Un mes. Los ejércitos comandados por Jelena ya llevaban un mes avanzando hacia las tribus del norte, arrasando con los rezagados del ejército pixie. Las hadas habían tenido que usar mascarillas o trapos en la cara para que el hierro encantado no los afectara. Solo con eso se podía luchar contra esa sanguinaria especie feérica. Merlín estaba con ellos. Se había recuperado a la perfección, y luchaba codo a codo con Jelena y Arturo. Mientras el mago alejaba a los pixies con sus llamaradas de magia, Jelena y Arturo aprovechaban lo aturdidos que quedaban para rematarlos con sus espadas. Y los vampiros...wow, ellos no lo dudaban dos veces para saltar hacia los pixies y arrancarles la cabeza, convirtiendo aquello en una verdadera masacre. Pero tal vez el mayor crédito se lo llevaban

