Capítulo 15

998 Words
La tarde pasó lenta pero bullosa, los carros se desplazaban una y otra vez y las hojas caían mientras el sol brillaba como nunca, mis dedos ya estaban tiesos de tenerlos sujetando el lapicero con el que me encontraba escribiendo el informe que tenía que entregar para el día de mañana. Cuando de pronto recibí un mensaje y nuevamente se reflejaron los terminos "Número desconocido" en la pantalla. —Cuidate, no te depara nada bueno. Hora: 5:00pm ¿Qué es esto? Quien me había escrito y por qué tenía mi número. Desconocía el receptor de aquel mensaje amenazador, pero fuera lo que fuese cruzaba los dedos para que sólo se resultara ser una simple broma. Al mismo tiempo me carcomía la idea de que fuese alguien conocido, alguien que supiese lo que hacía. Y sin darme siquiera cuenta me había quedado dormida encima de las hojas que ya había hecho, no estaban tan dobladas o tan en mal estado, como para volverlas a hacer, por suerte. Eran las 5:00 am, cuando la alarma de mi celular sonaba dañando mi precioso sueño. Sueño en donde no estudiaba ni tenía preocupación alguna. Deslicé mis piernas por unos jeans de corte alto y una camisa corta a la medida del mismo. Y al observar mi rostro pálido en el espejo, tuve que optar por una pintura de labios y algo de rubor en mis mejillas. Cuando me ví al espejo, me sorprendí tanto de mi reflejo que me regañé internamente, me veía preciosa y no de una forma exagerada, realmente me veía muy sencilla y femenina. Cuando llegué al Instituto sentía las miradas en mi como tachuelas. No es que odiara que me mirasen, pero últimamente, como les decía, prefería pasar por dasaprecibida. Estaba cansada de los chismes, de los altercados, y de lo idiotas que podían llegar a ser muchos en ese lugar. Cuando fui a los casilleros, un cuerpo grande se atravesó en mi camino. Estaba buscando las libretas que utilizaría, pero me detuve para saber de quien se trataba. Quien fuera era muy alto. Era Liam. —¿Qué tienes para hoy nula? Su rostro se notaba cansado, como si se fuera trasnochado. Sin embargo hice caso omiso y rodé los ojos al escucharle pronunciar la primera palabra. . — ¿Por qué Liam?, ¿Te interesa mi hermosa compañía? El sarcasmo era mi aliado para momentos como estos. —Na. Digo por si vas a salir con la "Cabello de colores" Curiosa manera de llamarle a Jess. —¿Para? Estaba a punto de darme la vuelta cuando su mano se colocó en el casillero que estaba a mi lado evitando quizás mi salida triunfante. Pasé saliva intentando mantener la calma. —¿Saldrás o no saldrás con ella? Ahora sus dos brazos estaban apoyados en los casilleros. Haciendo que aumentase la cercanía entre nosotros. A este punto solo quería hacerme bolita y salir corriendo. Me hacía poner muy nerviosa su cercanía y sus ojos mirándome fijamente, mismos que se distinguían mucho más esmeraldas desde este ángulo, algo que sin dudas no ayudaba en lo absoluto. Carraspee antes de responder. —No te diré hasta que me digas para qué. —Victoria... — Susurró. Sus labios se separaban ligeramente. Joder, ¿Por qué mierdas yo estaba mirando sus labios? —Dejame en paz por favor... —¿Segura que eso quieres? — Su mirada desafiante y su rostro acercandose cada vez más. No fue hasta que tocó mi frente que comprendí que me había dejado sin espacio para respirar. Era jodidamente atractivo y aunque mi mente le odiase, algo dentro de mí, le deseaba, tal vez solo una pequeña parte, pero vaya que parte. No podía separarme de él. Cuando mi mente entró en sí de lo que estaba sucediendo mis manos instintivamente le separaron con fuerza, echándolo hacia atrás. —¿Qué creías? ¿De verdad creiste que te besaría? – Su sonrisa engreída diciéndome aquellas palabras me recordó lo imbécil que es y que era yo, por dejar que se acercara tanto Pasé saliva intentando recomponerme. Y aunque quería decirle muchas cosas ofensivas no pude emitir ni una sola palabra, lo que había sucedido, había desencadenado algo de lo que no me había dado por enterada, algo que mi yo interno se había esforzado por ocultar. Liam me gustaba, el mayor imbécil del Instituto, me atraía y no poco, lo suficiente para permitir cosas. Cosas como la que acababa de pasar. Sus ojos me persiguieron confusos cuando lo único que hice fue salir disparada de aquel lugar. Aunque mis ojos se cristalizaron, me negué a derramar una sola lágrima. No se merecía mi llanto, no merecía nada de parte mío en realidad. — Amorsoteee... — Levantó la voz Jess ,al alcanzarme. —Hey. —¿Hey?— Repitió interrogativa. —¿Qué te hicieron? —Me tomó de la cara con una mano. —¿Se me nota tanto? —¿Qué pasó? Cuentame. —Quedate tranquila. Aquí no podemos hablar, hay mucha gente y...— Me acerque a ella para hablar en voz baja. — Siento que alguien posiblemente de aquí, quiere hacerme daño. —Su frente se arrugó por la incredulidad—Ya va, ya va cómo quieres que me calme y sueltas ahora esa bomba. Ten piedad oye. — Exageró el gesto tocandose en el corazón. —Sonreí. — Ven, vamos a clase. // Cuando ibamos a casa, aproveché el camino para contarle todo lo sucedido entre Liam y yo, pero también solté algo a la luz, sobre lo incesante que se había vuelto una persona misteriosa detrás mío. — ¿No crees que pueda ser él? — ¿Quién? —Liam. —¿Tú crees? —Por algo te lo digo nena, ¿No se la pasa haciendote la vida una pesadilla? Esa es una probabilidad bastante cercana. —Tienes razón. Pero por alguna extraña razón se me hacía raro que alguien como Liam se tomara el tiempo para semejante estupidez.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD