8 (Claire)

1395 Words
Han pasado dos semanas desde que Samael y Adeline están saliendo, sí, van a todos lados juntos y mientras yo me quedo en casa como un mueble. Ya ni siquiera hay buenos tratos, e incluso me regaño por pintar algo con el material que él mismo me dijo que podía utilizar. Se porta frío y distante conmigo, y... Estoy sana, mi cuerpo ya se curo, pero mis ánimos están mal, he tenido muchas cosas fatales en lo que va de mi vida pero eso no importa, yo no importó. Estoy en el patio leyendo mientras escucho música en mis audífonos, leo tranquilamente mientras música triste suena en mis oídos. Veo que Samael y Adeline salen a bañarse en la alberca, así que pongo el separador en su lugar y entro en la casa, tal vez pueda ayudarle a Greta con hacer el aseo o algo. -Al parecer la señorita se quedará unos tres meses-miro a Greta que sonríe con ironía. -¿Quieres que te ayude con algo?-niega mientras raya la zanahoria-. Bueno... Ammm... Ya lo pensé y... -Le dirás qué te cambie de dueño-asiento sin mirarla-. Haces bien... No le digas nada o te hará drama. -Hablaré con Lea el lunes... Escuché que hará una nueva subasta y pues... -Creí que tenías el dinero para curar a tu madre. -Lo tengo, pero... Ella decidió operarse con los ahorros que tenían guardados y mi padre se metió a reabilitación... En pocas palabras me corrieron de casa por lo que hice... Me subastaré una vez más para poder pagarme la universidad y así estudiar. -Dios te ayude mi niña-asiento y eso espero. (_+_) Me cambio y con tranquilidad salgo para pedirle a Jorsh que me lleve a dónde Lea me espera. Su casa. Jorsh sabe lo que planeo y no le dirá a Samael ya que también ha visto como me está tratando, Samael se ha vuelto frío y ya me grita por simples cosas que cometo por error. Ya no soporto así que le diré a Lea. Jorsh estaciona y los guardias de Lea me dejan pasar, entro y me llevan a la piscina como la vez pasada. -Hola mi niña-se levanta muy alegre. Se ve bonita con ese vestido de flores en tonalidades rojas. -Hola... Ya te extrañaba-me hace la seña para que tome asiento. -Dime, mi Gata Negra, ¿Para qué me necesitas? Suspiró y empiezo con mi relato, ella asiente mientras le narro todo. Desde que me lastimó hasta su comportamiento en estas semanas y además de los gritos y reclamos sin justificación. -Una cosa más... Quiero volverme a subastar. -Cariño... -Mis padres no me quieren ni ver por lo que hice... No tengo a dónde ir, y sí me subasto de nuevo, puedo pagarme una carrera, y puedo vivir en casas de asilo en la universidad. -En eso tienes razón-suspira y asiente-. Pasaré a recogerte mañana en la noche-es mi turno de asentir-, la siguiente subasta será la siguiente semana... Esta ocasión el tema son ángeles y mi niña... Serás el ángel n***o que resaltará en la noche. (_+_) Cuando estamos de regreso Greta me pregunta por lo que sucedió, le cuento todo y asiente, ella está triste porque me iré, pero no puedo quedarme a sufrir los cambios de humor de Sam. Empaco un par de cosas que me servirán, se supone que esto es mío, mañana me iré con el vestido y tacones con los que Samael me trajo a vivir con él. Así que no me dirá nada por eso. -Todo listo. Le dejaré la mayoría de la ropa cara, todo lo demás... Me lo quedaré yo, que es la ropa que uso para andar en casa, así que se puede ir al diablo. Me siento en el borde de la cama mientras espero a que Greta me traiga mi cena, ceno sola desde que Adeline ha empezado a estar con él. Mi maleta la metí debajo de la cama por sí a Samael se le ocurría venir y... Regañarme por algo que no hice. Me pongo a leer cuando la puerta se abre. El olor a comida llega a mi nariz y sonrió por el olor a pollo con papas que Greta prepara. -Gracias por mi...