capítulo 5: Débil (parte 1)

1544 Words
Después de que Blake desapareciera ordene a gedrick que prepara todo lo necesario para los entrenamientos, el asintió y sin siquiera mirarme salió de mi habitación dejándome sola con un millón de preguntas y pensamientos, necesitaba un plan y para eso sabía que nadie sería mejor que los gemelos Lee, ordene a las hijas de la luna ámbar que retornaran a la iglesia de la noche no sin antes conversar con samantha, que era por ahora y hasta que paige tuviera descendencia la sustituta de la sacerdotisa -Paige estará ocupada en una misión en el reino de las mareas- le informe -Debes tomar por ahora el control de la iglesia de la noche, infórmale a tus hermanas que bajo ningún motivo el portal debe estar desprotegido e indica a los brujos que deben quedarse en la citadela y estar mañana a primera hora en el castillo- ordene, samantha escuchaba atentamente era al igual que paige demasiado joven, pero igual de poderosa, desde la partida de góspel había descubierto que las hijas de la luna ámbar contrario a lo que decía mi padre eran piezas fundamentales y debían ocupar un lugar en nuestro ejército, y tal vez incluso en algunos altos rangos, pero primero debía probar su lealtad, había descubierto también que las hijas de la luna ámbar eran leales a su sacerdotisa por lo que solo debía tener a paige de mi lado y toda su r**a también lo estaría. -Antes de irte convoca a los hermanos lee, diles que los estaré esperando en las orillas del mar n***o- Ordene, samantha asintió y guio a sus hermanas a la iglesia de la noche. De camino al mar n***o no pude evitar notar que los patrulleros del reino de cristal aún seguían en mi reino, ángeles en las calles de la citadela no estaba en mis planes ni tampoco en el trato que acababa de cerrar con el general, podía ver la incomodidad en los ciudadanos que miraban con recelo a los ángeles pero ninguno fue capaz de cuestionar la situación mientras yo caminaba, la necesidad de arrastrarlos fuera de mi reino era casi incontrolable pero debía ser más fría y menos impulsiva, hasta ahora estaban en nuestro terreno lo que nos daba una leve ventaja podía lidiar con ellos luego, había asuntos más importantes por resolver. Finalmente estaba en la glorieta en medio del mar n***o mirando el mar mientras los hermanos lee se sentaban en silencio alrededor de la mesa, góspel les pidió a las hijas de la luna ámbar que la hechizaran como regalo en mi cumpleaños número 10, según él, al crecer iba a necesitar un espacio para mi lejos del castillo, y cuánta razón tenía, apenas llegue a los 13 años la ausencia de mis padres, el constante intento de mi tío bael por compensarlo y la indiferencia de mi tío belcebu era insoportable de tolerar por lo que me refugie en este lugar, pero una vez que encontré mi camino, la glorieta estaba destinada a ser el lugar seguro donde podía dar forma a mis planes, el hechizo sobre la glorieta empezaba desde un bote que salía del agua solo cuando me presentía, puertas que solo abrían si sentían mi esencia y luego todo dentro permanecía oculto hasta que dijera el código que hacía que todos los planos y mapas de cada reino aparecieran sobre las paredes y la mesa, por otra parte lo que necesitáramos solo debíamos pedírselo y ella lo hacía aparecer para nosotros, desde comida hasta armas. Maya me miraba con precaución mientras Taylor no dejaba de analizar todo a su alrededor, los hermanos lee eran hijos de la luna negra, demonios al igual que yo, gemelos súcubo e incubo, y mejores amigos desde la infancia de gospel y blake, ambos confiábamos en ellos y sabíamos que lo que no podíamos consultar con mi tío bael, la segunda opción sin dudar siempre seria Taylor, los gemelos eran parte del servicio especial de centinelas, Taylor era el jefe de control de mandos y maya era la estratega del escuadrón femenino, mi padre jamás los habría tomado en cuenta, pero gospel los designo apenas mi padre desapareció y al consultarlo conmigo no pude estar más de acuerdo, a pesar de su juventud no conocía hasta ahora personas más brillantes o meticulosas que ellos y por eso decidí apoyarme en ellos para empezar a trazar mis planes, les conté con detalle todo lo que había pasado esa mañana en la reunión mientras me miraban con atención, sabía que maya memorizaba cada dato mientras Taylor me pedía detenerme cada minuto para analizar cada nueva información, al finalizar mi relato todos nos quedamos en silencio mientras Taylor terminaba de ordenar sus ideas. -¿Qué tienes en mente?