Los amigos de Alex comenzaron a reírse de mí, este fue el detonante para que le diera una bofetada a este tipo que había sido mi novio por muchos años. —No puedo creer que te atrevas a decirme todo eso. Aquí, el bueno, para nada eres tú, ni siquiera sé qué es lo que haces con mi llave cuando yo misma te he pedido la copia que te pedí para emergencias. Alex me tomó del cuello y me azotó contra la puerta. Sentí cómo el aire abandonaba mis pulmones. Mis pies buscaban desesperadamente una superficie en la cual pudieran apoyarse, pero no la encontraban. —Sencillo, te di tu copia. Pero saqué una copia de la copia, no estaba incumpliendo nada de tu petición. —Suéltame… no… puedo… respirar. Alex me lanzó a una esquina y comencé a toser, abría mi boca buscando desesperadamente el aire. Todos s