-me calló al ver qué es Samael quien trajo mi cena. Bajo la cabeza y lo escucho suspirar. -Lo siento... Sé que no es... -No te disculpes... Soy un mueble, ¿Lo olvidas?-eso me grito hace una semana. Baja por la escalera mientras le pregunto sí quiere que vaya con él a la cena de fin de mes que tiene con sus empleados. -¡Eres un puto mueble!-me detengo por sus palabras-¿Por qué llevaría un mueble a una cena? Llore toda la noche y también la siguiente. -Claire... -Váyase a cenar-tomo la bandeja y la jalo a dónde estoy-, se le enfriara la comida... Y no quiero que venga a gritar por eso. Suspira y se va de la recámara. Cómo tranquila mientras veo las cosas que se me antojen en mi teléfono, creo que me comprare otro, este está muy maltratado y casi ya no le funciona la bocina. Después de media hora, Greta sube por mi cena y se lleva el plato. Bueno... Hasta aquí llegó Samael conmigo. Bueno, le quedan veinticuatro horas, él sabrá que hace con ellas. (_+_) Escucho el sonido del carro de Samael, llegó dos horas antes de lo usual, eso quiero decir que Adeline estará con él. Suspiró mientras veo de nuevo lo que me voy a llevar, cierro la maleta y suspiró. Me baño con agua tibia y me doy mi aseo personal semanal, osea que depilo mis axilas y acomodo mi ceja para que no quede toda dispareja. Me pongo el vestido y los zapatos con los que me llegue y suspiró al ver el reflejo del espejo, sonrió y esta es la Claire que recuerdo, no la triste. Esta soy yo. Tocan mi puerta y como digo que pasen la puerta se abre. -Mi niña... Lea está abajo. Asiento y suspiró antes de tomar la maleta. -Samael no se ve muy contento porque Lea esté aquí. -A de creer que Henry la mando de nuevo-asiente. Tomo la maleta y empiezo a caminar a la salida, pero antes de hacerlo la abrazo y le agradezco por no dejarme caer mientras Samael se olvidaba de mí. Bajo mientras escucho las quejas de Samael. -Listo, señora. Samael gira su vista a mí y parpadea muchas veces. -¿Claire? -Leyó el contrato señor, Harrison... sí ella desea levantar el contrato de Dominio puede hacerlo, siempre y cuando me de razones validas para dejarlo... Y como sabrá una ida al hospital por daño s****l cuenta como razón válida. La señorita Sanders, se irá conmigo. Le dejo la invitación para la siguiente subasta que se hará este fin de semana, pero creo que ya tiene novia. Samael no despega si vista de mí y de la maleta que me acompaña. -El dinero que usted invirtió en la señorita, ya fue regresado a su cuenta, claro, a excepción de la parte que le corresponde a la señorita por sus meses de servicio. Rayan, ayuda a la señorita con su maleta. Adeline se pone a su lado y mientras ven como Rayan toma mi maleta y de como mis pies lo siguen sin tardanza. Paso por delante de ellos sin voltear a verlo siquiera, sólo sigo a Rayan. -Gracias por su comprensión. Y lo esperamos en la siguiente subasta. Llegamos a la cera de y no dudo en subirme al auto cuando Rayan me abre la puerta, cierra mi puerta y camina del otro lado para abrirlsela a Lea, quién sube al auto sin mirar a ningún lado. Rayan sube mi maleta a la cajuela y después sube a su asiento para irnos. -Ye tango tu vestuario mi niña-dice después de que nos alejamos de la casa de Samael. -De acuerdo... Emmm... -Sí no te sientes lista... -Puedo hacerlo... Sólo... No me vendas a Henry y al cenador, Harrison. -Muy bien, no te irás con ellos... Me deja en un departamento, me dice que es de ella que pero me lo prestará por estos días, en lo que la subasta se lleva acabo, no volveré con Samael y tampoco me iré con Henry. Así que... Espero que mi comprador no sea un anciano o una mujer.
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