—Hola, papá ¿Cómo estás? —respondo mientras peino mi cabello —Bien, hija. Me estoy tomando un descanso y camino al restaurante. ¿Te fuiste de la universidad ya? —Si, hace un buen rato ¿Por qué? —Necesito que más tarde vengas a la oficina, tengo que hablar contigo sobre algunas cosas. —¿Algunas cosas? ¿Está todo bien? —Si, no te preocupes. Solo quiero charlar contigo sobre una propuesta ¿Puedes? —Pensaba ir a la estética ¿Todavía estarás a las cinco? —Tengo una reunión ¿Más temprano no puedes? —Podría —murmuro pensativa—. En una hora, cuando regreses ¿Sí? —¿Almorzaste? —Aún no. —¿Por qué no te vienes ahora y comemos algo aquí? —Bueno, deja que me cambie y voy para allá. —De acuerdo, ven con cuidado. Te amo, adiós. No sé qué es lo que él quiera hablar, pero espero que sea impor

