Inaudito

2489 Words
— No puedo creer lo que veo… — susurra carolina minutos antes de ser derrotada. — Cálmate james, no podemos hacer ruido, si esas cosas nos escuchan, estaremos muertos… Una niña con un vestido victoriano n***o, un animatronico como de película de terror y un misterioso tipo que imitaba la muerte con su imponente guadaña; era normal que John y carolina estuvieran asustados y muy confundidos, digo… todas las personas, tanto policías como civiles, fueron asesinados de formas horrendas dentro de la fábrica de periódicos Tintesworld, ¿Qué podían ellos hacer? — Debemos matarlos… — susurra carolina. — ¡que! ¿estas loca o que te pasa? — reacciona John temiendo que su compañera cayera en la demencia por los extraños acontecimientos. — Debemos detener a esas cosas, la niña, el animatronico y el de la capucha, debemos detenerlos… Carolina, muy posiblemente hubiera caído en la demencia por todo lo que pasó, pero, ella sabía que tanto la niña como el animatronico, eran una amenaza más allá de simples delincuentes y asesinos. Carolina pensaba en algo muy lógico… Si te pones a pensar, los tres monstruos, fueron los causantes de cientos de asesinatos en solo una noche, policías, empleados… todos, muertos, destripados y esparcidos por los pasillos, suelos y techos de la fábrica, ¿Qué pasaría si esos tres locos, el animatronico como la niña, decidieran atacar lugares residenciales? Carolina, quería detener esas tres amenazas, esas tres posibilidades, ya que sabía, que si esas cosas, escapan de la fábrica, solo sería cuestión de tiempo, para que ellos inicien una masacre… eso era lo que pensaba la madre de Eddy. — No podemos con ellos Carolina. — ¿crees que no sé eso estúpido? Pero… debemos hacer algo, no podemos dejar ir a esos tres monstruos, piénsalo, somos policías, nuestro deber es salvar a las personas, sino detenemos a esas cosas, ellos, continuaran asesinando personas; nuestros compañeros, los empleados de esta fábrica, todos, fueron horriblemente asesinados por esos putos animatrónicos, ¿Qué les impedirá atacar otro lugar? — responde carolina intimidada pero determinada a cumplir con un papel bastante noble. — No podremos con ellos, moriremos… — contesta John. — Ya lo sé, pero no dejaré que esas cosas, ataquen a mi hijo. Carolina toma su arma y dispara contra los villanos de esta historia, pero, unas simples balas de dotación no serían rivales para seres tan poderosos. — Vaya vaya vaya… — susurra la niña al detener las balas disparadas por carolina con una especie de portal mágico. — Oh no… — dice carolina. De inmediato, el hombre encapuchado, como un rayo, toma a carolina del cuello y la golpea contra el suelo, dejándola fuera de combate… — ¿eso es todo? Madre mía… como odio a los humanos, son valientes pero débiles… — dice el misterioso encapuchado después de derribar a carolina como muñeca de trapo. John, estaba intimidado, su amiga, había sido derribada con mucha facilidad, él no era rival para esas cosas… — No… Carolina eres estúpida… — dice John asustado. ¿Por qué debería ayudarla? ¿Por qué no la deja? Eso era lo que se preguntaba John, gracias a carolina, la niña, el animatronico y el encapuchado, estaban distraídos, John podría correr y aprovechar la oportunidad para escapar de la fábrica, ¿Por qué debería quedarse con carolina? — Aaa, ja… podría irme, pero, nadie sería tan linda conmigo… — se contesta John al cargar su arma. John salé de su escondite, y aun sabiendo que iba a perder la batalla… dispara toda su munición contra el hombre encapuchado, pero, el hombre encapuchado, desaparece misteriosamente en las sombras y John es derribado, de un zarpazo por el animatronico Figgy… — ahí!! John cae al suelo, con un gran corte en sus costillas, dejándolo fuera de combate… — ¡John! Carolina se apresura para socorrer a su compañero, pero, eso no evitaría que ellos dos murieran sin más remedio. — ¿Cuántos malditos policías quedan con vida? — reclama el hombre encapuchado al salir de entre las sombras. — Solo ellos dos… ¿verdad? — responde la niña con una sonrisa. Los animatronicos de figgy se activan y atacan a John y carolina, para matarlos de formas horribles, pero, la niña, segundos antes, los salva al crear una especie de campo estático alrededor de la fábrica. — ¿Victoria? — reclama el hombre encapuchado. — ¿Qué haces niña? ¿Por qué detienes a mis creaciones? ¿acaso no vez que deseo asesinar a estos humanos, en terrible sufrimiento? AJAJAJA… — responde figgy molesto y de forma amenazadora contra victoria. — Ya, pido disculpas por mi descaro, pero, tengo curiosidad. — dice la niña sin ninguna preocupación. — La curiosidad mató al gato, victoria… — Así es, ahora, descongela a mis animatrónicos, o te degollaré viva… — responde figgy al convertir