CAPITULO 7
EL PODER DE LOS GEMELOS
GRECIA
☆゜・。。・゜゜・。。・゜★
Camine por aquel oscuro y sombrío bosque de la mano e mi papá, no podría describir la felicidad que sentía por estar en su compañía, mi hermano, mis primos y amigos nos acompañaban, el encontró un lugar para hacer un fogata advirtiéndonos que seguíamos en territorio Raksha, debíamos estar atentos por si aquellos lobos decidían atacarnos en medio de la turbulenta noche. Conocíamos que papá no podía controlar a Asgard y si vuelve a su forma lobo podría acabar incluso con nosotros, nos abrazó fuerte mientras reposaba su cuerpo contra un gran árbol. Mi hermano y yo nos aferramos aquella figura que durante nuestros dieciséis años extrañábamos más que a nada en el mundo esos largos meses que partía de casa para protegernos de ese lobo que mi madre volvió inmortal el día que no quiso perderlo. La historia de nuestra familia era legendaria, cualquier mundo existente los veían como leyendas, una historia de la cual fuimos protagonistas mi hermano y yo, llevándome la peor parte teniendo que crecer siendo vista como la que acabaría con el mundo que mis padres salvaron, recibiendo el desprecio de aquellos que no entienden que una marca no me caracteriza, pero si me representa, porque incluso mi bis abuelo Víctor antes de partir al descanso eterno se aseguró de que mi participación en la nueva era fuera como una desdichada. Lo que no sabía su malévolo ser inmortal es que esa niña que el marco para toda su vida era fuerte, y su tatuaje la hizo mucho más valiente, que contaba con el apoyo y cariño de una familia que estaba dispuesta hacer cualquier cosa por mí.
He venido a este mundo en busca de mi padre y me sentía feliz de haberlo hallado entre tantos territorios, el sueño me venció aferrada a su cuerpo, ese que me negaba a soltar, esas voces volvían aparecer en mis sueños, me costaba entender que trataban de decirme o hacia donde intentaban dirigirme, era un canto que taladraba mis sueños atormentando mis noches de paz.
—¿Que sucede princesa? —pregunto papá, besando mis mejillas.
—Estos últimos meses que has estado fuera de casa, voces me atormentan al dormir.
—¿Qué tipo de voces?
—No lo sé papi, son muchas al mismo tiempo no logro entender que tratan de decirme.
—¿Se lo has contado a mamá? Cuando era mortal experimentaba situaciones parecidas a las tuyas en sus sueños. Es importante que sepamos exactamente qué mensaje, quien y porque.
—Ella no lo sabe, solo me habla de Rumania, no quiero ir a ese mundo papi —abrazándolo fuerte.
—Harás exactamente lo que tu corazón desee mi amor. Jamás permitiré que seas obligada a vivir una vida que no deseas, ni tu ni tu hermano ¿ok?.
—No quiero estar lejos de ti papá —con los ojos empañados en lágrimas — cuando no estás en casa soy la niña más infeliz del mundo, nadie me entiende como tú, incluso siento que nadie me ama como tú.
—Eso no es verdad cielo, tu madre y tus familiares lucharon grandes batallas por traerlos a este mundo, todos te aman, solo que yo te amo un poquito más —sonriendo —. ¿Sable te molesto?
—No papá, le ayudo a rio y a la nueva manada de no caer en manos de los Akiha, a mí me ayudo a no estar sola por el bosque dándome cobijo en su aldea.
—Los llevare a casa sanos y salvos —abrazándome.
La mañana llego y junto a ella el llamado de mi padre, quien nos pedía seguía avanzando, incluso con frio, hambre y sueño, no teníamos tiempo de buscar algo de comer o beber, nos contaba historias sobre cómo sobrevivir en situaciones difíciles, y nos hacía entender que nosotros mismos buscamos este patético momento.
