LORENZO Llevaba un top y unos pantalones cortos a juego. Mientras seguía mirándola, muchos pensamientos pervertidos cruzaron mi mente. No puedo creer que esta mujer me esté haciendo este efecto. Tanto asi que necesito distraerme antes que atraviese la barrera de límites que he hecho. Mi respiración se aceleró sin querer, Estudié sus largas y sensuales piernas y pensé en cómo se envolverían alrededor de mi torso cuando me adentrara en ella. Podía sentir cómo mi pequeño amigo se endurecía ante mis pensamientos perversos. No podía dejar que ella viera mi erección solo por mirarla. ¿Qué te pasa, Lorenzo? Deja de pensar en tonterías, me susurro a mí mismo. Nunca antes me había sentido s3xualmente frustrado. Porque podía estar sin s3xo durante un año o más. Pero no sabía qué me estaba hacien