- finalmente pregunto maya acercándose a mí, y Taylor fijo su mirada en nosotras, el día estaba sin duda lleno de buenas preguntas, lleve la copa de sangre de rio que me ofreció a mis labios esperando que el líquido lograra refrescar mis pensamientos, los ríos de nuestro reino eran en su mayoría de sangre de montaña, no lo suficientemente concentrada para alimentar a un hijo de la luna roja después de su desarrollo, pero si lo suficiente para alimentar a los pequeños y refrescar a todas las criaturas que no dependen de la sangre. -Debemos hallar a la triada antes que ellos- dije simplemente -Ninguna triada ha logrado sobrevivir tanto tiempo, y menos pasar desapercibida entre los radares de los reinos- analizo Taylor en voz alta -Las únicas criaturas con acceso a la magia con poder suficiente para hacer algo así, son las hijas de la luna ámbar y las hadas de la sibila- puntualizo de nuevo perdido en sus pensamientos -Las hijas de la luna ámbar que están cautivas no podrían hacerlo a menos que un arcángel se los permitiera lo cual es poco probable y no tendría sentido- descarto, -Así que las respuestas debemos buscarlas en el libro azul o en el reino turquesa- concluyo mientras maya y yo lo escuchábamos en silencio. - ¿Las hadas de la sibila? - reflexiono maya -¿Quién haría algo así? Y lo más importante ¿Por qué? -Su creador por supuesto- respondió Taylor Era bien sabido que la magia más poderosa les pertenecía a las hadas de la sibila, ellas podían conceder cualquier deseo que les sea pedido, pero por un alto costo, primero debías dejarle la parte más importante de ti como garantía, luego debías ligar tu deseo a una vida recién nacida, y por ultimo después de que el hechizo se rompa debes entregar tus dones a el hada que te concedió el deseo y tu cuerpo y conocimientos serán desde ese momento y hasta la eternidad propiedad de la sibila. -la Stela piensa que fue una hija de la luna ámbar- puntualice -Naturalmente, todos sabemos que los demonios no son capaces de hacer un sacrificio así por alguien más- analizo maya -La profecía vino de la sibila- dije -Si toda esta situación le favorecía, ¿Por qué decírselo al reino oscuro? - pregunte -No lo sabía- respondió Taylor ganándose la atención de ambas -Todos los reinos han sufrido rebeliones, el reino turqués quizá no sea la excepción- analizo Taylor -¿A que te refieres?- pregunte -Un hada lo hizo a espaldas de la sibila- me respondió Taylor -y si fue así, es porque tenía la certeza de que cuando el hechizo se rompiera, ella sería la nueva sibila- concluyo, maya y yo nos miramos mientras todo empezaba a tener más sentido en mi cabeza. Pero ¿Que demonio sería capaz de hacer algo así?, maya tenía razón los demonios no éramos capaces de sentir lo que se necesita para llegar a poner la vida de alguien más por encima de las nuestras, Taylor lleno de papeles en blanco la mesa y con un marcador empezó a explicarnos el plan que empezaba a diseñar mientras maya y yo mirábamos con atención -Debemos abarcar todas las opciones- empezó - Por lo que separarnos es la única opción, paige puede ayudarnos a mantenernos en contacto en todo momento. - Maya- dijo señalando a su hermana con el marcador -Debe infiltrarse en el reino turquesa y averiguar todo sobre el hada que hizo el hechizo, no debe ser difícil ya que si mis cálculos son correctos una rebelión se acerca- Maya asintió -Evangely debes quedarte en el reino- me dijo - Tu desaparición sería perjudicial en estos momentos, pero con ayuda de paige deben buscar al demonio que creo a la triada, empieza por la lista de los demonios que no están en el reino, de ser ciertos mis cálculos debe estar consumiéndose de manera muy notoria debido a la cercanía de la caducidad del hechizo, por lo que debe estar escondido, con mucha seguridad fuera de nuestro reino para que las hijas de la luna ámbar no sean capaces de rastrearlo. - señalo -Yo por mi parte, iré al reino de las mareas, averiguare todo lo que pueda sobre la triada y preparare el terreno para cuando los serafines lleguen- concluyo Maya y yo Asentimos sintiendo como la ansiedad disminuía, empezaba a tener el control de nuevo y aunque quedaba un largo camino sabía que estaba confiando en las personas correctas.
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