Fecha: 20/02/18
Ubicación: Desconocidas
Hora: 11:30 Am
Rafael
El tomarme una copa todas las mañanas se había vuelto una costumbre para mí.
Los alrededores estaban ya con más de 1000 usuarios, todos de distintas partes del mundo y edad partiendo desde los 15 años hasta unas personas adultas de unos 40 años.
En el balcón de mi habitación personal me dedique solo a observar a mí alrededor.
- Si sigues tomando como lo has hecho todas estas semanas tarde o temprano te volverás un alcohólico -Saucedo intervino mis pensamientos entrando en mi habitación.
Tras de él venía Carlos caminando con algo de dificultad pero ahora sin su estúpido bastón.
- ¿Quieren acompañarme en un brindis? - Pregunte yo yendo al mini bar que estaba en una esquina de la habitación.
Saque dos vasos de vidrio y los serví a la mitad del mismo tipo de whisky que yo estaba bebiendo.
Le entregue un vaso a cada uno, Saucedo mostraba una cara entre de desagrado y de molestia, Carlos mostraba una cara sonriente ante la situación.
Saucedo se tomó todo lo de su vaso de un solo trago y Carlos intento hacer lo mismo, pero a diferencia de que a Carlos unos gestos de desagrado por la bebida fueron presentes.
- Deberías dejar de tomar, afectará tu salud - Saucedo cuestionó.
Yo tranquilamente puse lo que quedaba de mi trago sobre el mini refrigerador del lugar.
- Si han venido aquí es por algo, adelante soy todo oídos - Dije yo yendo hacia el balcón una vez más.
- Ya no será necesario que estés en el escuadrón de rescate, pones en riesgo las misiones - Saucedo reprochó.
Yo mire con algo de molestia a Saucedo.
- Entonces, estoy despedido - Dije yo en seco.
- No, aún eres de importancia para la organización, solo que hemos decidido mis consejeros y yo que tú no deberías estar en ese escuadrón por tu comportamiento anti social y algo cuestionable - Saucedo ponía como excusa.
La verdad no me importaba mucho, yo no vine a esta organización, la organización fue a mí, solo acepte la oferta de trabajar para ellos porque me daban donde vivir y cubrían mis necesidades...al menos quería hacerles creer eso, yo quería proteger a alguien sin que esta se diera cuenta y el único que sabía de esto era Oliver.
- Si eso es todo lo que vinieron a decirme, váyanse quiero estar solo - Decía sirviéndome una copa más de whisky.
- Eso no es todo, yo vine a pedirte un favor - Era Carlos él que ahora hablaba.
Fecha: 20/02/18
Ubicación: Washington
Hora: 1:00 pm
Álvarez
Ya estaba comenzando hartarme.
Ese sujeto que se hizo pasar por Emmanuel, cada segundo que lo veía me sacaba de mis casillas.
Cada día desde que yo dirigía el interrogatorio hacia ese sujeto era como pasar una y otra vez por un mal chiste.
Y hoy sería la excepción.
Desde que el había llegado y Andrés aseguraba que él no era Emmanuel, ese sujeto no decía nada de importancia para la investigación.
Tuvieron que pasar 3 días para encontrar la información de este impostor.
En mis manos estaba toda su información.
El arma más fuerte que la organización podría darme para desenmascarar a este maldito.
Hora: 2:30pm
Ubicación: Washington
Oliver
Desde la llegada de este ser al que no sabíamos su nombre, yo me había convertido en su Dicer encargado.
Era mi deber el mantenerlo vigilado las 24 horas del día y eso era una enorme molestia.
A decir verdad yo cuidaba cada uno de sus movimientos por solo 17 horas pero aun así el vigilarlo no sólo era absurdo ya que él no escaparía, más que nada era sumamente aburrido.
Estábamos de nuevo en el cuarto de interrogación y el impostor solo se limitaba a mover sus dedos uno tras otro sobre la meza.
La persona que llevaba a cabo los interrogatorios era nadie más Álvarez.
Pero en esta ocasión Álvarez por alguna razón se estaba tardando, el normalmente empieza los interrogatorios a la una de la tarde y hoy se estaba tomando su tiempo.
- Jamás supe de alguien que se entregará voluntariamente fingiendo ser alguien más - Yo le comente al interrogado que estaba en una silla de metal con sus manos sobre la mesa.
Frente a él del otro lado de la mesa una silla más que se encontraba vacía tenía su notoriedad.
- Lo que e hecho lo e hecho pensando en mí y en mi familia - El interrogado decía sonriente.
Luego de esa respuesta Álvarez había entrado a la oscura habitación con una mirada de seriedad profunda en sus ojos.
Álvarez tomó asiento frente al prisionero poniendo sobre la mesa una carpeta amarilla.
El prisionero le dedicaba una mirada sonriente.
