Capítulo 4. Narra Ronald. Doce años antes. Los días trascurrieron sin novedad, no hubo otro demonio oscuro rondando en el Clan Zas, mi Eira retomaba su vida, entre sus clases escolares y actividades, apenas podía hablar con ella, la vigilaba cuando no tenía trabajo, ser contrabandista quitaba bastante tiempo. La última vez entregamos dos maletines llenos de pociones sanadoras para la manada ´´Luna llena`` del señor Robert en la que tuve que acompañar a Cadmus mientras los curaba con polvo de hada como un bonus, para garantizar la completa recuperación de los hombres lobos. Estaba casi seguro de que el vampiro Wilson, el estafador que no nos quiso pagar las pociones, trabajaba para alguien más y estuvo involucrado en el intento de envenenamiento contra los hombres lobo. Intuición fun

