Cuando despierto no encuentro por ningún lado a Jennifer y es cuando recuerdo que no dormí a su lado anoche; todo este sentimiento de culpa que atraviesa su corazón, simplemente no sé cómo hacer que se vaya. No es un pecado amar y yo la amo, la amo tanto que el solo hecho de estar en la misma casa y no estar a su lado, me conmueve el alma. No sé cómo explicarle que lo que siente no es un delito y vaya que yo sé de eso. No quería hablar de esto con su hermana, siendo sincero no me interesa lo que ella opina respecto a esto, pero tendré que hacerlo, además, aunque no me importe su opinión respecto a Jennifer, yo le debo una gran, pero gran disculpa porque gran parte de lo que le pasó es gracias a mí. Una hora después salgo de la habitación ya bañado, llego hasta la habitación donde dorm

