3 (Claire)

1490 Words
Me regreso al escenario donde Lea me hace la seña para meterme en mi jaula, regreso a mi lugar en las telas colgantes y sonrió para el público. Lea se regresa a su sitio mientras las miradas quedan en mí, en la gata de Lea. -Muy bien señores... Comencemos con... -Cinco millones-interrumpe Henry al maestro de ceremonias. -Tengo... -Diez. Las cantidades que salen de la boca de los presentes van subiendo y subiendo, tanto hombres como mujeres dan cantidades enormes, si acaso dos o tres millones más de lo que los demás ofrecen. De verdad algunos podrían ser mis padres o mis abuelos, hasta el gobernador da cantidades por mí, creo que ha dado como cuatro. Por lo que sé, no tiene esposa por eso busca no tener escándalos con Henry. El hombre con el que interactúe está callado, viendo como las personas se matan por mí, creo que espera a que se rindan con cantidades para luego dar él el golpe final. -Setanta millones. Henry de verdad me quiere a su disposición. Pero no quiero irme con él. No con él. -Setenta a la una... Setenta a las dos... Setenta a las... -Setenta y cinco millones-mi vista cae en esa voz que conozco. Mis ojos caen a él y la pequeña conversación o intercambio de voces resulta en mi cabeza. -No soy tuya, pequeño cuervo. -Todavía. Prefiero que sea él y no Henry. No escucho nada, sólo lo veo a él que me sonríe de una manera traviesa. Después de unos momentos los aplausos suenan en todo el lugar. Lo veo levantarse y subir al escenario, nadie lo detiene, pero hay envidia en el aire, pero eso no le importa, lleva consigo una sonrisa triunfante que nadie le quita y que nadie le quitará. Abre mi jaula y no ocupo que me dé la orden, bajo de las telas que mantienen en lo alto, bajo y camino hasta él. Al llegar a dónde él está, me toma de la cintura y junta a su cuerpo. -Eres mía, Gata. Le sonrió de lado. -Así parece. De la nada me besa, mi cuerpo reacciona, para subir mis manos a su cuello y profundizar el beso. Su lengua entra en mi boca sin cuidado. Jadeo contra sus labios. -Me moría por hacerlo. -Gata, ve a cambiarte-ordena Lea a su espalda. Hago lo que ordena, voy a dónde están las chicas, unas me miran con asombro pero no me dicen nada, llegó a dónde están las cosas que me servirán para esta noche. Me cambio y luego maquilló, salgo junto con mis compañeras, todas salimos y buscamos a nuestros compradores, veo a mi comprador y camino a él, deja un beso en mi mejilla. Para luego caminar a dónde están los demás. Mi comprador camina conmigo ante las demás personas que nos observan con algo de recelo. Él se reúne con un grupo de personas que le felicitan, y elogian por mí, su compra. Henry se acerca, pero me quedo donde mi dueño dijo que me quedará. -Linda compra, Samael-al menos ya sé como se llama mi comprador. -Gracias... Henry. -Por un momento pensé que sería mía-noto lo hostil de Henry. -Lo sé... Pero creo que me gustó lo hermosa que es mi Gata. Pasa su mano por mi mentón para luego besar mi mejilla. -Quien diría que mi hermano me quitaría la chica que me vuelve loco. -Soy tu medio hermano-me aprieta contra él. El padre de Henry se acerca y se pone en medio de los dos. No digo nada, ¿Qué puedo decir? -¡Es mía! ¡Yo la vi antes! -Me importa una mierda-gruñe, su mano aprieta más cintura-. La señorita está conmigo, así que quédate lejos de ella. -¡Eres un...! -Siempre, y ahora sí me disculpas-dice en tono frío-, tengo que irme a mi casa, con mi compra. Lo sigo por entre las personas que sólo me miran como un objeto, que está en manos de un adversario que se llevó el último producto de sus favoritos. Salimos y le dan un auto de lujo, creo que es de él, lo confirmo cuando me abre la puerta del copiloto, subo y como caballero cierra mi puerta. Se sube, sin decir palabra alguna, no tengo miedo, pero estoy algo rara. Sé lo que hice y lo que pasará después de unos minutos, tal vez... Será mejor que me tranquilice, sé lo que esto implicaba, así que es mejor que me tranquilice. Maneja por las calles buscando un lugar que conoce y en el que vivire a partir de hoy. Llegamos a una mansión muy bonita, es de un estilo minimalista, es enorme, más de lo que había visto en algún lugar. Me gusta como es el lugar. Estaciona el coche en una cochera para tres vehículos, la puerta de esta se cierra cuando el presiona un botón de la estancia, me sonríe y toma mi mano para guiarme al interior de la mansión. Parece una sala la primera estancia que hay adentro de la casa. -Por el momento... Me gustaría que fueras a descansar, mañana...