Abro los ojos, porque la luz de la cortina me impacta en la cara, por lo que tengo que cubrir mis ojos por la molestia que esto genera.
—¿Por qué mierda saliste? —Una muy enfurecida Zoé se planta frente a mi, como puedo logro pararme.
—Quería tomar aire fresco—Le digo confundido aun aturdido por ser despertado—No sabía que lo tenía prohibido
Ella suspira, y se aprieta el puente de su nariz con clara desesperación y frustración.
—No lo esta, pero aquí no puedes hacer lo que quieras
—Y tengo que hacer lo que ustedes digan…—Me burlo y ella me fulmina con la mirada. Esta realmente furiosa—Además de que te preocupas solo fueron 2 minutos
—Dios, eres idiota—Dice en voz baja, y no sé si sus palabras me ofenden o me dan risa
—Por dios solo salí a tomar aire, no hable con nadie ni le falte el respeto a nadie—La veo apretar los puños, no se si para contenerse o porque realmente me quiere golpear. Respira profundo.
Se da media vuelta y sale del lugar. Vuelvo a sentarme porque la pierna me esta matando. Aunque ya quiero poder caminar.
Los días siguientes son un maldito martirio, Zoé no he visto a mi salvaje doctora, no sé si no ha querido venir, pero incluso fortachón no se aparece. Quien ahora custodia la entrada de mi cárcel es Atzin, que por algún motivo ya no me dirige la palabra. Estoy en un aislamiento estresante, y ya me harté de esto. Sé que Atzin esta del otro lado de la entrada, veo su sombra, pero yo ya me cansé de ser un maldito prisionero en este maldito lugar. Decido que no me importa lo que digan, por lo que salgo por la puta ventana que esta del otro lado de la habitación. No planeo ir a la aldea para que todos me vean, pero si necesito despejarme, salir de ese puto infierno. Tampoco iré tan lejos. Escucho agua y decido ir hacia ese sonido. Cuando llego me sorprendo de ver un lago, es impresionante, la luna, que por algún motivo aquí se ve mas grande, alumbra el lugar.
Me siento en una piedra y disfruto de la vista y del lugar. El olor, la brisa, todo es de lo mas agradable. Un movimiento del agua me hace fijar la mirada, y tengo que agarrar mi quijada para que no caiga al suelo cuando la imagen mas hermosa y erótica se presenta a mis ojos.
Zoé sale caminando del agua, y ella por si sola me deja sin aliento, pero esta desnuda, totalmente desnuda, puedo detallar su cuerpo. Sé que por educación y respeto a la mujer que a cuidado de mi por dos meses, debería volver la mirada, apartarla de ella. pero es imposible. Ella con movimientos ligeros, suaves, toma su cabello y lo aprieta entre sus manos para quitar el exceso de agua, mis ojos bajan por su cuello, hasta su pecho, dios si que es glorioso, son firmes, y podría apostar todo lo que tengo a que cabe perfectamente en mi mano, las cuales comienzan a picarme de las ganas que tengo de tocarle esas tetas decoradas con un hermoso y duro pezón rozado, que hermoso color. No es café, no es oscuro, es rosado, coqueto, perfecto. Y como pintura de miguel ángel, ese pecho da paso a una cintura que podría ser la envidia de toda mujer en este planeta. Su ombligo me quema la boca por el deseo de morderlo, besarlo, lamerlo. Y mi mirada por fin alcanza ese triangulo entre sus piernas, no tiene vellos, y si los tiene deben ser muy pero muy delgados, porque aun a la distancia puedo ver perfectamente la división de sus labios vaginales, estoy salivando de verla, lamo mis labios del deseo, estoy tan concentrado en su cuerpo, que no presto atención al mío.
Y mi sorpresa es grande cuando la veo caminar hacia donde estoy, subo mis ojos a su rostro, que por todos los cielos, es hermosa, demasiado hermosa. ¿De donde salió esta diosa? ¿Cómo es que esta escondida aquí? Abro aun mas la boca cuando noto que su mirada esta en mi, y mas ver que no hay molestia por mi descaro de verla, incluso una sonrisa sensual se presenta en sus labios. De medio lado, con burla, con picardía, creo que estoy a dos segundos de un paro cardiaco, porque siento mi corazón latiendo como loco.
Cuando llega frente a mi, estoy en shock, si de lejos se veía hermosa de cerca es mi maldito cielo. Pero soy sincero, espero una cachetada de su parte, un grito, una burla, lo que sea, lo recibiré con gusto solo por el placer de haberla visto así.
