Una noche llena de calor ardiente

1063 Words
Al cargar a Azgar, el contacto piel con piel hizo sentir al hombre una correntada inusual, algo así como una descarga de electricidad en todo sus sentidos y su cuerpo, esta experiencia le dió un brillo en sus ojos, sus ojos almendrados de color azul celeste claro, se acentuaron aún más. Sajir realmente sentía como si había acabado de encontrar a su deseo más anhelado. Tomó a Azgar y empezó a pasar sus labios por toda su humanidad, se podía decir que Sajir acababa de memorizar toda la piel de Azgar como si este fuera un mapa. Durante la noche, se repitió muchas veces la penetración, aunque Sajir se había dado cuenta que la chica estaba en su primera vez, no pudo parar. La cordura no se hallaba con él, solo lo acompañaba las órdenes que emitía aquel brebaje que le habían puesto. Sin más, Azgar intentó esperar a que el hombre durmiera para ella escapar de sus garras, pero no ocurrió, él se mantuvo al pie del cañón casi toda la noche repitiendo la misma faena. Al fin, alguien durmió y esa fue Azgar. Horas después, la conciencia y la culpa vinieron al corazón de Sajir, nunca antes había hecho lo que hizo, si él hubiera estado cuerdo otra sería la historia, sin embargo ahí estaba después de haber forzado a una chica inocente y pura. Si, ella era pura. Sajir vió la sangre manchada en las sábanas blancas, de pronto sintió mas culpa. Se dijo a si mismo, "no soportaré verle en la cara, mejor me iré primero" así lo hizo el joven. Más él hizo algo más antes de dejar la habitación. Dejó el reloj de oro que sus abuelos le regalaron al cumplir él sus dieciséis años. Prueba de que él era el hombre que hoy la desvirgó de manera fuerte y salvaje, dejó junto a la mesita de noche su reloj hecho en oro puro y diamantes incrustados con jade. Por abajo, el reloj llevaba el nombre y logotipo de la familia Bruno, era una clara evidencia de que él fue la persona que había cometido esta gran falta. Pero, ¿era este algún error? Al destino le encantaba jugar con la gente a su manera y sus propios caprichos. Una hora después que Sajir se fuera, Azgar despertó. Lo primero que hiciera la Chica fue mirar a todos lados asustada. Cuando ella levantó las sábanas en las que estaba envuelta, vió tantos moretones cómo pudo ver, sus pechos redondos estaban cubiertos por muchas manchas de amor. Quiso levantarse y sintió el dolor intenso de sus partes. Cuando se puso de pies, aún sentía sus piernas estar tambaleándose. Azgar sabía que había perdido su preciada virgidad con alguien que la había forzado. Todos sus recuerdos llegaron como una mensajería abierta de un teléfono recién encendido. Ella caminó con lentitud y dificultad hacia el baño, se metió en el jacuzzi con algo de agua a temperatura cálida, nada la hacia sentir bien, sin llegar a ofender a esa persona que la había forzado, ella se sentía sucia. Azgar era una chica muy selectiva, no era alguien que querría estar con uno o con otro, siempre había querido enamorarse y tener el amor de esa persona para si. Pero, acababa de ver caer en un día su reputación por el suelo. Lloró amargamente, después que saliera del baño, ella vió en la mesita de noche un artefacto, este era el reloj de oro, un reloj de muy alto valor monetario, como ella vió incrustado en plata el nombre de alguien, ella la tomó, leyó, la nota decía lo siguiente : "Lo siento" ... En la habitación 101 En las habitaciones de arriba... Manuel Miranda había llevado a otro hombre, este era actor, era actor no de cine, si no que actuaba para complacer lo que un cliente pidiera. Le pidió a este actor que fuera y estuviera ahí hasta el día siguiente después de las siete, que le pagaría cinco mil dólares por hacer esto. Se le había explicado que probablemente algunas personas llegarían a irrumpir, pero que luego lo dejaría en paz. El actor sacaclavos aceptó gustoso, después de todo, no era gran cosa lo que él haría. Solo iría a disfrutar de una habitación VIP con una de sus amantes. Cuando Sajir Bruno salió de la habitación 69, vió como su abuelo era dirigido hacia las habitaciones de arriba, entonces Sajir comprendió que Manuel Miranda si había dicho la verdad, pero entonces, por qué envío a una chica Virgen a su habitación. No se sabía la respuesta. Siguió con la mirada al grupo de personas dirigidos por su mismo hermano Greco. Bien, este hermano suyo era alguien sin escrúpulos, ¿qué ganaba con ponerlo mal parado ante su abuelo? ¡que era lo que ganaba! Debía averiguarlo. Mientras quedó pensativo, Manuel Miranda se acercó a Sajir y le dijo : —Vete de aquí, en un momento dado tu hermano Greco estará que echa fuegos por su boca. —Seguro querrá rodar mi cabeza y yo usaré esta situación para ya no continuar trabajando con él.—Dijo Manuel Miranda. —Y la Chica, ¿por qué me mandaste a una chica a mi habitación? ¿No es eso jugar sucio?.—Manuel Miranda se sorprendió mucho y preguntó. —¿Que chica? —¿Tu no me mandaste una chica a la habitación?—Manuel se irguió y dijo. —¡No! no lo hice. Te pedí que te encerraras. Sajir Bruno quedó más confundido que nunca. Pero Manuel Miranda se tenía que ir y así lo hizo. Antes que se marchara, Sajir le dijo a Manuel Miranda. —No renuncies, solo manténme al tanto de lo que él planea en contra mía para no caer en sus juegos. —No tienes que saber de sus planes para esquivar sus ataques, de lado, solo no confíes en él y ya. —Por ejemplo si te llama como buena cosa, no vayas, hazlo a un lado y viva tu vida. Sajir Bruno asintió. Mientras Manuel Miranda le volvió a argumentar. —Quedarme y hacer eso es como tener doble cara, doble moral. Además que él me manda a mi a hacer cosas en contra tuya, no quiero seguir con eso.—Después de un silencio dijo. —Volveré, ya está por explotar la bomba. —Dijo Manuel Miranda.
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