-se da la vuelta pero creo que me adelante a sus intenciones-. Eso puede esperar-dice juguetón. Se acerca a mí para besarme los labios. El beso es como el que me dio cuando me compró. Jadeo pero lo dejo besarme, aquí parece alargarlo, sube mis piernas alrededor de su cadera, vaya que siento lo grande de su erección. Me conduce escaleras arriba, nuestros labios se van conociendo pero al mismo tiempo sus manos me van despojando de la ropa interior. Mis pechos quedan a su disposición y es algo que aprovecha, los besa y yo lo que hago es jalarlo contra mi pecho. Sonríe sin detenerse. Me pide que abra la puerta en la que me recargo, lo hago muerta de deseo, de verdad quiero terminar lo que hacemos. Me deja en la cama para besarme los labios y jadear contra mi cuerpo. -No quería coger esta noche-dice desprendiéndose de la camisa-, pero en vista de que mi Gata Negra está de traviesa, voy a complacerla. Se sube sobre mí, para después quitarme lo que resta de mi ropa. Se desnuda totalmente, jadeo al verlo quitándose la ropa. Besa mi vientre y después va subiendo. -Creo que me voy a volver adicto a tu sabor-pasa su lengua por mi vientre-, tu olor-sube a mi cuello y huele un rincón de él-. Pero quiero escuchar otra cosa. Abre mis piernas para acomodarse entre ellas, jadeo al sentirlo duro y listo para perderse en mí. -Antes de qué empiece a darte placer-jadeo-, respóndeme si eres... -No. No lo soy. -Perfecto en ese caso. Se interna en mí de manera brusca, grito de dolor y placer, subo mis manos a su cuello mientras comienza a penetrarme. Con duras estocadas en mi cuerpo, mis gemidos van al compás de sus estocadas, gruñe conmigo, bueno, yo gimo y él gruñe o gime cuando entra profundo en mí. Jadeo sintiendo sus embestidas en mi interior, toma mis manos y las pone por encima de mi cabeza, y así empieza a penetrarme otra vez. Jadeo contra sus labios. Me besa sin dejar de embestirme, estoy al borde, me dejó hacer por sus labios. Escondo mi cara en su cuello mientras sigue penetrándome. Mi v****a está muy mojada lo que le facilita el internarse en mi cuerpo, se está tensando, y ambos estamos al borde. -No te vengas, no por el momento-no le entiendo pero creo que se refiere al orgasmo. O que trate de evitarlo. Se tensa y gruñe mi nombre contra mi cuello. Dios, ya había estado con un hombre así, pero no sentía tanto placer como ahora, estoy envuelta en sensaciones y placer que me hacen jadear y gemir como nunca antes lo había hecho. Termina de gemir en mi cuello. -Puedes... Con poquito que se mueve vuelvo a gemir. Y esta vez suelto todo lo que mi cuerpo deseó arrojar hace un rato. Todo mi cuerpo se libera y yo suelto los gemidos que lo ponen más. Para basarse totalmente en mí se hunde hasta el fondo de mí. Nos quedamos así. Con él hasta adentro de mí y conmigo cansada y disfrutando de esto. -Mi amada Gata... Por el momento será bueno que descanses, aunque con este orgasmo, no será difícil que duermas. Sale de mí y jadeo, cuando sale siento lo caliente de los fluidos que intercambiamos en medio del placer que nos consumió. -Vamos a ducharnos, para que puedas dormir. Nos levantamos de la cama y me conduce al baño, abre la puerta y entramos a un baño muy bonito. Nos bañamos juntos. Talla mi cuerpo despacio, tentando las partes que tocó anteriormente, pero está vez no busca dar placer, solamente tentando. Terminamos de bañarnos y ahora sí me gana el sueño. Me dejó caer en la cama con mi ropa interior puesta, siento un beso en mi mejilla. -Dulces sueños, mi gatita.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD