Lunes, 21 de Junio de 2004. Dos semanas. Habían pasado dos semanas desde los acontecimientos ocurridos con los «peces andantes», y aunque eso había sido un suceso muy impactante, no ocasionó más qué sustos para esas pocas personas que lograron ver a esas extrañas criaturas que pasaron cómo estrellas fugaces. Porque desde esa noche no se habían mostrado más señales de ellos. Era como si hubiesen desaparecido de la isla Cara sin razón alguna, y la familia Tybur estaba aliviada por eso. Al igual, que el resto de las pocas personas que se asomaron por sus ventanas en esa noche, y se encontraron con esa putrefacción hecha carne. Hugo no se podía sacar su desagradable hedor de la cabeza. Isabella no podía creer que esas cosas fueran reales. Y Pandora estaba completamente perturbada. Además

