Tener noticias del reino de cristal por costumbre era algo malo para nosotros, los soldados de hielo como solían decirle las hijas de la luna ámbar eran despiadados y crueles pero se escondían detrás de una fachada de diplomacia e inocencia y de un discurso de amor y respeto, pero en la última guerra doblegaron al reino de las mareas infundiendo miedo y desesperación para hacer que respetaran sus leyes, siglos de epidemias, hambre y desastres naturales dejaron a los humanos totalmente vulnerables a la influencia del reino de cristal que les llevo la promesa de perdón y vida eterna, el reino de las sombras cayo mediante un trato con la reina morgana quien fue secuestrada por el rey desde antes de que la oscuridad separara a los reinos, el rey frey le prometió acabar con su esposo que era hasta ahora uno de los más letales reyes y con su ejército si ella le juraba lealtad, la reina viendo las intenciones de su esposo al ver crecer a sus hijas no tuvo más remedio que aceptar para poder protegerlas, así que tras años de preparación el día finalmente llego, una noche el rey se acercó al cuarto de las trillizas de apenas 5 años sin saber que estas habían sido hechizadas por una hija de la luna ámbar que aún mantienen en las celdas de los soldados de hielo, Amelia, anne y ashley dormían plácidamente mientras el rey se acercaba a ellas, la primera en despertar fue Amelia, quien sonrió a su padre con dulzura mientras se levantaba para abrazarlo, su padre la recibió en sus brazos pero instintivamente Amelia se separó de el cuándo sus brazos fueron a sus caderas, el agarre del rey sobre Amelia fue más fuerte y en un intento por intentar acallar las protestas de su hija la beso en los labios e inmediatamente el veneno de los labios de su hija se adentró en su cuerpo dejándolo sin respiración, los gritos de su padre levantaron a sus hermanas que vieron con horror como su padre se desvanecía frente a ellas, los serafines vencieron sin dificultad al ejercito del rey que sin el poder de la corona eventualmente se volvieron sombras, la reina se negó a darle la corona a sus hijas y dejo que el reino de cristal tomara el poder de su reino, las sombras que lograron huir se refugiaron en el reino de fuego y desde entonces la corona del reino de las sombras permanece oculta por órdenes de la reina.
Muchas de mis hechiceras seguían encerradas en los calabozos de lo que ellos bautizaron como el reino de las sombras, no teníamos permitido ir allí pero las hijas de la luna ámbar podían sentir el dolor de sus hermanas, y dicen que en las noches frente al lago se podía escuchar sus gritos pidiendo ayuda venir desde el agua, mi padre no presto atención a prudence la noche que vino al castillo rogando ayuda para sus hijas porque los gritos la desgarraban cada noche, tampoco cuando le suplico que ayudara a contener a los hijos de la luna plateada antes de que arrasaran con una aldea entera, yo tenía apenas dos años la primera vez que la escuchamos venir al castillo, jugaba con góspel cuando los gritos de prudence nos hicieron detenernos, y nos asomamos por las rejillas de las escaleras solo para ver como los centinelas la arrastraban lejos del estudio de mi padre que lucía inmutable, mientras ella gritaba y lloraba desesperada, esa imagen nos persiguió a góspel y a mí por el resto de nuestras vidas, yo no dejaba de llorar mientras góspel se encerraba conmigo en mi cuarto, y me refugiaba con fuerza en sus brazos, ese día con apenas 6 años mi hermano secando mis lágrimas me juro que al tener la corona tendríamos todas las respuestas y cambiaríamos todo, no seriamos las presas nunca más, esta vez seriamos los cazadores,
No pude evitar preguntarme si góspel aún mantenía esa convicción, porque hoy estando sola en el castillo, sin los poderes de la corona y con una carta del reino de cristal en las manos, lejos de sentirme una cazadora todo lo que podía hacer era sentirme como un pedazo de carnada escondida en un reino demasiado vulnerable, debía cambiar eso y Debía hacerlo ahora.