Yo estaba situado aún en una esquina del cuarto viendo tal situación.
Álvarez abrió la carpeta sobre la mesa y esta tenía unos cuantos papeles, así como algunas fotografías del interrogado.
El sujeto frente a Álvarez parecía estar ligeramente sorprendido por tales fotos.
-Ahora todo tiene sentido, Emmanuel es tu hermano y tú sólo querías protegerlo, te diré algo Gabriel que ese es tu verdades te diré que hace varios años a las personas que hacían lo que tu hiciste por tu hermano se les consideraba héroes, pero ahora ¿sabes cómo le dicen a las personas como tú en esta época?, les dicen p******* - Álvarez insulto al prisionero de nombre Gabriel.
Varias fotos del prisionero estaban entre los documentos, fotos con persona que no sabría decir si eran sus amigos o familiares.
Entre todas las fotos Álvarez tomó una en particular en la que aparecía solo una persona, el de la foto no era Gabriel, era una persona que aparentaba ser de mi edad algo parecido a Gabriel solo que de cabello n***o a diferencia del castaño de Gabriel.
- Ustedes buscaban a un usuario, y yo soy un usuario, ¿cuál es la necesidad de que fuera Emmanuel? - Preguntó Gabriel en un tono calmado ante la situación.
Álvarez se limitó a ver la hora en su celular.
- Solo digamos que el al igual que unos cuantos usuarios más, el tienen algo especial en su poder, hoy será el día cuando la verdadera guerra comience - Álvarez decía sonriente lavándose de la silla metálica.
- ¿Qué quieres decir con eso? - Gabriel preguntó tomando la atención y deteniendo la salida de Álvarez.
Álvarez se detuvo mientras abría la puerta que lo iba a dirigir a la salida de la habitación.
- En estos momentos e mandado a una gran cantidad de Dicers en busca de tu hermanos y de sus amigos, los Ángeles tendrá dentro de poco a más de 1500 Dicers del país, y estoy listo para mandar a al doble o incluso el triple de esa cantidad, grábate mis palabras Gabriel, tu hermano y todos sus amigos serán atrapados antes del día de mañana - Con esas palabras Álvarez estaba a punto de abandonar la habitación.
- Señor Alvarez, ¿Es necesario el que me quede aquí?-ahora pregunté yo.
- No, Algunos Dicers se quedarán en tu lugar, Esteban Y Irune ya deben estar a punto de llegar a los Ángeles, tú irás con otro compañero también en busca de los demás usuarios - Al decir esas palabras Alvarez y yo nos fuimos del lugar dejando a Gabriel esposado en su silla.
Un nuevo compañero, tal vez otro Dicer de rango A.
Será la oportunidad perfecta para probar mis nuevas armas.
Fecha: 20/02/18
Ubicación: Los Ángeles
Hora: 3:30 pm
Marco
Mi universidad al fin había llegado a las vacaciones del primer cuatrimestre.
David y yo estábamos ya en los Ángeles descargando nuestras mochilas del autobús.
Algo raro estaba pasando en los Ángeles y eso era que había un número enorme de Dicers por toda la cuidad.
Todos destacaban por sus armaduras blancas y armas.
- ¿No crees que ya hay una gran cantidad de Dicers en la cuidad? - Preguntó David viendo a su alrededor.
Y eso no era todo, no había ninguna equina sin algún Dicer armado.
- ¿Crees que estén planeando algo? - Ahora yo preguntaba.
- Sigamos el plan de no llamar la atención - David respondió.
Ambos empezamos a caminar por la cuidad con nuestras mochilas a nuestras espaldas.
Parecía que en cualquier momento algo podría pasar.
Duramos caminando varios minutos esperando ir a casa de cesar.
Pero algo parecía ir mal a medida que seguíamos avanzando.
- Algunas personas nos están viendo raro, ¿de qué se trata esto? - Yo comente dándome cuenta viendo a algunos civiles alejándose de David y de mí.
David no respondió y solo tenía una mirada de sorpresa en él.
- ¿Sucede algo? - Le pregunte a David.
David permanecía viendo hacia el frente.
- Mira hacia la pantalla de ya - David dijo apuntando a una enorme pantalla que estaba pegada aún edificio de un canal de noticias.
Lo que mire me dejo en shock.
En la enorme pantalla estaban fotos de los todos los de la última y penúltima generación, y bajo cada una de estas estaban las palabras se buscan usuarios peligrosos.
No podría creerlo, ahora sabían de nosotros.
En un instante David y yo fuimos rodeados por al menos 10 Dicers que nos apuntaban con sus armas.
- !Usuarios David y Marco!, !bajo las órdenes del artículo 404 la ley les exige que se rindan! - Uno de los Dicers grito.
- Suelten las mochilas y levanten las manos - Ordenó otro de los Dicers.
