3 días antes del ataque… JANE Odiaba hacer esa clase de preguntas. Sentía que su respuesta decidía sobre el estado de una persona, al punto de quitar toda esperanza de vida. Lo último que quería escuchar era "No hay nada que se pueda hacer" y seamos sinceros, en el estado en el que Alek se encontraba, aquello era lo más predecible. —Está demasiado débil, sus signos bajan de manera constante y es probable que no pase la noche. Perdió demasiada sangre. —Fui sostenida por los brazos de Asa, quien no se había apartado de mí en ningún momento. —Necesitamos un donante de sangre. —¡Yo puedo!. El doctor me miró como si estuviera loca y tuviera dos cabezas, luego miró mi vientre y negó. —Está embarazada, además, no todos tienen el tipo de sangre que el paciente. —¡¿Qué no toda es ro

