TIEMPO ACTUAL: MANSION DE LA MANADA VUKOVIC Stefan finalmente llegó a la oficina, deteniéndose un momento en el umbral para observar la escena. Caslav estaba sentado con la espalda rígida y brazos cruzados sobre el pecho en un intento obvio por aparentar una calma que no sentía. Frente a él, Drago se inclinaba sobre su escritorio, con los codos firmemente plantados en la madera pulida y la mirada fija en Caslav. El silencio repentino dejaba claro que habían interrumpido su conversación al verlo entrar. Drago llevaba una camisa blanca con tirantes que resaltaban sus hombros anchos y un pantalón azul oscuro que contrastaba con la palidez de su rostro tenso. —¿Ya encerraste a Li Wei? —preguntó Drago sin rodeos mientras Stefan se dejaba caer con descuido en la silla que estaba al lado de Cas