Pero carajo ella se inclina dejando su cara frente a la mía, veo gotas escurriendo por su cuerpo, su sonrisa es impactante, y sus ojos están dilatados. Con una habilidad increíble, me quita el taparrabos, y tengo que ahogar un jadeo de excitación, no quiero moverme por miedo a que me mande al carajo o que no sea real. Porque si esto es un maldito sueño, no quiero despertar nunca.
Se endereza, pone cada una de sus piernas junto a las mías, sé lo que pretende hacer, y quiero que lo haga, pero … ¿Por qué? La detengo de las nalgas antes de que baje por mi v***a lista para ella.
—¿Qué estas haciendo Zoé? —Le pregunto pero ella me quita las manos de sus nalgas, y las guía a su pecho, y baja sobre mi, un “aaah” en forma de gruñido de placer sale desde el fondo de mi garganta, pero que bien se siente, aprieto su pecho para evitar correrme solo de la estrechez que me estrangula, cuando esta totalmente sentada recibiéndome en mi totalidad me siento jodidamente bien, excitado, eufórico, y ni el dolor de la pierna he notado. Llevo una de mis manos a su nuca y la atraigo para besarla, quiero probar esos labios que parecen dulces, acerca su rostro, pero cuando mi boca quiere atrapar la suya, quita mi mano de su nuca, y evita el beso, lo que me confunde un poco, ella sonríe y niega. Pero guía de nuevo sus manos con las mías a sus nalgas, esta vez no la detengo, pero no actúo, sigo en shock, comienza a mover su cadera en un vaivén delicioso, acerca su rostro a mi oído, respira ahí y mi piel se eriza, recibiendo una descarga.
—Avísame cuando estes cerca—me dice pero solo respondo con un gruñido, y ella sigue moviéndose, se arquea hacia atrás, dejando expuesto uno de sus pezones a mi boca, saco la lengua y lo lamo, gime por el gesto, y ese ligero gemido es el que me hace reaccionar, presiono sus nalgas con fuerza, bajándola mas por mi pene.
—Zoé—Susurro en su oído, trato de besarla una vez mas, pero ella solo gira la cabeza y se aleja. Bien no quiere besos, pero si follar, pues le daré lo que quiere. Que se divierta con mi v***a, mientras yo me doy el placer con su cuerpo. Amaso sus nalgas, después sus tetas, las pellizco, las lamo, succiono fuerte, su pezón rozado reacciona endureciéndose mas, que maravilla de mujer. La guío para que brinque y carajo, que bien se siente, una, dos tres veces, el impacto de nuestros cuerpos se escucha en todo el ligar, espero que estemos lo suficientemente lejos, porque sino fortachón me golpeará… aunque con gusto pago el precio, con tal de seguir disfrutando de ella.
—Novak—Dice en un jadeo, esta cerca, sus músculos me lo dicen—Si Novak
Susurra, apretando mis hombros mientras su cuerpo se estremece al llegar su orgasmo, sigue moviéndose y que apriete mi v***a tan duro y yo tan necesitado de sexo, siento la corriente de placer azotando mi espalda
—Ay mierda, Zoé, me corro—Le aviso demasiado tarde, apretando sus nalgas y dejándome ir, tiemblo de placer y al parecer el llenarla, alarga su clímax, temblamos al mismo tiempo. Que sensación tan intensa, tan agradable. Se desploma sobre mí, abrazándome por el cuello, y recargando su cabeza en la mía. La respiración de ambos es agitada. Mis brazos envuelven esa cintura con posesividad. ¿Por qué? Porque ahora que la he probado, quiero hacerlo una vez mas
—No vuelvas a salir de la choza en la noche, Novak—Su voz ya no tiene ni rastro de la pasión, de la excitación. Me mira a los ojos, y parece la mujer que estaba hecha una furia la primera vez que salí
—¿De verdad? —Le pregunto ya que si me sorprende su frialdad después de lo que acaba de pasar. Se levanta, salgo de ella y me siento extraño al notar su cambio, no parece arrepentirse, pero tampoco parece que le importe lo que acaba de pasar
—Es hora de volver—Me dice, poniéndose su ropa
—¿Qué? —Le pregunto confundido y ella con rapidez amarra mi taparrabo, ¿Qué pasó aquí? Nunca, jamás…. Pensé que me sentiría confundido después del sexo. Soy activo desde los 15 años, tengo 10 años siendo activo… demasiado activo… vaya por no decir incluso promiscuo, pero esta chica salvaje, me acaba de dejar completamente pendejo, confundido, y con ganas de continuar…