Abrí los ojos y todavía estaba muy oscuro, Maximiliano no estaba a mi lado, “¡Qué extraño! ¿Se habrá levantado a tomar agua? Bajé las escaleras, pero no estaba en la cocina, un viento helado entró por la puerta que se encontraba abierta, ¿Maximiliano había salido? Caminé hacia afuera y mis pasos me llevaron hasta aquél lugar, el claro en el que realizaban los rituales, a cada paso que daba mi corazón se aceleraba más y más, mis manos me temblaban y mis piernas apenas me sostenían víctimas del miedo, el ruido silbante del viento me erizó la piel, “Quizá sea mejor que me regrese” — pensé — pero mi curiosidad, mi necesidad de saber me incitaban a continuar.
Cuando llegué, la luz de la luna alumbraba el lugar del ritual, la hoguera encendida humeaba y hacía crujir la madera, y un grito de terror salió de mi garganta cuando vi a Max, a mi Maximiliano devorando un indefenso animal.
Desperté agitada y sudando por el susto, Maximiliano estaba a mi lado y me abrazó de inmediato preocupado por mi angustia y mi desesperación, ¿Era sólo un sueño? O era una proyección de la realidad. Tenía miedo, pero en cuanto Maximiliano se fuera al hospital yo tenía que seguir leyendo.
Me acurruque entre sus brazos y sólo escuchar su respiración y el latido de su corazón lograron tranquilizarme.
— Tranquila mi bella, sólo fue una pesadilla mi amor, debería reconsiderar la lectura del libro, eres muy impresionable, y no es recomendable que estando embarazada te sometas a estos episodios de ansiedad.
— Fue una pesadilla espantosa, pero voy a estar bien, te lo prometo, si las pesadillas, persisten dejaré la lectura.
Volví a dormir hasta que llegó el amanecer, como siempre, desayunamos juntos antes de que se fuera al hospital, esta vez no lo acompañé, decidí dormir un rato más, pero no por mucho tiempo, necesitaba seguir leyendo.
Tomé el libro y continué con el relato de Catalina, era aterrador, pero yo necesitaba saber que más pasó.
[ Cuando abrí los ojos, estaba en un lugar completamente diferente, era una choza construida con carrizales y techo de palma, estaba recostaba sobre un lecho cubierto de mantas y una mujer limpiaba mi pierna en el lugar de la mordida.
— ¿Dónde estoy? — pregunté todavía aturdida por el dolor que emanaba de mi pierna — ¿Quién me trajo aquí?
— No tengas miedo Itzá, eres la elegida para casarte con nuestro sumo sacerdote, vas a estar bien, él te protegerá igual que su pueblo.
Colocó sobre mi pierna unas hierbas que inmediatamente me reconfortaron, el dolor comenzó a desaparecer como por arte de magia, me trajeron alimentos, una variedad de frutas y semillas deliciosamente combinados, yo moría de hambre así que me devoré todo lo que me dieron.
Cuando terminé de comer, me llevaron a una extraña construcción hecha de piedra, estaba totalmente cerrada, por un momento pensé que pretendían enterrarme en vida, pero luego un extraño anciano vino, era muy pequeño, pero sin llegar a ser enano, tenía el cabello blanco y vestía un calzón y un huipil de manta. El anciano comenzó a hacer un ritual, en el centro de la construcción, yacían unas piedras al rojo vivo, después de cantar en su extraña lengua, arrojó unas hierbas aromáticas sobre las piedras y las roció con agua; la construcción comenzó a llenarse de vapor, mi cuerpo comenzó a sudar y la sensación era reconfortante y relajante, cuando el ritual del anciano terminó, las mujeres vivieron por mí y me bañaron en pequeño ojo de agua restregando mi piel con hojas y flores, lavaron mi boca con hojas de algún árbol y luego me vistieron con una túnica blanca, alisaron mi cabello y me colocaron una guirnalda de flores sobre la cabeza. Cuando estuve lista, el anciano dibujó sobre la tierra los cuatro puntos cardinales y las mujeres me llevaron hacia el centro. Entonces lo vi él estaba aquí en ese momento comprendí lo que estaba pasando, el hombre de mis sueños era totalmente diferente al hombre con el que me había fugado, eran dos hombres totalmente diferentes, pero con el mismo rostro.
— Soy Canek Balam — me dijo tomando mis manos y colocando un suave beso sobre ellas — Mi corazón comenzó a palpitar de emoción y me hizo olvidar la horrible experiencia vivida durante la noche.
En ese momento le entregué mi corazón a Canek, nos casamos en una boda espiritual indígena Maya, al terminar la ceremonia, me tomo en sus brazos y me llevó a un lecho nupcial que habían preparado en una de las chozas.
Sentí mucha vergüenza, pero a la vez mucha excitación cuando me quitó la túnica y dejó mi cuerpo totalmente desnudo me recostó sobre el lecho y comenzó a besar mi cuerpo comenzando por el lugar de la espantosa mordida, pero que ya no me dolía gracias a los cuidados de las mujeres y su mezcla de hierbas.
Me hizo mujer de una manera suave y gentil, y yo me sentí plena, él era un rey y me acababa de convertir en su reina.
Durante un tiempo fuimos muy felices y en poco tiempo mi vientre comenzó a crecer, estaba preñada, tendría un hijo de mi hermoso hombre con ojos de felino.
Aprendía a hablar su lengua, toda su cultura era tan fascinante que pronto me sentí como una de ellos, lo único que nos diferenciaba era el color de la piel. Mi vientre creció tanto, que parecía que iba a reventar en cualquier momento.
Canek me explicó que el hombre con el que hui, era su hermano gemelo Ikal (Espíritu) y que había sido desterrado de la comunidad porque había vendido su alma al Kisin (El diablo). Era Ikal quien se alimentaba de mi sangre y se valió de María la sirvienta para engañarme y lograr que me fuera con él. Afortunadamente Canek pudo seguirnos el rastro y fue así que pudo llegar a tiempo para salvarme y evitar que Ikal, devorara mis entrañas para incrementar su poder.
El día del parto llegó, parí dos hermosos gemelos de piel mestiza, ellos simbolizaban el encuentro de dos mundos y la mezcla de sangres. Canek me reveló un gran secreto, un secreto que arrojaría una maldición sobre mis pequeños hijos, eran tan pequeñitos y tan indefensos, pero ya llevaban una eterna carga sobre sus hombros…]
La historia de catalina era muy similar a la mía, la diferencia es que en su caso el malvado era el gemelo de Canek, no habla de un tercer hermano…
Zazil tenía listo el almuerzo por lo que me sacó de mis pensamientos, no había poder humano que lograra que cumpliera con su deber de cuidarme, así que no la hice esperar y me dejé consentir, más tarde continuaría leyendo.
Maximiliano
Sé que las pesadillas de Miriam, se deben a lo impresionada que está al conocer la historia de mi familia, a ninguna persona le debe agradar la idea de que su esposo pueda ser capaz de devorar una criatura viva, sea humana o no.
Salvador y yo disfrutamos cazar en nuestra forma felina, es parte de nuestra naturaleza, Lol por su parte, también caza pequeños animales, los cuales devora en su forma de lechuza. Es lo que somos y no podemos cambiarlo, aun cuando pasamos la mayor parte del tiempo en nuestra forma humana y consumimos comida humana, no podemos negar nuestra herencia de sangre.