Ceder, aclarar, aceptar.

1877 Words
—Abuelo ven conmigo, te mostraré algo que te cambiará de idea—Quería mostrar a mi abuelo lo que soy. Que no soy alguien en espera de un apoyo, aunque estaba agradecido de su buena voluntad conmigo. Ante la mirada inquisidora de tanto mi hermano como mis padres, llevé a mi abuelo a la otra habitación y le dije : —Abuelo, deja que se quede con todos los negocios familiares, en verdad no lo necesito. quizás por ser también tu nieto yo tengo derecho a ello, pero no lo necesito. Prefiero que lo tenga quién más lo necesita y creo que tanto mi hermano como mis padres necesitan mas esa fortuna para sentirse bien. Dale esa garantía—Imploré al abuelo. Mi abuelo se puso cabizbajo, movió la cabeza en señal de negación y me dijo: —Sajir, no renuncies a lo que es tuyo, te pertenece—Él claramente estaba en contra de dejarme sin nada. —Pueda que hoy digas que no necesitas, pero mañana, o en un futuro cuando tengas una familia, necesitarás de una base económica sólida para ellos, acéptalo mi pequeño.—Me reí de su genuina preocupación. Aún no quería mostrar a mi abuelo todo lo que había logrado, no quería engrandecerme ante sus ojos, no se, no es algo que me llene de satisfacción, hacer que él sepa que yo logré emprender un negocio de cero y que parecería que soy un ser jactancioso. Pero tuve que decirle la verdad. Empecé mostrando el edificio más alto en uno de las ciudades ubicados en Estados Unidos y otra en Francia, mi abuelo los miró y frunció el ceño. Me dijo : —¿De qué se trata Sajir? —Este negocio ... abuelo, lo he creado hace 5 años, fue algo que surgió de forma espontánea, nació de ideas tras ideas en mi mente.—Proseguí —Mi cabeza parecía iluminarse y no lo hice con el propósito de ganar mucho dinero, lo hice por diversión, abuelo.—Mi abuelo me sonreía mientras unas enormes gotas de lágrimas empezaron a salir de sus ojos. —Pues, resulta que mis ideas e ilusiones crecieron y crecieron hasta ser lo que hoy se hizo. Un gran negocio. Mi abuelo estaba feliz mientras él solo se acercó mas a mí y me abrazó fuertemente, me dijo entre balbuceos. —Mi nieto querido, mi niño ha crecido. —Tu viejo abuelo aquí preocupado y tú eres todo un hombre maduro.—Lo siguiente que dijo me llenó de mucha satisfacción en mi vida. —Dios te bendijo con un carácter maduro e inteligente, estoy seguro que tu abuela está viéndote desde el cielo, alegrándose por ti.—Yo respondí feliz a sus genuinas palabras, con un gesto amable correspondiéndole con más abrazos a su cariño. —Abuelo, te muestro esto, no es para vanagloriarme de lo que he logrado, sino para convencerte que ya tengo una base sólida en mi economía, mi futura esposa e hijos no van a padecer ninguna necesidad. Lo prometo. —¡Que gracias a tu dedicación hacia mí y a todos tus conocimientos que me transmitiste sobre negocios, la disciplina y la entrega, hoy cuento con el talento y el dote que Dios me ha dado para emprender y salir adelante.—Hice un gesto de levantar mis hombros como haciendo ver que mejor debía dejar ir algunas cosas. —No entremos mas en en discusiones con la familia, si ellos quieren el negocio familiar solo para ellos, cédalo, déjelo, espero que lo tengan y eso sea suficiente para ellos ser felices.—El asintió que sí a mis palabras. —La tranquilidad la paz mental y la conciencia limpia que necesito, no lo conseguiré estando en un pleito sin sentido con ellos, precisamente ellos que son mi familia.—Lo dije aclarando, por que sea lo que sea, ellos eran mis padres y el otro, mi hermano, me dolería siempre y le dolería también a mi abuelo. Nadie selecciona a los miembros de su familia, te lo impone la vida. Así que nada cambiará el hecho que ellos son parte de mi. —Regresemos y le dices que son dueños absolutos de todo para que se vayan en paz.—Sugerí a mi querido abuelo. —Lo único que a mí me interesa es tenerte a ti por lo que resta de nuestras vidas quiero que seas parte de mi vida siempre.—El tenía la cara llena de lágrimas. —Mi abuelo lloró, eran raras las veces que yo veía llorar a mi abuelo, podría decirse que esta era una de las primeras veces en las que vi llorar a un hombre viejo y fuerte como mi abuelo. Por que así era, mi abuelo siempre me mostraba su lado fuerte amable tranquilo. Al volver, mi abuelo aún tenía lágrimas en su cara, entonces mi padre gritó mirándome a mí. —¿Que le has hecho a tu abuelo, lo quieres matar de un infarto?—Como siempre buscando a quien culpar mi Padre, en este caso yo. —¡Henry Bruno!—Dijo el abuelo mirando con recriminación a su hijo. —No tires agua caliente hacia arriba, por que terminará cayendo sobre ti mismo directo a tu rostro. Mi padre que no aguantaba más su malestar conmigo me gritó de nuevo. —Si, papá, estás ciego por amor a uno de tus nietos —Este último señalamiento era para hacer ver a mi abuelo que solo me quería a mi y parapapá. Claro, eso no era así. Mi abuelo se acercó a mí Padre y le dijo : —¿Henry te hubiera gustado que yo siendo tu padre te hubiera tratado como tú has tratado siempre a tu hijo Sajir?