Se señaló la parte superior de su entrepierna con gesto completamente despreocupado, con orgullo incluso, haciendo que los músculos de su abdomen se contrajeran de manera que sabía era visualmente atractiva: —Son tatuajes que me hice hace unos años. Cuernos en tinta n3gra. Le dan... personalidad. Carácter propio. Presencia. Su sonrisa se amplió, volviéndose más perversa: —Y refuerzan la idea de que el Titán es criatura mitológica. Poderosa. Peligrosa. Demoníaca. Irresistible. Se encogió de hombros con gesto que pretendía modestia pero que salió completamente arrogante: —Además, me gusta la estética. Hace que sea memorable. Único. Nadie olvida al Titán después de verlo con sus cuernos. Mely lo quedó mirando con expresión que era mezcla perfecta de horror, incredulidad y algo parecido

