-JC
- Caminando rumbo a mi habitación, cuando de ponto escuche una voz de mujer llamando me por mi nombre- JC espera, - indico esa con una voz sexy que provocó que volteara y hay estaba la guapa y sensual Jimena- si la mujer por la cual me encontraba en este lugar, la adorada sobrina del director.
- ¡Hola! Hermosa ¿Qué haces aquí? - solo pase a saludar a mi querido tío y de paso saber cómo te está yendo en tu nuevo empleo, vamos te acompaño a tu habitación para poder darte la bienvenida que te mereces mi bombón.
-Gracias de nuevo por tu recomendación Jimé- dije con una gran sonrisa en los labios. Pero no se me hace correcto que me acompañes a mi habitación y mucho menos que lo hagamos en ella, alguien podría escuchar y no me gustaría causar malas impresiones a tu tío en mi primer dia de trabajo, -si comprendes ¿verdad?
-Claro que si José Carlos, pero para la próxima no te me escapas- dijo ella en un tono demasiado sensual y la verdad es que la ropa que llevaba puesta hacía que me calentara el doble, pero debía controlar mis instintos si pretendía realmente permanecer por mucho tiempo en este Instituto y negarme a los deseos carnales de Jimena fue mi primera prueba de fuego.
-Mas te vale que me avises cuando será tu descanso en cuanto los sepas, estoy verdaderamente caliente por volver a estar contigo bombón -si claro conteste algo rojizo de mis mejillas, pues ella sabía cómo ponerme así.
-Estoy seguro de que serás la primera en saberlo preciosa- prometí y casi lo juro- hasta pronto guapo, se despidió de mí no sin antes lanzarse sobre mi boca y darme un delicioso beso húmedo de esos que solo ella sabe dar para dejar con ganas de más- hasta luego hermosa, fue lo único que pudo salir de mi boca.
-Mientras la veía irse caminando tan sensual por el pasillo casi me arrepiento de decirle que no, pero de pronto algo me saco de mi idea, y es que me percate de que las habitaciones de los profesores que tenían que quedarse en el Instituto por cuestiones de distancia no estaban tan lejos de las habitaciones de los alumnos que también tenían esa misma necesidad.
-Mientras caminaba por aquellos pasillos repletos de habitaciones llenas de chicas en las ventanas y puertas, me sentía tan observado como jamás antes, ya que me daba cuenta como esas chicas me espiaban vitoreándome y observándome sin ningún tipo de discreción, era como si quisieran que me diera cuenta, con demasiada incomodidad seguí caminando como si nada pasara, pero no podía evitar escuchar murmurar sobre mí a aquellas chicas calientes sin ningún tipo de vergüenza.
Quería ir ya a descansar y prepararme para el dia de mañana, ya que será mi presentación frente a mi sin número de alumnos todos dispuestos a hacer algo diferente conmigo. Y realmente una de mis intenciones era retar a mis queridos estudiantes a impresionarme verdaderamente con lo que podían hacer al resolver mis problemas con su diminuto cerebro, era una cuestión de poder y jerarquía, de haceres saber realmente quien manda y quien obedece.
Mi habitación era la 85, me indico el director al entregarme la llave, no puedo evitar sentir un tipo de escalofríos recorrer mi cuerpo ya que, aunque seguía siendo de dia los pasillos estaban oscuros como si fuera de noche, era macabro aquel lugar y desearía que mi habitación fuera una de las primeras y no de las ultimas. Al llegar por fin al número 85, abrí y noté que no era una habitación cualquiera, pues estaba más que limpia y ordenada, la cama estaba perfectamente hecha y no era una cama individual si no una matrimonial -como si alguien supiera que iba a tener compañía pronto y no pude evitar pensar en la sensual de Jimena en que quizás ella pidió una habitación así para mí con esas negras intenciones-.