—Mi padre titubeó y dijo en su defensa. —¡Jejeje! no hay punto de comparación. Yo nunca te causé problemas. —Para que están los padres en la vida de los hijos?—Mi abuelo hizo la pregunta, pero se respondió solo a esa pregunta. —¿No es para guiarlos, hacer de ellos buenos seres humanos. Enseñarles a llevarse bien entre familia y en la sociedad? —¿Que hacías tú por Sajir en el pasado, no era enviármelo a mi o solo castigar sin llegar a fondo del problema? Mi padre se puso rojo de enojo, pero ya no respondió al abuelo. Sus resoplos solo eran respuestas claras a que seguía culpándome a mí. Mi madre seguía allí, pero ya no dió ninguna opinión mas. Entonces, mi abuelo cambió el tema y habló acerca de mi decisión. —Por petición de mi nieto Sajir, les cederé completamente los negocios familiares construidos por mi Padre, quien me los cediera a mí, ahora se los dejo a ustedes. —Continuó. —Sajir Bruno resuelve que no quiere nada de los bienes y asuntos de la Empresa familiar, así que yo como su abuelo respaldo su deseo. Todos parecieron quedar impactados con la declaración de mi abuelo. Enseguida, mi hermano Greco dijo de forma impaciente. —Llamaré a nuestro abogado, es para que quede asegurado que Sajir no me saldrá con tretas en un futuro.—Mi abuelo se puso serio, yo le hice gesto que estaba bien, mi abuelo me regaló una gran sonrisa. Mis padres no hallaron que mas decir. Estaban perplejos, siempre habían tenido un mal concepto de mi persona. Mi abuelo hizo señas a su hombre de confianza, este llamó al abogado del abuelo, pronto parecíamos extraños entre sí. Todos estaban pendientes del dinero, el poder y las riquezas, ya parecía que había una clara división en esta familia. Después de media hora, llegó el abogado de mi abuelo. El abogado que solicitara mi hermano seguía allí, nada hizo, él sólo pareció estar atestiguando lo que pasaba ahí. Me miró de reojo, el señor abogado contratado por mi hermano Greco. No sé que era lo que pasara por su cabeza, pero parecía estar entre una guerra interna por si solo. Pronto el abogado de mi abuelo empezó a redactar. En resumen mi abuelo dijo : —Mi nieto Sajir Bruno se despoja por si solo de los derechos que le corresponde como coheredero de la fortuna familiar de los Bruno, cede al cien por ciento todo lo que por derecho le corresponde. Las palabras de mi abuelo fueron cortas y tajantes. Agregó que nada me envolvía con los Bruno, y que su cuidado y su vida estarían ligados a mí. Mejor dicho, cedió todo, menos su persona. Mi abuelo argumentó que casi no veía a su hijo ni a su nieto, a menos que fuera por que requerían todavía de alguna firma suya y que de ahora en adelante, él viviría conmigo sin inmiscuirse con ellos nisiquiera por asuntos de la empresa. Cuando hubo acabado todo, todavía mi padre dijo : —Esto es solo lo que abarca tu fortuna, ¿Dónde está la parte de la fortuna de mi Madre? Jajaja, mi padre aún quería también la pequeña fortuna de mi abuela. —Tu abuela en vida se lo dejó a Sajir Bruno, ahora... quiero que se vayan de mi casa los tres, y no vuelvan si yo no les mando una invitación. Como si no les doliera que mi abuelo estaba decepcionado de ellos, los tres dieron la vuelta y salieron sin antes señalarme a mí y decirme. —No vengas ni a pedir por manutención o cuidados del abuelo, ya que te crees tan autosuficiente.—Alegó mi padre. Mi mirada se endureció, no era por lo que dijera que no pidiera el dinero, si no por que estaban actuando como si el dinero lo fuera todo. ¿No se daban cuenta acaso que lastimaban a su familiar mas viejo? ¿No era que los hijos y nietos debían amar y respetar a sus ancianos? Dónde estaba la moral de los hombres en estos tiempos de ahora. ¿Por qué tanta frialdad por parte de ellos? ¿No podía ni decir que fueron mis abuelos quienes fallaron en la crianza y educación de mi padre ? Ellos siempre fueron excelentes personas. Dieron una buena educación a mi padre y a mi, quien pasara tanto de mi tiempo junto a ellos. Sería que el ser humano elige su actuar y éstos a su vez te traen en el punto donde tus acciones te llevan. Miré a mi abuelo y le sonreí, le dije. —Abuelo, al menos estamos los dos juntos. —Si mi querido nieto, nadie sabe para quien trabaja...¿verdad mijo? —Asi es. No todo lo que brilla es oro y no todas las veces un un buen árbol da frutos buenos, algunos salen estropeados. —Le dije y añadí. —¡Abuelo, quiero que sepas que no fallaste tú! Si no mi padre y mi madre. —Tambien tengo culpa Sajir. Dejé que tus padres construyeran el muro de Berlín o la muralla China entre tú y tu hermano. —Abuelo, en este caso, yo también soy culpable entonces —Dije —Debí parar las mentiras de mi hermano cuando aún eran inofensivas. Sonreímos mutuamente. Sabía que el tiempo se encargaría de darle una lección a cada quien, conforme lo mereciera. (ب_ب)
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD