Después de almorzar tenía que caminar, era parte de mi rutina de embarazada, así que me vestí con ropa deportiva y salí a dar una vuelta, la ventaja de vivir en una propiedad tan grande, es que uno podía caminar durante un largo rato sin salir de casa, ya sea que caminara por los senderos entre la selva, o a lo largo de la playa, ésta vez decidí tomar un camino que hacía mucho que no recorría mis piernas me llevaron hasta el lugar donde vi a Lol transformarse en lechuza por primera vez, los recuerdos vinieron a mi mente como su hubiera sido ayer, de alguna manera yo creía que ese era un lugar especial para ellos, era parte de su secreto y de su naturaleza, por eso yo no había vuelto antes, porque para mí, era como invadir su privacidad, pero estaba muy intrigada con lo que había leído en internet, sobre el "Huay brujo", ¿Será que mi esposo y mis hermanos sacrifican algún indefenso animal cada vez que se transforman? Tenía que encontrar algún indicio. Caminé hasta donde yo había visto la hoguera encendida, esperaba encontrar algún tipo de altar, pero no había nada, ni siquiera rastros de ceniza que indicaran que allí se encendía una fogata, lo cual también era muy extraño, ¿No debería al menos estar quemado el césped justo donde se encendía el fuego? Tal vez debería hablar con Max para que me cuente detalladamente su ritual, es muy importante que yo sepa todo, mis hijos lo harán en algún momento eso es algo que indiscutiblemente debo entender y aceptar.
Regrese a la casa a continuar con la lectura, pero antes pedí a Zazil que me preparara una deliciosa y refrescante jarra de tepache (bebida a base de piña fermentada) a ella le quedaba delicioso.
Me recosté en la tumbona y tomé el libro nuevamente, pero la carta siguiente, no era de catalina, era de Canek Balam (Serpiente negra)
[ Soy Canek Balam, el último descendiente directo de Ek balam (Dios jaguar), el hombre blanco ha invadido nuestras tierras y ha obligado a nuestro pueblo a adorar a su Dios, sus autoridades no entienden nuestra cultura, ni nuestras tradiciones, han saqueado nuestras ciudades y matado a nuestra gente, pero está escrito que la fusión de los dos mundos suceda, muchos blancos han violado a nuestras mujeres, fecundando con su semilla sus vientres, la mezcla de la sangre es inevitable, es el comienzo de una nueva r**a.
Yo he encontrado mi destino, y el de mi sangre, una doncella blanca es quien debe darme descendencia.
La primera vez que la vi me sorprendió su belleza, el color de su piel casi transparente, lo único que le hacía falta era purificar su cuerpo, a diferencia de las mujeres de mi pueblo, las mujeres blancas no lavan su piel muy a menudo, lo cual provoca que las impurezas se acumulen en su inmaculada piel.
Tiene que ser mía, está escrito, pero su familia no permitirá nunca que la despose y yo nunca voy adorar a su dios, eso me queda claro, pero ella debe venir conmigo y engendrar a mi descendencia…]
El relato de Canek era muy corto y no me dejaba saber nada más de él, me asaltaban nuevas interrogantes ¿Por qué primero la mordió y la llevó al borde de la muerte? ¿Se enamoró de ella? O solo estaba obsesionado con engendrar descendientes, él dice que es el último descendiente de Ek Balam, y obviamente era muy importante para él que su sangre continuase, pero, no entiendo por qué primero la lastimó.
Continué leyendo en orden cronológico, porque hasta ahora tenía más preguntas que respuestas esperaba que el siguiente relato de Catalina me aclarara algo.
[ Tengo miedo, si me escapo con él, mi padre, nos perseguirá hasta el fin del mundo, él es la máxima autoridad en este lugar, como Capitán General tiene bajo su mando legiones de soldados y yo soy su única hija, él no es muy expresivo con sus sentimientos, nunca me abraza ni me dice que me quiere, por el contrario es muy enérgico conmigo, pero yo lo he escuchado decirle a mi madre que soy su mayor tesoro, por eso no quisiera darle un disgusto, pero tengo miedo de perder a mi hermoso hombre moreno con ojos de felino, siento que sin él no podría respirar, él me dijo que debe irse, debe volver con su pueblo y que si no me voy con él, nunca volveremos a vernos.
Le pedí a mi madre que me llevara a la iglesia, necesitaba confesarme, nunca imaginé que, al hacerlo, cometía el peor error de mi vida.
Decidí escapar con él, escribí una carta a mis padres para despedirme, todavía no sabía cómo iba a hacer para salir de la casa, no sabía cómo mi hombre lograba entrar por la ventana, era demasiado alto.
Mi padre me había regalado algunas joyas por mi cumpleaños, había pensado dárselas a una sirvienta para que me ayudara, pero ella se negó a recibirlas, a ella las joyas no le servían de nada, no las podría usar ni vender, porque todos pensarían que se las había robado, estaba desesperada, tenía que verlo cuando “El sereno” cantara las diez de la noche en la esquina de la calle, el palacete estaba custodiado por guardias, no había manera de que me dejaran salir.