David y yo levantamos las manos pero aún teníamos las mochilas en nuestras espaldas.
- A la de 3 - Advertí yo.
- 1 - Contó David.
- 2 - Conté .
- !Tiren las mochilas! - Gritó un Dicer.
- !Ahora! - Gritamos David yo.
David lanzó una ráfaga de su fuego carmesí que hizo que los Dicers retrocedieran.
Yo use la distracción y congele el suelo de la calle haciendo que los Dicers quedarán pegados en el suelo.
Los Dicers a nuestro alrededor estaban ya congelados hasta los hombros y David y yo usamos la oportunidad para escapar materializando nuestros fuegos en nuestros pies dándonos velocidad.
Ya los dos en nuestra huida escuchamos como una fuerte alarma de alerta sonaba por toda la cuidad.
- ¿Dónde crees que estén los demás? - Pregunté yo elevando la voz para ser escuchado a la velocidad a la que íbamos con nuestras habilidades.
- !Si tenemos suerte tal vez estén todos juntos! - Respondió David.
Estaba recibiendo una llamada y convenientemente era de cesar de quién había recibido la llamada.
- ! Hola ! - Conteste yo a la llamada.
Hubo ruido de estática por la llamada. sabía que si ya nos habían descubierto ya no hacía una diferencia el usar las líneas telefónicas.
- !!Marco,!!Estamos en problemas!!, !!Tengan cuidado!!, !fue Andrés!!, !!el es el único que no apareció con nosotros cuando dieron la alerta de que se nos busca!!,vayan al centro de la ciudad!!,Enma y Lucy están en problemas!!, Lalo está en otro punto de la cuidad Kevin y yo vamos en su ayuda!!, Leonora y Jenny están desaparecidas!! - La llamada fue cortada sin aviso.
- ! Mira haya! - David ordenó señalando a hacia adelante.
Era una luz cegadora la que era notoria, y sin aviso un enorme rayo morado cayó del cielo de la tarde.
Los dos sabíamos que era obra de Enma.
Enma
Lucy y yo estábamos rodeados por casi 40 Dicers pero el problema eran uno en particular.
Un Dicer que no portaba un casco era el que más lucha nos estaba causando a mí y a Lucy tanto que la pelea había durado ya casi 30 minutos.
Lucy se teletrasportaba de un lugar a otro dándole golpes con sus katana de madera a todo Dicer que se le ponía enfrente.
El cansancio en mi era notorio y la respiración agitada era prueba de eso.
Use una gran cantidad de mi habilidad para crear ese enorme rayo morada esperando que alguien la viera y viniera a darnos su ayuda.
Aquel Dicers que tenía notoriedad sobre los demás se acercó a mí y me tomo del cuello elevándome del suelo.
- Este traje es de la última generación para los Dicers de alto calibre como yo, me proporciona una velocidad que ni siquiera un rayo podría alcanzar, la defensa es tal como para aguantar una bomba nuclear - El sujeto que aparentaba ser de 30 años apretaba con fuerza mi cuello.
Yo puse las palmas de mis manos en su armadura y pase una gran cantidad de voltaje eléctrico por todo su cuerpo, pero el hombre no se inmutaba.
En un instante Lucy apareció dándole un fuerte golpe con su katana en la cabeza al sujeto haciéndolo soltarme. Nuestro oponente mostraba un gran enojo.
Lucy ayudo en levantarme.
Y los dos estábamos frente a ese molesto sujeto mientras más y más Dicers llegaban al lugar rodeándonos.
Todos dispararon al unísono y Lucy nos teletrasporto a mí y a ella en la sima de un edificio situado solo a escasos metros de nuestra posición original.
Usamos la oportunidad para descansar un poco.
Pero no di tiempo alguno para eso, porque el Dicer sin casco llego a nuestra posición dándome un fuerte golpe en la cara que me lanzo algunos metros haciendo que yo casi cayera del edificio.
Pero el sujeto no me daba ni la oportunidad de pararme porque de un momento a otro se lanzó hacia mi embistiéndome.
Lucy vio horrorizada la escena.
Ambos estábamos ya en caída libre del edificio y en el aire yo puse mis manos en la cabeza del sujeto y comenzó a pasar más electricidad por su cuerpo.
Pero aún con mi electricidad fluyendo por su cráneo el sujeto no le daba importancia alguna.
El hombre me sujeto y caímos como si de un auto de 3 toneladas hubiéramos sido contra el suelo de la calle a la que ningún civil hacia presencia.
Era como si las plantas de los pies del sujeto hubieran absorbido el impacto y lo hubieran distribuido por todo su cuerpo.
Me soltó y yo caí al suelo como si de un maniquí yo me trata.
Este sujeto me hacía parecer un debilucho,
Lucy fue directa a darle otro golpe con su katana al sujeto pero él ya la estaba esperando listo arrebatándole el arma a Lucy lanzándola fuertemente hacia mí.
