Una hora después estoy buscando a Viena entre un mar de personas, la localizo gracias a que ella empieza a levantar las manos para lograr que la vea, me doy cuenta que Ayse está con ella. Me dirijo lo más rápido que puedo hacia ellas.
- Hola – saludo a ambas con un abrazo para luego dirigirme a Ayse
- ¿Qué haces aquí? – le pregunto
- Liam y Jacob también están aquí – dice con tono dolido
- No me sorprende – le digo
- Sí lo sé, creí que estábamos mejorando pero, a él simplemente no le importo – dice con los ojos llorosos.
- No sé porque se complican tanto la vida, sí a ellos no les importa lo que les suceda o sientan ustedes, entonces porque a ustedes debe importarles lo que ellos hagan – dice, en tono de regaño
- Son nuestros esposos – le respondo
- A ellos eso, no les interesa – dice
- ¿Acaso a ti no te importa ver a Liam con otra? – le pregunta Ayse
- No, no me importa. Porque sí él tiene a una amante, yo tengo el derecho de tener a todos los hombres que quiera – dice
- Estamos perdiendo el tiempo, ¡Vamos a buscarlos!
- ¿y quedar como unas estúpidas mujeres celosas e histéricas? – dice Viena – No, no podemos dejarles saber que nosotras estamos aquí
- entonces, ¿Cómo sabremos lo que hacen?
- podemos alquilar el VIP de al lado – dice, con una sonrisa
Luego de instalarnos en nuestra habitación VIP, y por unos cuantos dólares más pudimos obtener la habitación perfecta para escuchar lo que ellos hablan justo al otro lado de la pared.
- ¡Ya no aguanto más! – es la voz de Jacob y Ayse pega más la oreja a la pared.
- Tranquilo, ¿ahora de que te quejas? – le pregunta Liam
- Ya no soporto más a mi esposa, siempre quiere estar pegada a mí, hace cualquier cosa para mantenerme vigilado y me trata como si fuera un niño – Liam suelta una carcajada
- ¿Y qué tiene de malo que quiera consentirte?
- Eso no fuera problema, pero ella es como una asquerosa garrapata que no puedo despegarme de la piel. Siempre está detrás de mí. Peor que una sombra.
- Y porque no hablas con ella.
- He intentado hacerlo, pero ella se pone histérica y comienza a llorar, así que no me queda de otra que seguir aguantándola. Además, ¿ya viste como está últimamente?
- En eso sí tienes razón, ¿Por qué viste de esa manera?, parece una señora de cuarenta años, no… incluso una señora de cuarenta se viste mejor – dice mientras suelta otra carcajada
- Lo sé, al verla lo único que me provoca es ganas de salir corriendo en la dirección opuesta.
- ¿es por eso que no sales con ella?, ¿te da vergüenza?
- y me culpas por eso
- Eres un desgraciado, Jacob
- Ya deja de juzgarme y dame un trago. Por cierto, como te va a ti con Viena
- Pues no me podría ir mejor
- ¿enserio?
- Sí, no sé absolutamente nada de su vida, lo que hace o deja de hacer es cosa de ella, a mí no me importa
- Eres un suertudo
- Eso sí, en la cama nunca me dice que no y me deja disfrutar todo lo que quiera y como quiera – al escuchar eso, mi mirada se cruzó con la de Viena y pude notar el odio en su mirada
- ¡Vaya!, no me esperaba menos de ustedes dos – dice Jacob con tono orgulloso hacia Liam
- Claro, su bello y sensual cuerpo es lo único que me hace permanecer a su lado en este matrimonio arreglado. – Liam ríe sarcásticamente y luego pregunta
- Oye, Asher ¿Por qué estás tan callado?
- Y qué quieren que diga – responde mi esposo y puedo notar que está ebrio
- Ya deja de tomar amigo, ¿Paso algo con Selene? – mi corazón dio un brinco al escuchar mi nombre
- No la veo hace meses, ¿qué podría pasar?
- ¿A ella no le molesta que estés ausente tanto tiempo?
- Sí le molesta o no, es problema de ella – dice con tono indiferente
- Wow, cuanta frialdad hermano, al menos disimula un poco tu desprecio hacia ella
- ¿Por qué debería?, ella me arruinó la vida y lo mínimo que puede hacer es dejarme en paz
- Entonces, ¿estás tomando así por Grace? – pregunta Liam
- Pero, hoy la viste. Creí que se quedaría contigo toda la noche – dice Jacob
- No, se fue hace una hora – responde Asher, molesto
- ¿Por?
- Está molesta, porque quiere que me divorcie de Selene y al decirle que no podía, se molestó
- Eso significa que tendrás que pasar tus noches solito por lo menos una semana – se burla Liam
- La buscaré más tarde, cuando esté más calmada – Responde Asher
- Suerte Amigo, la necesitarás.
- Asher, ¿por qué no te divorcias definitivamente de Selene?, ya obtuviste lo que querías de ella, ¿Qué te detiene, hermano? – Pregunta Liam y, mi corazón paralizado por todo lo que escucho se encoge cada vez más en mi pecho
- Aún no, necesito por lo menos dos años más y luego la dejaré
- Saben, a veces me erizan la piel cuando hablan de sus matrimonios de esta manera – Dice Jacob – Parecen una hombres despreciables y fríos de corazón
- Mira quien lo dice, el hombre que no puede estar cerca de su esposa y que no le interesa su vida
- ¿Quién dijo que no puedo estar cerca de ella?, solo dije que no me gusta que esté pegada a mi todo el tiempo. Me incomoda la forma en la que me adora como sí yo fuera toda su vida
- Es que no lo entiendes, para ella lo eres. Tiene tan poco amor propio que no le importa soportar tus desplantes por una caricia tuya. – Dice Asher
- No eres el más indicado para hablar de ese tema Asher, Selene te adora y justamente hoy la dejaste plantada por Grace cuando sabes perfectamente que hoy es su cumpleaños. Dime amigo, ¿Por qué no estas con tu amada esposa? – Asher no le respondió así que Jacob continúa hablando - ¡oh, cierto! no la quieres, a tal punto que nunca la has tocado y ahora que lo recuerdo nunca has salido con ella a ningún lugar. Es como sí la pobre no existiera
- Pues no lo culpo – dice Liam- Con lo aburrida, estirada y fea que es, no me sorprende que él no la quiera sacar a ningún lado
- Sabes que eso no es cierto, ella es muy bonita. Es solo que no se arregla o no le interesa su físico – dice Jacob
- Ya que la defiendes tanto, cuando me divorcié de ella te la regalaré para que hagas con ella lo que desees – Al escuchar decir eso a Asher no pude evitar llorar. Ya no puedo seguir escuchando y separo mi oreja de la pared, corro a sentarme al sillón opuesto a esa pared. Ayse y Viena están tan impactadas como yo y deciden imitarme para alejarse de la pared.
Las tres nos quedamos en silencio por lo que pareció una eternidad o un segundo, intentando procesar lo que escuchamos, luego de varios minutos un chico joven entro a nuestra habitación y al vernos en silencio dijo algo acerca de unas bebidas y luego se quedó parado esperando por nuestra respuesta. Por primera vez en mi vida sentí la necesidad de probar el Whisky así que me giré hacia él.