los dedos de sus lindas patitas en dagas afiladas. Victoria se molesta con figgy por las amenazas, y con solo la mirada, decapita al sádico animatronico, dejándolo sin cabeza… — Ah… ¿! ¡¿Es enserio?! — reprocha la cabeza de figgy. — Aun estas vivo máquina, agradece que fui piadosa. — dice victoria con egocentrismo. Y mientras figgy, intentaba reacomodar su cabeza cercenada, victoria, solo quería hacer una pregunta. — Me disculpo por esto, mi nombre es victoria, y como lo habrán intuido, no soy una niña de 12 años cualquiera… — Ag… si… ya lo notamos… — le contesta John herido, sin perder el humor. — Ja, un humano gracioso, me agrada… — dice la victoriana niña al chasquear sus dedos… Y de repente, unas extrañas agujas salen del suelo, incrustándose en John sanando sus heridas de forma inmediata… — ¿Qué son ustedes? — dice carolina incrédula por la sanación de su amigo. — Somos, vecinos, por así decirlo, soy Victoria, el hombre de n***o es Carroñero y como ya sabrás, el animatronico que trata de ponerse de nuevo su cabeza es Figgy. — dice victoria de manera educada. Carolina sentía un gran odio ante esos tres, pero, no podía hacer nada, solo escucharlos… — ¿Qué es lo que quieren ustedes? — dice ella. — Mmmm, sé que no es fácil para ustedes asimilar lo que hacemos, pero, créenos que matar humanos es imperativamente importante. Ja, si como no… aunque estos villanos sean muy poderosos, son malos mintiendo, creo que a este autor le falta mejorar algunas mentiras, como sea. victoria, solo mentía, aún no había sentido para matar a los humanos a diestra y siniestras, pero, aun así, quería convencer a carolina y a John por alguna razón… — Sí, claro… degollar, destripar, desmembrar y torturar, ¿para ti eso es imperativo estúpida niña? — reclama carolina molesta. — No solo se trata de eso, cuando aplastas a un insecto, ¿acaso sientes remordimiento? — dice el hombre encapuchado. — Exacto, los humanos no sienten culpa por las cosas más pequeñas, así somos nosotros, ustedes son débiles, ¿Por qué deberían ser importantes? — dice Victoria con una analogía horrible. Victoria, descongela a los animatronicos de figgy, para que ataquen a John y carolina, como si solo fueran simples insectos. — ¿Por qué deberíamos sentirnos culpables? — repite la pregunta, victoria. Y de repente, el hombre encapuchado, ve algo en carolina, que hace que desee interferir. — ¡alto! — dice Carroñero. — ¿ahora te volviste piadoso? — pregunta victoria. — Claro, que no… ¿acaso no lo hueles? — responde carroñero al señalar con su guadaña a carolina. Rápidamente, Victoria detiene a los animatronicos una vez más con su magia. — Es cierto… huele a Waldo… — dice victoria al inhalar de forma profunda por la nariz. Carroñero, derriba a carolina y la lanza contra el techo de la fábrica, y como si desafiara las leyes de la gravedad, él, la interroga en ese mismo lugar. — ¡a! — Sera mejor que te calles humana, o simplemente dejaré que caigas a una muy dolorosa e instantánea muerte. — dice carroñero mientras sostiene a la madre de Eddy de su cuello. Carroñero, tenía a carolina literalmente contra el techo, si él soltaba su cuello, carolina caería desde una altura de 49 metros… no podía hacer nada contra ese monstruo. — ¿Qué quieres? — pregunta carolina mientras se aferra al brazo de su contrincante. — ¿Por qué tienes el olor a Waldo? ¿estuviste en la mansión? ¿Dónde está la libreta? — pregunta carroñero con mucha rabia. — Si, estuve en la mansión, era mi trabajo acordonar la zona mientras los detectives y forenses investigaban el c*****r del viejo… — confiesa ella sin más opción… — Ja, eso explica porque tienes ese apestoso olor, pero… aún más importante, ¿en dónde está la libreta? John, no podía llegar hasta el techo para ayudar a su amiga, así que una vez más, toma su arma y amenaza a victoria para que bajen a su compañera. — ¡JAMES! Quiero que la dejen aquí… ¿oíste niña? — dice John al apuntarle a victoria con su arma vacía. — ¿Enserio los humanos son tan estúpidos o solo tú? — dice victoria al destruir el arma de John con su mirada. A victoria no le agradaba para nada, que un humano le apuntase cada rato con su arma, así que, sin más, usando su mirada, destruye el arma de John como si fuera simple papel, cortándolo en pedazos… John ya había pedido la cordura con ese ataque, la impotencia de no poder hacer nada, lo dejaba muy confundido. — ¿Qué? ¡que son ustedes malditas cosas! — grita John. — Ya cállate, si no quieres que mi compañero suelte a tu amiguita, solo queremos información de Waldo… — ¿Waldo? Jajaja… ¿Por qué seres tan poderosos, monstruos hacen todo esto por un puto anciano que hace caricaturas? — critica John, a las palabras de la niña. — No lo entenderías, pero, soy una chica de negocios, si tienes