Familiares y amigos nos acompañaron en el velorio de Filippo. Entre lágrimas y tristeza pude despedirme de él, me temo que voy a extrañarlo más de lo que pensé. La única familia que conozco poco a poco se va reduciendo y me temo que cuando regrese Baldrick solo seremos unos cuantos que podremos gozar junto al rey. Christian y Emma se mantienen abrazados mirando como el sacerdote reza unas cuantas oraciones. Albert y Zuri fueron a descansar al departamento ya que por el estado avanzado de embarazo no es correcto que este aquí. Por mi parte me mantengo en un rincón junto a mis hombres, con lágrimas en las mejillas que no quieren parar y un dolor en el pecho que me impide hablar. > -Señora.- el Shaitan se colocó a mi lado.- Debería descansar, sus ojos están hinchados de tanto llorar

