La noche pasó bastante rápido, más rápido que la anterior. Tal vez empezaba a acostumbrarme a estar en el mundo humano. Esta vez me desperté con menos problema que antes, estiré mi cuerpo sintiendo cómo crujían mis huesos, me quejé a causa del sonido, me quedé viendo hacia el techo respirando y sintiendo cómo el aire llenaba mis pulmones, si es que aún tenía. El sol entraba por la ventana de la sala de estar. Decidí, por fin, ponerme de pie y hacer el desayuno a Zoe. Camine perezoso a la cocina y puse las manos en la barra de está encontrándome con una nota. Fui al gimnasio, no tardo, desayuna :) ¿Gimnasio? ¿Zoe? Las dos palabras no combinaban en lo absoluto, algo andaba mal. Si de verdad estaba en el gimnasio era algo nuevo en ella, pero si no era eso entonces no s

