EVANGELINA Me subí al auto lo más rápido que pude. Tenía que salir de aquel lugar, ver a mi padre tomar de esa manera a una niña la cual podía ser su nieta y ver como Agust observaba esa situación me dio nauseas, son unos malditos depravados. Por eso no me queria decir la verdad, me estaban mintiendo, me siento sucia. Tanto que mi padre me critica por mi condición, tanto que me humilla por tener este maldito vicio y él es peor. Llego a mi apartamento. No me preocupé todo este tiempo si me venían siguiendo o no, nada me importa, no quiero saber nada más sobre esto. No sé qué hacer ahora ¿A quién debo acudir? ¿Cómo debo enfrentar esto? siento que esto es mucho para mí. Es más, de lo que puedo soportar. Cuando llego a la entrada de mi apartamento noto que está abierta. No he parado de

