XLIX —…Pero entonces, la niña con cabellos tan oscuros como la noche y piel tan blanca como la nieve le rogó y le suplicó al cazador que no le matara. El buen hombre se vio contrariado, porque de no cumplir con las órdenes de la reina, él y su familia serían ejecutados. Pese a eso, vio a la jovencita tan indefensa que se adentró con ella en el bosque para dejarla abandonada en ese sitio. »Le pidió que corriera tanto como pudiera. Blancanieves obedeció, el cazador le daba una oportunidad, aunque él sabía que no era tan así. Ese bosque estaba lleno de criaturas salvajes, de horribles pantanos y de riscos muy altos. Una princesa como ella no sería capaz de sobrevivir a eso, por eso cumplía su misión a medias, solo que no se llevaría la vida de una niña inocente. En cambio, tomó a un ciervo

