**** Un año después —¡Oh por Dios Wilmer! Es ahora, es ahora. —Grito y desesperado entra él acompañado de los niños a la habitación. —¡Ya están por nacer! Qué nervios… ¡Auxilio! Llamen al doctor ya por favor. Todo en la casa se vuelve una locura, escucho gritos y alaridos de emoción. Yo tampoco puedo con la emoción de recibir nuevos integrantes en la familia. Mis hijos llevan sus manos a la cabeza y gritan de emoción, estaban nerviosos y yo ya me había quitado todo el esmalte de las uñas. Mi mamá y mi papá nos decían que mantuviéramos la calma porque la tensión en ocasiones nos llevaba a cometer errores. En seguida puse algunos estados en el w******p y hasta Britney me felicitó, a pesar de ser familia de Juah Manuel ella seguía estando de mi lado. —¡Apúrense! Me voy a morir del

