El lunes invité a tomar un café a la asistente de Gustavo, platicamos de una cosa y otra, parecía algo casual, normal, cosas de chicas. Después de que compartimos habitación en el pueblo semi-fantasma, habíamos desarrollado un tipo de complicidad. Y así como quien dice que se acerca el día de las madres, le pregunté si no había visto llegar algún día a su jefe pasado de copas, su respuesta instantánea fue que no y después me preguntó porque lo decía, yo le dije las palabras clave para que ese rumor se esparciera como la pólvora… mencioné: “Por favor no vayas a contárselo a nadie, yo te lo cuento por que te tengo confianza, —la tomé de la mano— y porque sé que esto no saldrá de aquí… —nos señalé a las dos— pero el Licenciado Dos Santos es alcohólico, —asentí, reflejando mucho pesar en mi ca

