Me desperté en una habitación muy diferente a la mía, esta era muy espaciosa, paredes blancas con adornos en dorados, tres grandes ventanas adornadas con cortinas blancas de gasa. Una gran alfombra, blanca y negra, no dejaba ver casi el suelo, solo un gran tocador y un armario gigante terminaban de adornar la habitación, me aparte las sabanas de seda color n***o…Mi ropa, me habían cambiado, lo último que recordaba era al chico cogiéndome para que no me cayera…Mierda… ¿Habrá sido él?
Un leve toque en la puerta me despejo la mente. Una chica con uniforme de servicio entro.
-Buenos días, señorita…Traigo ropa para usted, el Señor la espera para desayunar…-Dijo dejándome la ropa a los pies de la cama. Solo asentí y ella se marchó, me dirigí al baño que tenía en la habitación y me di una corta ducha, me dirigí a ver la ropa que la chica había dejado para mí, un conjunto de ropa íntima de algodón color rosa y un vestido rosa palo, era de tirantes muy finos, no llevaba escote iba hasta arriba de mi cuello, era corto y con vuelo, unas tachuelas adornaban el cuello, los finos tirantes llegaban hasta media espalda dejándola al descubierto y unas sandalias doradas…Demasiado formal para desayunar…Deje mi pelo suelto, ahora estaba mucho más largo me llegaba casi la cadera.
Sali de la habitación, encontrándome fuera a la chica que me había traído la ropa, estaba esperándome para llevarme junto a él. La seguí por el gran pasillo, todo era majestuoso, era todo de época, el palacio seguía con su misma esencia de hace siglos. Bajamos por las grandes escaleras.
La chica me indico el Jardín.
Sali hasta el jardín, un camino de piedra me llevo hasta un palacete, donde allí se encontraba el hermano de Stephen, con una pequeña mesa llena de comida…
-Hola preciosa, pensaba que no querrías comer…-Se levanto esperando a que me sentase. - Quería hablar contigo sobre unas cosas…-Dijo sentándose el también, me miro buscando algo en mi rostro…
-Mi nombre es Nerón, no tuve oportunidad de presentarme-Me extendió la mano por encima de la mesa y se la estreché.
-Yo también quiero hablar …-El me observo en silencio, y me animo a que hablara. - ¿Esa chica…Que era para ti? – El quito su vista de los ojos de ella, hablar de la chica le dolía…
-Era mi esposa…-Guardo silencio…mirándome con sus ojos dorados…
-Pero…ellos…-No quería decirlo, sabía que le hacía daño…El me interrumpió.
-Si, ellos se acostaban, ella se escapaba para ir a verlo…Ella se pensaba que no lo sabía, ella estaba obsesionada con mi hermano y mi hermano la utilizaba para hacerme daño a mi…No puedo culparle desde pequeño, he sido yo el que se ha llevado la mejor parte en todo…
Lo observe…este era rubio, muy rubio, se parecían mucho Stephen y el, pero el carácter era totalmente diferente, Stephen era la tormenta y Nerón con cierta ironía la calma. Tenía las facciones del rostro totalmente marcadas, era fuerte y grande como Stephen, pero este al parecer no llevaba ningún tipo de tatuaje.
- ¿Qué tienes planeado conmigo? - Pregunto cambiando su expresión, tenía que estar seria si bajaba la guardia, podría no salir nunca de aquí.
-Podría hacer lo mismo que mi hermano…Podría obligarte a acostarte conmigo…Para que vea lo que se siente…que la persona que amas este con otra persona. -Mi cuerpo quedo rígido, ¿Stephen amar? Definitivamente este muchacho no estaba bien de la cabeza.
- ¿Stephen amar? ...-Me reí nerviosa- Él no sabe que es eso…-Dije empezando a comer, llevaba meses sin comer comida humana…solo cazaba y bebía sangre…
-Anya…vi sus ojos, vi cómo te miraba… él tenía terror de que vinieras conmigo…Lo hice sufrir con un amor del pasado y se ha repetido…pero esta vez has sido tú la que ha decidido venir, el…no lo va a soportar, aparecerá aquí, su demonio no lo va a dejar descansar…
-El…me traiciono…Si me hubiera querido, no hubiera jugado conmigo, todo estaba preparado por tu padre. - dije con ira en mis ojos.
-Siempre obedecerá a padre, él es nuestra autoridad y él lo respeta, el será el rey muy pronto, mi padre no dejará que seáis nada….
Me reí a carcajadas.
- ¿Y qué pasa contigo? ¿Tú no obedeces a tu padre? – Dije terminando de comer mi plato de fruta, no recordaba la comida tan deliciosa.
-Me desterró…Mate a mi madre…- El apretó los puños, toda su serenidad se había ido al traste, aproveche que él se había quedado mirándome para revisar en sus recuerdos, podía hacerlo sin matarlo…
Me metí en su cabeza.
Tenía recuerdos bonitos donde salían ellos dos jugando y riendo en el patio, corrían y reían con una mujer muy bella, morena tenia los mismos ojos que Stephen, era rubia muy hermosa…Era su madre, los recuerdos se empezaron a enturbiar, salía esa mujer junto a Damián gritando y llorando, hablaban de una supuesta infidelidad de su padre…Nerón se lo había contado a su madre, los vio el pequeño niño vio aquella traición de su padre a su madre, su madre tenía ataques de histeria, tenía depresión, no lo soportaba y se suicidó… El la encontró.
-No fue tu culpa…-Solo salió eso de mi boca, cuando vi la mesa salir por los aires, sentí un fuerte golpe en mi espalda, me había tirado hacia atrás cayendo encima de la silla, ahora el me sujetaba del cuello, haciendo que mi piel doliera, no sentía nada de mi cuerpo.
-No vuelvas a meterte en mi cabeza, no te incumbe, no eres nadie para opinar ¿te queda claro? – Dijo en un susurro que solo oí yo, sentía terror…
Me soltó de golpe y se marchó a la velocidad de la luz…me levante con un fuerte dolor de cabeza, aun no sentía del todo mi cuerpo, como pude me levante y me fue a la que ahora seria, mi habitación por un tiempo…
Pase tres días sin salir de aquella habitación, el recuerdo de esa mujer me estaba perturbando, los rostros de esos niños…De Stephen, no lo podía sacar de mí, aun recordaba una y otra vez en su mente la vez que casi se acuesta con el…
Tonta, ingenua, ilusa…Su subconsciente se lo recordaba.
Lo quieres…
No quería sentir eso, no quería quererlo, pero él se había encargado de entrar en su corazón.
Se levanto agobiada y se sentó en la cama, pasando las manos hacia atrás por su pelo, se dirigió a darse una ducha, se desnudó por completo y se introdujo en la ducha dejando que el agua caliente recorriera todo su cuerpo, apoyo su cabeza contra la pared, aun recordaba los besos de Stephen, sus caricias aun quemaban en su cuerpo, podía sentir el saber de su boca todavía…