información de Waldo, que nos sea útil, crearé un portal donde podrán irse de esta fábrica… — responde victoria al prometerle una salida de la fábrica… ¿Por qué ellos, estarían tan interesados en un simple caricaturista muerto? Eso preguntaba John, y sin más que hacer, por el bienestar suyo y de su compañera, él simplemente aceptó… — ¿lo prometes? — dice John, al bajar la mirada. — Claro… no los asesinaré… solo les daré una salida de este lugar… — responde victoria al darle la mano al confundido oficial. — En la comisaría, hay archivos de la muerte de Waldo, información clasificada, cuentas bancarias y todo… — dice John al estrechar la mano de victoria. — Ah, ya veo… eso es muy útil, ¿en dónde está esa comisaría? — pregunta Victoria. — Como a 12 kilómetros al este, está en la ciudad… Victoria agradeció el gesto de John y como lo prometió, creo un portal que conducía a la salida de la fábrica, pero justo antes de que John pudiera irse… el animatronico Figgy, lo decapita por completo, matándolo de solo un zarpazo. — ¿Por qué lo mataste figgy? — dice victoria al ver la cabeza cercenada de John. — Quería matar… — dice el “inocente animatronico con una sonrisa diabólica” — Ah, ya no importa, ¡carroñero! Baja a esa mujer, tenemos información valiosa. Carroñero baja del techo lentamente junto con carolina, sosteniéndola del cuello cual muñeco… — Vámonos, podremos reunir más información de Waldo… — Y no solo eso… Esta perra tiene el diario de Waldo… — dice Carroñero al soltar a carolina del cuello. Carolina cae aturdida por la falta de aire que ella sufría al ser tomada del cuello por el hombre encapuchado, pero, al ver el c*****r decapitado de su amigo… ella se molesta y trata de atacar a carroñero con sus propias manos… pero, era inútil ya que él la deja inconsciente de un solo golpe. — ¡MALDITOS! ¡LOS VOY A MATAR! — Inténtalo… — contesta carroñera al golpear levemente la nuca de carolina con rapidez, dejándola inconsciente. Carolina cae al suelo, y victoria, solo quería hacer algo… — Es una mujer valiente, que curioso que ella tuviera el diario de Waldo, podría ser una buena sirvienta cuando acabe con este mundo… — dice victoria. — Si, como sea, debemos irnos, reclamaremos el diario y con ellos, traeremos a nuestros compañeros… — ¡y así podremos asesinar humanos inocentes en grupo! — contesta Figgy con alegría. — Ja, bueno, supongo que deseo hacer algo primero… — contesta victoria al mirar la jeringa oscura que habían robado de la fábrica. — No me digas que vas a hacerlo… — reclama Carroñero preocupado… — Debemos deshacernos de las pruebas. — dice victoria con determinación. — La última vez casi mueres niña tonta… — reclama carroñero. — Tranquilo carroñero, debemos deshacer todo rastro de nuestra existencia… — Ah mierda. Victoria toma la jeringa y se inyecta en su hombro izquierdo todo el misterioso líquido, transformándose así, en una niña muy poderosa. — ¡Ahahahahah! Victoria, se había hecho muy poderosa por la jeringa, para poder hacer algo inimaginable… — Mi cuerpo, mis poderes, mi energía… espléndido… que espléndido poder… — dice victoria elogiando su poder… — ¿Cómo se siente ser diez veces más poderosa gracias a la tinta de Waldo? — le pregunta Carroñero admirando el poder de victoria. — Se siente increíble, es una pena que lo gaste todo para poder deshacerme de este lugar. Victoria, se corta un dedo, y arroja una oscura gota de su propia sangre al suelo… — Ahora… solo queda esperar. — Estas débil, hora de irnos… — dice carroñero al cargar ala debilitada victoria y desaparecer junto con figgy y los animatronicos en medio de las sombras. Una gota de sangre era lo único que victoria dejo cerca de carolina, ella estaba inconsciente y no podía hacer nada para salvarse… La gota de sangre, lentamente comienza a elevarse en el aire, flotando como si estuviera en el espacio y como si fuera una escena de ciencia ficción, la gota de sangre, se convierte en un pequeño agujero n***o que expande su tamaño a cada segundo… — ¿Qué paso? — dice carolina confundida. Cuando carolina se levanta del suelo, siente que algo la absorbe, y cuando mira hacia atrás, ve algo, inaudito… un gigantesco agujero n***o que absorbía todo a su alrededor, que estaba a punto de llevarse a la madre de Eddy… Carolina corre y se aferra a un pilar para evitar ser absorbida por el portal, pero, eso, no sirvió, porque literalmente el vórtice n***o, absorbía toda la fábrica como si se la estuviera devorando en solo segundos… Carolina no podía hacer nada, y lamentablemente, ella fue absorbida por el poderoso agujero n***o, yéndose junto con los, c*******s, maquinaria y todo lo que había en ese lugar… desapareciendo junto con la fábrica entera… inaudito
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD