Abriendo los ojos a la realidad
Estoy sentada en el lujoso comedor de mi enorme mansión, mientras veo como las velas en la habitación se derriten y la comida sobre la mesa se enfría poco a poco. Veo el reloj de la pared; está a punto de marcar las 10.05 PM, gracias a eso me doy cuenta que llevo esperándolo más de tres horas y eso hace que mi sentimiento de miseria crezca aún más. ¿Dónde estará?, hace semanas que le pedí que viniera hoy.
- ¿Señora? - Me giro para encontrarme de frente con Nany, mi ama de llaves.
- ¿Qué sucede? – le pregunto, y al ver su cara apenada me doy cuenta de lo que va a decirme
- ¿No sería mejor que se fuera a dormir?, lleva mucho tiempo esperando al señor y seguramente no llegue hoy a casa. No es bueno para usted estar esperándolo.
- Tienes razón, no tiene caso esperar a alguien que no vendrá. Por favor limpie el comedor y que no quede rastro de todo esto.
- Como usted ordene, señora
- Descansa, Nany – le digo mientras me pongo de pie para subir a mi habitación
- Feliz noche, señora.
Al entrar a mi habitación me detengo frente al espejo, que ridícula; me esforcé tanto en organizar la cena romántica y al pensar en todo el tiempo que me llevó arreglarme para él hace que me den ganas de llorar, ¿Por qué me hace esto?, ¿Qué pudo ser más importante que mi cumpleaños?, además hoy cumplimos 4 años de conocernos, es una fecha importante. Pero, y sí, ¿y sí le pasó algo malo?, un sentimiento de temor me invade y corro a buscar mi celular, marco su número lo más rápido que puedo.
- El número que ha marcado se encuentra fuera del… - corto antes de dejar a la operadora terminar. Pero que su celular esté apagado solo hace que me preocupe más, así que decido llamar a su asistente. Luego del cuarto timbre contesta
- ¿Señora? – dice, algo sorprendido
- Hola Marcos, siento llamarte tan tarde pero, se supone que me iba a encontrar con Asher a las 7 de la noche y aún no ha llegado. ¿sabes algo de él? – Luego de un silencio extraño, me responde
- Sí señora, el señor aún se encuentra en la oficina ya que surgieron problemas inesperados y debido a eso no pudo llegar y seguramente debido a eso también se olvidó de llamarle para avisar – dijo, algo titubeante
- Está bien Marcos, gracias y lamento molestarte cuando están tan ocupados, dile por favor que cuando pueda me llame, no importa la hora.
- Así lo haré, señora.
A los diez minutos de haber hablado con Marcos, recibo una llamada de Viena, una de mis mejores amigas. Al ver su nombre en la pantalla de mi teléfono me alegro.
- Hola hermosa – respondo con una sonrisa tonta en mi cara
- Hola, belleza – responde
- ¿Sucede algo?, no sueles llamar tan tarde
- Sí, lo lamento es solo que… necesito preguntarte algo
- Claro, dime
- ¿Asher llegó hoy a la cena contigo? – al escuchar su pregunta, sentí un nudo en mi garganta que no me dejaba responderle
- Hey, ¿estás allí?
- Sí, estoy aquí. ¿Por qué preguntas eso?
- solo respóndeme, ¿quieres?
- No, me dejó plantada. De nuevo – digo con tono de decepción
- ¡Ese desgraciado! – exclama
- No, no quiso hacerlo, se presentaron problemas en la empresa y necesita quedarse para resolverlos
- Por favor, ¿enserio creíste eso?
- ¿Por qué no lo haría?
- Nena, no sabía que los problemas tuvieran falda
- ¿Qué?
- Mi nena, no puedes seguir dejándote humillar y pisotear por ese idiota, llevan 3 años casados y en todo ese tiempo él jamás te ha tratado como su esposa... Él no tiene ningún problema en la empresa.
- ¿Cómo lo sabes? - le pregunto intentando ignorar sus duras palabras
- Porque lo estoy viendo en este instante.
- ¿Dónde? – le pregunto sorprendida
- Estoy en una discoteca en el centro y él está justo a unas mesas frente a mí, disfrutando de la noche con sus amigos y la bailaría exótica esa. – No puede ser, no de nuevo.
- ¿estas segura que es ella?
- Muy segura, espera… se dirigen a la sección VIP
- Envíame la dirección, voy para allá
- Claro, aquí te espero nena.