32. Besos y sustos en medio de la oscuridad.

1574 Words

“Es hora que corra sangre” fueron las palabras de Damián ante todos nosotros. Tengo que admitir que me asusté un poco, pero fue solo por la impresión, supongo, o al menos me lo quiero hacer creer. Luego de eso todos nos levantamos de nuestros lugares y cada quién fue dejando el despacho poco a poco hasta que solo quedamos Kimberly y yo. —¿Estás asustada? —pregunta acercándose a servirse un trago. —No lo sé, creo que sí. Es difícil saberlo con tantas cosas en la mente. No me queda tiempo de analizar lo que estoy o no sintiendo —contesto, mientras ella se sienta frente a mí. —Es justo como me siento. Sin posibilidades, sin tiempo, incluso a veces sin ganas, aunque parezca lo contrario. —En realidad sí parece lo contrario; te escuchas con tanta… —Ira —me interrumpe luego de beber un sor

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD