Después de dejar a Mathy en su nuevo colegio, Nathan me llevo hasta la cafetería de Gina, esta vez, tampoco me pidió dirección. El camino se hizo lento, pero no hablamos del beso en absoluto, me pidió que le contara un poco más sobre su hijo, así que lo hice. Luego, antes de bajarme, me dijo que nos casábamos en una semana. Exactamente. Estaba sorprendida, pensé que esperaría un poco más para que nos casáramos, una semana era muy poco. No quise preguntarle, no quería discutir un lunes por la mañana, y tampoco le veía el sentido, de igual forma nos casaríamos, fuera en una semana, o en un mes. Cuando llegué a la hermosa cafetería de Gina, me di cuenta de que tenía su nombre escrito en ella, era elegante y sofisticada. Realmente parecía más un restaurante, no tenía la sencillez