Coloque mis cosas en una pequeña mesa de tocador que estaba junto a la cama, para después sentarme y por último recostarme diciéndome a mí mismo que después tendría tiempo para organizar mis cosas y así poco a poco me fui arrullando con el viento frio que se colaba por la ventana hasta quedarme totalmente dormido.
Desperté algo agitado después de cuatro o cinco horas, sintiendo que alguien estaba postrado frente a mi besándome el cuello y acariciando a mi amigo, pero con el corazon a punto de salírseme me calme repitiéndome a mí mismo que eso solo era parte de mis sucios pensamientos, saque mi botella de agua y prácticamente me la tome toda.
Unos 10 o 15 minutos después ya más controlado, decidí comenzar a ordenar mis cosas, pues sabía que mi contrato era por 6 meses, pero el hecho de pensar que, si aria un excelente trabajo podría largarlo por un año o más me motivaba más aun, pues estaría cumpliendo un objetivo importante en mi vida.
Ya una vez teniendo mi ropa organizada y guardada dentro del pequeño guarda ropa de mi habitación, mis cuatro tipos de zapatos bien acomodados debajo, mis cosas de higiene personal listas en el baño y mis múltiples perfumes y lociones en la mesa de tocador, porque si estoy obsesionado con los perfumes, amo estar siempre bien presentable y oler fascinante. Al igual que también me gusta la limpieza y el orden por eso doy gracias de que mi habitación estuviera en completo orden y limpieza.
Procedí a quitarme mi ropa para pasar al baño y darme una ducha con agua helada ya que así era como me gustaba, mientras el agua recorría todo mi cuerpo yo terminaba por relajarme y disfrutar. Al terminar me coloque mi toalla y Sali directo a mi cama, para colocar algo de crema en mi cuerpo y pasar a ponerme mi ropa cómoda para dormir, mientras los hacia no podía evitar escuchar las voces de los alumnos platicando y riendo, sintiendo se libres, aunque sea estas horas.
Mientras estaba recostado con la cabeza en mi almohada, mientras estaba descansando algo llamo mi atención, parecía que era una disputa entre alumnos. Pensaba entre mi si salir o no de mi habitación, pero de pronto escuché golpes más fuertes y gritos desesperados y fue ahí donde decidí buscar una playera y colocarme una pantalonera negra para salir y en el pasillo me encontré con otros profesores.
Se sentía el aire más fio aquí afuera que en la habitación, al llegar al pasillo de las habitaciones de los alumnos había muchos de estos amontonados en una especie de circulo observando la pelea que parecía ser entre 2 chicos altos y corpulentos, ambos ya se veían muy golpeados en distintas partes entre ellos se encontraban dos chicas muy atrevidas una Castalla y otra pelirroja intentado débilmente separar a los peleoneros.
Yo solo me quede hay, observando todo, mientras todos los demás profesores intentaban hacer algo, y no me lo tomen a mal, pero yo no quería resolver uno o más golpes por personas que ni siquiera conocía y que obvio no me agradecerían para nada el arriesgarme de esa manera. De pronto observe que a un lado de mi estaba un hombre muy alto y fornido que solo observaba igual que yo.
- ¡Ostén, para por favor! - gritaba una de las chicas a alguno de ellos, debido a lo escuro que estaba no tenía ni idea a quien se refería. Fue hasta que llego el decano con otras dos personas con playeras que decían seguridad al frente, que pudieron separar a los salvajes y llevárselos prácticamente arrastrando rumbo a la dirección apartando de su camino a todos los mirones e indicando que no estaban en la calle que regresaran todos a sus habitaciones y olvidaran lo sucedido- pero obvio nadie lo olvidaría pues ya estaba grabado en el celular de todos y de los que no estuvieron se los compartían pues para eso si eran buenos los estudiantes para hacer más morbo en el morbo.
-Disculpé, ¿estas situaciones pasan seguido? - decidí preguntarle al profesor que estaba a mi lado. Él se burló primero y después se presentó y me dijo esto es pan de cada dia. Bienvenido a esta gran Institución de la cual se supone nadie sabe lo que pasa en su interior.