Capítulo 14: Sauna —¿Estás segura?. —Me aferré más a la sabana y asentí llena de incertidumbre y frenesí. Aún me sentía incómoda de solo imaginar que alguien nos pudo haber visto mientras él y yo, bueno… Teníamos relaciones. Mis mejillas se calentaron al escucharme decir aquello en mis pensamientos, aún no me acostumbraba. Alek suspiró, pasando su mano por su cabello desordenado. Me miró con un deje de preocupación y se sentó a mi lado, apoyándose de igual manera al respaldo de la cama. Me llevó a su pecho y me dejó un beso en la sien —. Averiguaré quién fue. Estoy seguro que cerré con seguro. —¿Y si de verdad vieron todo? —mi vista estaba puesta en el color azul celeste de las uñas de mis pies, mis manos temblaban y aunque sabía que quizá estaba sobre actuando, no podía evitar sentir