Para mi sorpresa otra de las sirvientas que escuchó cuando le ofrecí las joyas a la que me rechazó, se ofreció a ayudarme, me dijo que ella saldría primero a decirle a mi hombre que era peligroso esperarme allí, que tenía que salir por la parte trasera del palacio, por donde entraban y salían todos los sirvientes.
A hurtadillas María, así se llamaba la sirvienta, entró en mi cuarto y me vistió con sus ropas, por un momento sentí repugnancia de vestir con ropas de sirvienta, pero me sorprendí al darme cuenta que emanaban un sutil aroma a rosas. En cuanto estuve lista, me envolvió con un rebozo para cubrir mi rostro y me llevó a la cocina para salir por la puerta trasera.
El guardia que custodiaba la puerta, ni siquiera me miró a la cara, pero manoseó todo mi cuerpo para verificar que no hubiera robado nada, en ese momento me puse en el lugar de estas pobres mujeres, tener que soportar esas humillaciones a diario debía ser insoportable, me llevó por la parte trasera donde él me esperaba, no me dijo nada, tan solo tomó mi mano y me arrastró para salir de allí lo antes posible, era fundamental que huyéramos lo más rápido posible, nos internamos en la selva, yo moría de miedo ante aquélla oscuridad donde sólo podía ver sus ojos mirándome mi corazón comenzó a latir acelerado, estaba cansada de tanto caminar, mis piernas ya no me respondían, hasta que llegamos a una caverna, me cargó porque mis pies se negaban a seguir caminando y mis brazos estaban arañados y me ardían dolorosamente por rozar contra la maleza sin ningún cuidado.
Yo no sabía lo que me esperaba al lado de este hombre, pero ya no había marcha atrás, tenía que quedarme con él o moriría en la selva devorada por las fieras.
Cuando estuvimos dentro de la caverna, me di cuenta de que al parecer él vivía allí, un altar con ceras negras iluminaba el fondo de la cueva, parecía una gran cúpula natural y en el centro parecía haber una mesa de piedra. En un rincón, había pieles de animales muertos, me pareció una escena aberrante, comencé a temblar de miedo ¿Qué era lo que había hecho? Dejar la comodidad de mi hogar y matar a mi padre de un disgusto sólo por estar con este hombre que ahora que lo tenía tan cerca me daba terror, ¿Habría valido la pena?
Me recostó sobre lo que parecía una mesa de piedra junto al altar, las ceras negras encendidas titilaban formando sombras espantosas en las paredes de la cueva, pude sentir como sus manos se deslizaban por debajo de mis piernas, y un grito de dolor y de terror salió de mis labios cuando una mordida laceró mi piel, pude sentir los colmillos enterrarse hasta el fondo de la parte interior de mi pierna izquierda, el dolor fue tan grande que perdía el sentido …]
No pude evitar llorar con este relato tan espantoso, en otro momento de mi vida, podía haber pensado que se trataba sólo de un cuento de terror para asustar a los niños, pero ahora yo ya sabía que era verdad y que todas esas cosas extrañas que llamábamos leyendas podían ser relatos de reales y en este caso al ser un libro familiar, estaba segura de que realmente había pasado.
Era ya muy tarde, Maximiliano pronto llegaría, así que decidí prepararle la cena yo misma, un filete de carne casi cruda y la ensalada que tanto le gustaba, me di una ducha y me puse un camisón sensual, mi vientre estaba creciendo y muy pronto tal vez ya no querría hacerme el amor así que tenía que aprovechar.
Cuando llegó yo ya lo esperaba con la mesa puesta, pero él siempre se duchaba antes de tocarme, “para quitarse el olor a hospital” decía, aunque para mí siempre olía maravillosamente.
Durante la cena, le comenté que había comenzado a leer el libro de la familia, me miró extrañado, como si lo que dije hubiera sido algo que no esperaba.
— Miriam, mi amor — me dijo tomándome por la cintura y besando suavemente mi nariz — sé que tienes necesidad de saber todo de esta familia, que ahora es la tuya, pero debes saber, que en ese libro está escrito, lo bueno y lo malo de los Balam, no siempre hemos sido como nos conoces ahora, por favor, no te asustes con lo que puedas leer y si tienes dudas por favor, ven a mí y yo te las aclararé.
— Está bien amor, así lo haré.
Nos besamos y me tomó en sus brazos, para llevarme a nuestra habitación, hacer el amor con él era una sensación sublime que me transportaba al cielo y al infierno.
Maximiliano
Aun cuando ya sabía que Miriam había comenzado a leer el libro de la familia, me sorprendió que me lo dijera de esa forma, parecía tranquila y relajada, pero a mí me preocupa cómo pueda reaccionar al ir leyendo las cosas aberrantes que ha vivido mi familia, los Balam se han alimentado de sangre y de entrañas humanas, en nuestra cultura es una práctica milenaria, que estoy seguro la va a perturbar, esperaré a ver su reacción, no quiero adelantarme, ella a veces me sorprende con su fortaleza, en el pasado, ella tomó todo de una manera que yo no esperaba, pero ahora, en esta época, las personas son muy escépticas y mi bella, suele ser muy impresionable, sobre todo ahora que está sensible con el embarazo.