El tiempo no perdonaba a nadie y los días seguían corriendo. Centrado en su trabajo y controlando contratos se encontraba Marcos, quien en el último tiempo sentía el peso del mundo sobre sus hombros. Adriana había vuelto a quedar embarazada y esta vez sí estaba cuidando de su embarazo, aunque solo eran las primeras semanas, faltaba aún un largo camino por recorrer y él no iba a perderle pisada, no quería que ella cometiera alguna locura. Desde hacía un tiempo había comenzado a sospechar que ella tenía una obsesión, o atracción especial por Giovanni y la noche anterior lo había confirmado. De solo recordarlo enfurecía en gran manera. _ Gio…mi amor…este debería ser nuestro primer hijo _ la voz de Adriana sonaba cargada de dolor y melancolía. Marcos, que en ese momento ingresaba a la habi

