EVANGELINA Me encontraba en una de las cafeterías cerca de la compañía de mi padre, había pasado ya una semana de la dichosa cena de compromiso, Richard no me dejaba respirar, se estaba volviendo asfixiante. No había podido verme otra vez con Agust. Cada vez que venía a la compañía, se encerraba en su oficina y no salía de allí hasta tarde. Había intentado meterme en ella y follarmelo, pero con Richard persiguiéndome cada rato no pude. Me sentía exasperada, agotada, desesperada y frustrada. Había intentado estar con Richard, no tenía que ser tan fuera de lo normal, ya había cogido con él hace tiempo, pero no me llenaba, no excitaba, no era la polla que yo moría por tener dentro. Había logrado avanzar en la investigación de la compañía. No había logrado averiguar mucho, pero tenía inf