Él se detuvo y miraba el movimiento de los árboles, al mismo tiempo que nos pidió mantenernos tras su regazo, uso uno de sus hechizos, saliendo detrás de los arboles la odiosa vampira que trato de cazar a mi hermano, y aquel vampiro que me ayudo a escapar de las pequeñas criaturas que intentaron asesinarme, no estaban solos muchos vampiros hicieron acto de presencia entre ellos, un hombre con capa negra ojos negros profundos piel pálida y uñas largas a quien mi padre llamo DARIUS. El jefe de los Akiha.
—Mira que cosa más sorprende, un hijo de un espíritu lobo y una hija de un vampiro, me sorprende demasiado que estas cosas sucedan fuera de nuestro mundo, poder, magia, historia, profecías ¿no es así Nick? Tu amor paternal, te hizo calmar esa bestia que llevas dentro, pero tu magia no es suficiente ¿cierto? Para protegerlos debes sacar a Asgard, pero el acabaría incluso con ellos —con una risa característica, llena de maldad.
—¿Qué es lo que quieres? —pregunto papá.
—Lo sabes desde que estas aquí Nick, quería tu bestia, deseaba a Asgard, pero tengo frente a mí lo que quiso siempre Víctor, tus hijos.
—Eso no será posible. Jamás dejaría que tus asquerosas y malévolas manos toquen a mis gemelos. Primero tendríamos que luchar ¿olvidas que soy inmortal?
Aquel despreciable vampiro soltó una carcajada que retumbo aquel sombrío bosque.
—Tu arma letal es Asgard, eres irrelevante, transformado en humano, ¿un brujo con un aquelarre de vampiros poderoso?
—¿Quieres ponerme a prueba?
—No te dejaremos solo papá. Lucharemos junto a ti —rio tomándolo del brazo.
—Quiero que protejas de tu hermana. No lucharas, no están preparados aun para esta batalla.
—Que escena tan tierna —comento Darius.
Su hijo me miro sonriendo, como si en aquella batalla permitiría que mi padre muriera. Su cuerpo luchaba con aquel vampiro que sin estar transformado en Asgard era realmente más débil.
La adrenalina se apodero de mí, corriendo hacia a ellos la mano de mi hermano me detuvo grite mientras apretaba su mano, algo sucedió de manera inexplicable de nuestros cuerpos emano una luz potente que retumbo la inmensidad del bosque. Asgard decidió hacer acto de presencia, estaba segura que deseaba protegerme, mis hermanos y el resto de la nueva manada se trasformaron para ayudar a papa en una batalla que parecía perdida para ellos, no tenían aun la fuerza ni el entrenamiento para enfrentarse aquellos vampiros, quienes los lastimaban contra los arboles mientras papa intentaba protegerlos, escondí a Viviana, mirábamos aquella pelea y me sentía impotente porno poder usar esos dones que tenía escondido dentro de mí, lagrimas emanaban de mis ojos mientras veía como esas enormes dagas se clavaban en el cuerpo de mi padre, hasta que aquel vampiro que se hacía llamar el brujo se acercó en silencio y me susurro que huyera, las cadenas se rompieron y la imagen de aquellos vampiros suspendidos en el aire, desato sorpresa en los que se creían ganadores de la pelea, la silueta de mi madre saliendo tras la neblina, con su puño cerrado y sus ojos rojos haciendo combinación con su hermosa cabellera.
—Puedo cerrar el puño y acabar con la mitad de sus hombres o puede rendirse.
—Roma —susurro extasiado —. Wao tanto poder, tu abuelo estaba seguro que contigo podría conquistar todos los mundos existentes.
—En cambio solo encontró la muerte —las cadenas se rompieron, apareciendo mis abuelos, papa Blake y los tíos.
—No creo que quieras una batalla con nosotros Darius ¿o sí? —pregunto el abuelo Vlad, tienes un aquelarre poderoso y joven pero, ¿crees que puedes compararlos con nosotros? Solo he venido por mi familia.
—Nos volveremos a ver conde. Vamos, fue un placer conocerlos —retirándose.
Mi hermano y yo corrimos abrazar a mama.
—Están castigados de por vida.
Continuara…..