Baldrick. -Amorcito.- Lamia corría detrás de mí. -¿Qué quieres? – mi paciencia se estaba agotando y la verdad esta mujer me saca de mis casillas. -Me gustaría pasar un tiempo contigo y conocerte mejor. – me miro a los ojos.- Te conozco un poquito pero me faltan más cosas. -Solo deja de joder y concéntrate en otra cosa.- me aleje de ella. -Abalam, por favor. -Mmmmm.- pellizque el puente de mi nariz con frustración.- ¡Mueve el culo y deja de mamar! -Si mi amorcito.- su sonrisa era enorme. En el interior de su alcoba me puse cómodo y me recosté en el intento de cama que tenía, solo eran telas voluminosas desordenadas en una base de piedra Nada cómodo y bastante desordenado para mi gusto>> Lamia se recostó junto a mí y se acorruco en mi brazo derecho. Es extraño que tenga a ot