Logre atrapar con mis brazos a Lucy que tenía una respiración agitada.
Lucy y yo habíamos usado mucha de nuestras habilidades y estábamos ya en las últimas.
Lucy no podía el mantenerse de pie Solá y yo me sentía impotente al no ser de ayuda para ella.
En el suelo había varios Dicers inertes en el pavimento en un estado inconsciente.
Pero eso no evitaba que más Dicer fueran hacia nuestra ubicación.
El Dicer sin casco se paró frente a mí y su sola postura era ya algo intimidante con esa altura que excedía los 2 metros.
- Entiendan cuál es la lugar bestias !Alvares es la salvación que el mundo espera! - El sujeto grito al cielo haciendo que varios Dicers le siguieron a el en su grito de guerra.
Lucy y yo parecíamos dos conejos siendo rodeados por una manada de lobos.
Esta situación era desfavorable para ambos.
- !¿quién demonios eres?! - Pregunté yo en un grito.
El sujeto del casco sonrío y comenzó a acercarse lentamente hacia nuestra posición.
- Puedes decirme Leo - El decía acercándose más y más a nosotros.
Abrace fuertemente a Lucy que ya ni siquiera podría el teletrasportarnos a los dos lejos de aquí.
Y juntos esperamos lo peor.
Pero algo más paso.
Uno de los Dicers que estaban tras de Leo le dio un disparo justo en la cabeza con un arma paralizante.
Leo cayó al suelo de rodillas por el dolor causado por esa arma.
Leo intento levantarse pero comenzó a gritar sin razón alguna mientras se tapaba los ojos como si alguien se los hubiera picado con gran fuerza.
- Que oportunas - Lucy dijo sonriente.
Leo logró pararse y en sus ojos eran notorios la gran ira.
Pero algo más era notorio y eran sus pies los que se encontraban unidos al suelo con hielo.
- !Que demonios! - Gritó Leo alertando a todos los Dicers.
Había aún más castigo para Leo porque de un momento para el otro el cayó fuertemente al suelo.
A mi alrededor varios Dicers disparaban a su alrededor.
Y mire como el fuego carmesí y Dicers gritando siendo lanzados en el aire por agua a presión eran también presentes.
En un instante fue Leonora y Jenny las que aparecieron a mi lado levantando primero a Lucy con algo de dificultad.
- !Jenny! - Lucy grito sorprendida de ver que Jenny estaba esta vez al centro de la batalla con nosotros.
- Tranquila, con mi habilidad de control mental soy prácticamente invisible para todos menos para ustedes, pude llevar mi habilidad a otro nivel, incluso pude hacer que aquel Dicer le disparara a ese sujeto en solo unos segundos hahah - Jenny decía algo engreída.
De entre la multitud de Dicers que eran lanzados en los aires otras 4 figuras se mostraron.
Eran Marco, David, Vero y Carlos los que hacían acto de presencia.
- Miren a quienes nos encontramos en el camino - Decía Marco sonriente mientras seguía lanzando bolas de fuego azul de sus manos.
Los 4 habían logrado vencer a un pequeño ejército de Dicer y lograron llegar a nuestra posición.
- Enma - Dijo Leonora entregándome una caja de madera algo pequeña.
- Lucy nos pidió que fuéramos por ella - Jenny dijo sonriente.
- Ábrelo - Lucy dijo con una sonrisa. Al instante hice caso a su palabra.
Eran mis empuñaduras de espada, las 3 estaban igual a como las recordaba.
- Espero no hayas olvidado cómo usarlas - Dijo Lucy sonriente.
Vimos como Leo se levantaba del suelo está vez con una enorme vena roja en la frente.
Pero él tenía frente a él a toda la última generación de usuarios listos para vencerlo en un parpadeo.
- Como en los viejos tiempos - Marco dijo envolviendo sus brazos en fuego azul.
- Así no era como lo recordaba - David contestó envolviendo todo su cuerpo en su fuego carmesí obteniendo una forma algo demoníaca que hizo retroceder a algunos Dicers.
- Nop, pero igual es grato estar juntos - Leonora dijo tronándose los dedos en señal de preparación.
- Pensar que ahora estamos contra toda una organización - Vero decía creando dos enormes tornados de agua tras ella.
- Oigan ¿no creen que ya estamos oxidados? - Preguntó Carlos elevando varias piedras y al mismo tiempo desarmando a varios Dicers que nos apuntaban con sus armas, fácilmente con su telequinesis.
- Eso lo vamos a averiguar - Jenny dijo con una mirada de determinación.
- ¿Están listos? - Preguntó Lucy.
- ! Adelante ! - Grite materializando un filo eléctrico en las empuñaduras.
Ahora la guerra ha comenzado.