero trabajar en alguna de esas profesiones, pero para lo que quiero estudiar no necesito ninguna de esas materias tampoco y es por eso que no entiendo por qué se nos obliga a estudiar cosas que no vamos a necesitar en nuestro día a día. Sería mucho más útil si nuestros profesores nos enseñaran humanidad y valores, que es mucho más importante para trabajar en equipo.
Ahora entiendo por qué existen tantas malas personas en el mundo, porque sigue habiendo bullying en los colegios, si sigue siendo mucho más relevante una nota en un trozo de papel que los valores y la enseñanza que tenemos como personas.
Sé que Natalia está haciendo todo esto para ver sufrir a Shayla, quiere ver como sé desmorona por una estúpida competencia que cuando terminemos el instituto ni siquiera va a importar.
Al menos me puedo desquitar ahora mismo en el entrenamiento, estuve considerando la idea de no ir, porque ver a Shayla molesta me devastaría y más ahora que sé que lo he arruinado todo. Pero sigue siendo igual de crucial para mi estabilidad mental, el deporte, quiero sentir la adrenalina de correr con el balón en la mano y hacer esos pases que los demás no se esperan.
—Llegó Colón, comencemos —dijo Shayla parada a metros de mí con el balón en la mano.
Debo estar agradecido con la vida de que aún no ignora mi existencia. Me paré frente a ella en mi posición, está picando el balón con la mirada llena de odio y ese odio tiene mi nombre.
Lo que dura el entrenamiento no logré sacarle el balón ni una sola vez, solo con mirarme me quedaba parado en medio de la cancha como si fuera un imbécil y a causa de eso me llamó la atención el entrenador más de una vez.
Me metí a las duchas aún más frustrado de lo que entre a la cancha, el agua caliente me empezó a relajar y me puse el shampoo en el cabello mientras cantaba una de mis canciones favoritas Photograph Ed Sheeran.
La puerta de la entrada se cerró, no puedo ver nada porque aún no termino de quitarme el shampoo del cabello y me froto con más fuerza, para acelerar el proceso.
Cuando logro abrir los ojos no hay nadie, un silencio escalofriante se apodera de mi ser y a pesar de mirar a todos lados no encuentro nada. Respiro profundo, aliviado, pero entonces se me paraliza la respiración cuando me doy cuenta de que me quitaron la toalla y que mi ropa tampoco se encuentra.
Por supuesto que esto debe ser otra broma, otra de las bromas de Shayla, pero esta vez se está pasando de tono. Busco en los alrededores con la esperanza de que la toalla estuviera allí escondida por algún rincón, pienso que quizá quiere hacer que experimente el pánico y no, la verdad es que no encuentro absolutamente nada.
Camino desnudo de un lado a otro frente a los casilleros de los vestidores, me niego a colocarme de nuevo la ropa del equipo ¿Acaso tengo una mejor opción?
No, no está en mis planes salir de este lugar sin nada de ropa y recorrer los pasillos donde puede verme medio instituto ¿O si?. Bueno, después de todo no falta tanto para que las clases acaben y puedo esperar a que todos se vayan para salir en busca de mi ropa.
Quiero creer que mi ropa se encontrará en mi casillero o en algún sitio visible donde pueda recuperarla, si no como última opción considero la de llamar a mi madre para que venga al instituto cuando no queden más que los empleados de limpieza.
Me empezó a dar frío, el efecto del agua caliente en el cuerpo se esfumó y lo único en lo que puedo pensar es en Shayla con unos cuernos de diablillo haciendo juego de esa sonrisa triunfante que conozco a la perfección.
El timbre sonó y escuché a las multitudes, la única parte positiva es que ya nadie viene por aquí. Los del equipo tenemos la ventaja de que nos vamos antes gracias a los entrenamientos tres veces a la semana, por lo que los únicos que se quedan en el instituto son los que no forman parte de ningún equipo de ningún deporte.
Cuando no escuché más voces asomé medio rostro por la puerta que da al pasillo, aquello estaba desolado y aunque la simple idea de andar así por el instituto se volvió mi peor pesadilla, tomé la camiseta del equipo; me la coloqué a la altura de mi intimidad, porque no se puede ir desprevenido por la vida y caminé por el pasillo temeroso.
Cuido cada uno de mis pasos, miro mis alrededores y avanzo. En un momento me detengo en seco cuando escucho el sonido de algo caer, me doy la vuelta y el flash me obliga a cerrar mis ojos.
Respiro agitado y cuando miro allí está Shayla con una sonrisa burlona, me mira con la misma rabia que me veía horas atrás. Me lanza mi ropa en el cubo de basura y sale corriendo, ante lo que yo solo me puedo quedar parado.
Me quedo parado guardando mi vergüenza, tragándome mi maldito orgullo y afrontando que mañana será un día de mierda. Sé que esas fotos las quiere para idear un plan de venganza, las tomó porque tiene algo en mente y eso me hace pensar ¿Qué diablos piensa?
No sé si esperar que mañana cuando amanezca sea el chico más visitado en las r************* por un post en el cual me humillan, esperar verlas estampadas en todo el instituto corriendo riesgo de ser expulsado o quien sabe que pase por la mente de una bruja loca.